El día en que Google Maps se fijó en Miguel, el aparcacoches del Hospital Materno de Málaga

Miguel, en el aparcamiento del Hospital Materno. Al lado, el marcador que aparecía en Google Maps. /Jon Sedano
Miguel, en el aparcamiento del Hospital Materno. Al lado, el marcador que aparecía en Google Maps. / Jon Sedano

Lleva más de cuatro años pidiendo la voluntad a los conductores. El mapa del buscador lo acaba de situar como un "parking gratuito ilegalmente gestionado", lo que ha generado un auténtico revuelo en redes sociales. Desde el centro hospitalario dejan claro que el recinto es gratuito para los visitantes

Jon Sedano
JON SEDANO

“Aquí no es obligatorio pagar. Quien no quiere dar un duro no lo da. Mi compañero y yo, con la edad que tenemos, lo que hacemos es ayudar a las personas. Nos pagan por la gestión de buscar aparcamiento y cuidar de su coche”, responde Miguel García ante el revuelo que se ha montado en redes. “Esta mañana vino un conductor a enseñarme la noticia, pero no lo entiendo, no hacemos mal a nadie”.

Todo se remonta al 9 de enero, cuando un mensaje en tono jocoso junto a una imagen satélite del parking del Hospital Materno de Málaga hacía salta la alarma: “He encontrado un oasis de honestidad brutal en Google Maps. En Málaga junto al Hospital Materno”. Víctor García compartía en Twitter este texto que en unas horas ya contaba con más de 3.000 interacciones. En el punto de interés que aparecía en el mapa se podía leer ‘Aparcamiento Gratuito Gestionado ilegalmente’. “Puede ser que lo de Internet lo haya puesto algún borde de esos que se quejan cuando tenemos 30 coches en doble fila y le digo que no pueden entrar más porque no caben”.

Miguel García, de 64 años, intenta dar sentido a lo ocurrido. Pero en realidad, puede haber sido cualquiera, porque situar un marcador falso en Google Maps es tan simple como sugerirle a la aplicación un cambio. De hecho, recientemente modificaron en Barcelona el nombre de la Plaza de España por el de Plaza del 1 de octubre, aunque como en Málaga, su periodo ha sido limitado. Google ya ha borrado de sus mapas el punto junto al Materno, pero la pregunta ya ha saltado: ¿Qué hace una persona ajena al Hospital gestionando su parking público? En el caso del Hospital Civil, donde sí hay que pagar por la estancia, la empresa que lo lleva es FAISEM, la Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de Personas con Enfermedad Mental.

En cuanto al Materno, desde la institución arrojan un mensaje oficial claro, aunque ambiguo en lo referente a la gestión que se realiza: “El parking del Materno es gratuito y su uso y disfrute está abierto a toda persona que acude al hospital”. En realidad, así ocurre, Miguel y su compañero no piden dinero a nadie, simplemente reciben la voluntad que les dan aquellos que así lo desean. Hay personas que entran, aparcan y se van, otros en cambio les dan alguna moneda. “Yo llevo cuatro años y mi compañero lleva 20. Cuando no hay aparcamiento nos dejan la llave y aparcamos el coche cuando hay algún hueco. Nos dividimos en dos turnos, mi compañero viene por la mañana sobre las 08.00 y yo le relevo desde las 13.0'0 hasta las 21.00 o así, ya que luego no hay prácticamente nada que hacer”.

Miguel habla inglés, francés y alemán y añade que fue “el recepcionista más joven que hubo en un hotel cinco estrellas en España”. Trabajó de conserje hasta que sus condiciones físicas y una operación de corazón se lo impidieron. Hace unos años conoció a quien por aquel entonces se encargaba de gestionar el parking del Hospital Materno y cuando esta persona consiguió un trabajo, hace cuatro años, Miguel le relevó.

Así aparecía hasta ayer indicado el aparcamiento del Hospital Materno cuando se buscaba en Google Maps.
Así aparecía hasta ayer indicado el aparcamiento del Hospital Materno cuando se buscaba en Google Maps.

"No puede venir cualquiera y ponerse"

Eso sí, según explica, no todos pueden acceder a este ‘puesto’: “Esto es un parking del hospital, no es público y está para servicio de los que vienen. Aquí quien está tiene que ser con consentimiento del hospital, no puede venir cualquiera y ponerse”. Cuando se le pregunta por ese permiso, explica que es una condición que obtuvo al relevar a su antiguo compañero.

¿Cuánto gana un ‘gorrilla’? Miguel responde con una anécdota que vivió hace poco: “Estaba un amigo mío sentado aquí cerca y una mujer le dijo que se fijara en mí, que me estaba haciendo de oro porque a todo el que entraba le cobraba un euro. Mi amigo le preguntó a ver cuánto me había dado ella y la mujer le dijo que nada, ya que ya ganaba mucho, a lo que este le dijo que eso hacía la mayoría”. Pero anécdotas aparte, Miguel nunca sabe cuánto va a ganar cada jornada: “Hay días que uno gana 30€ y otros que gana 50€, eso sí, trabajando desde las 13.00 hasta las 21.00”.

Mientras responde a las preguntas, una mujer con una niña se acerca a él y le dice: “El Hyundai”. Miguel se acuerda de ella y rápidamente le devuelve el mando que saca desde un gran llavero. “Le he separado un poco el asiento porque se lo he movido para que pudiera salir otro”, contesta al dárselo.

Pero Miguel y su compañero no trabajan a espaldas de nadie, asegura que la Policía Local está al tanto de su trabajo. De hecho, en ocasiones les han comentado que “cuando no estaban ellos, la situación era mala, ya que las peleas y robos eran habituales”. Ahora, cuando ven algo raro llaman a la Policía Local para avisar. “Hacemos un poco la labor de cuidadores”, concluye este aparcacoches que a pesar de mantenerse al margen de las redes sociales, ha sido protagonista de ellas en los últimos días.

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