La gastronomía malagueña, de luto por el fallecimiento de Manuel Maeso

La trayectoria de Manuel Maeso estuvo vinculada a la hostelería, la gastronomía y la docencia. :: sur
La trayectoria de Manuel Maeso estuvo vinculada a la hostelería, la gastronomía y la docencia. :: sur

El fundador de La Carta Malacitana y experto en dieta mediterránea fallece a los 60 años tras una larga enfermedad

SUR MÁLAGA.

El fundador y expresidente de la Carta Malacitana Manuel Maeso Granada falleció el pasado martes por la noche en Málaga tras una larga enfermedad. Su fallecimiento se produce apenas un mes después de que su asociación le realizara un homenaje en el que le nombró Presidente de Honor de La Carta Malacitana.

Nacido en la localidad jiennense de Ibros en 1957, Maeso desarrolló toda su etapa profesional en la provincia de Málaga, tanto como cocinero como profesor de la Universidad Laboral. Además de haber impartido clases sobre cocina, su preocupación por la gastronomía y la soberanía alimentaria le llevó a fundar en 2008 la asociación La Carta Malacitana, de la que fue presidente hasta el pasado año.

Este gastrónomo, malagueño de adopción, trabajó intensamente en la recuperación y la actualización del recetario de la provincia, que siempre calificó como muy rico e interesante.En los últimos años, redactó valiosas aportaciones a la sociedad malagueña como el Decálogo de la asociación, en el que quiso implicar a distintas instituciones y colectivos de la provincia. Recientemente, codirigió y participó en el homenaje que La Carta Malacitana hizo a Enrique Mapelli, gastrónomo hoy jubilado que en su día colaboró con Diario SUR.

Trabajó intensamente en la recuperación y la actualización del recetario de la provincia

La trayectoria de Maeso tuvo una doble vertiente, una vinculada directamente a la hostelería y la gastronomía y otra a la docencia. Tras haber sido alumno de la Universidad Laboral de Málaga, pasó a estudiar Magisterio en la UMA, donde alternó sus estudios con el trabajo en un restaurante, emprendió como hostelero en la barriada de Echevarría del Palo, con el Cortijo de Manuela. Posteriormente, trasladó su negocio hasta La Malagueta y el centro histórico. Este último restaurante fue el café de la Ópera, que se situó en los bajos del Teatro Cervantes.

Tras esta etapa como hostelero, donde demostró su preocupación por recuperar el legado gastronómico de la provincia de Málaga, se volcó en la docencia. Fue en la década de los años noventa cuando fue profesor interino del instituto La Rosaleda. En el año 2004 pasó a obtener plaza como docente en el mismo centro donde se formó, la Universidad Laboral de Málaga. En este centro convenció a la dirección de la necesidad de crear una unidad didáctica de cocina para formar a los alumnos en materia gastronómica.

En el año 2008, persuadió a otras personas relevantes de la sociedad malagueña para crear una asociación que protegiera el importante legado gastronómico de la provincia. Nacía así la La Carta Malacitana, de la que fue presidente durante dos mandatos, hasta que fue relevado a finales del pasado año por el actual presidente, Antonio Carrillo.

Maeso recibió ayer su último homenaje en Parcemasa, por donde pasaron importantes personalidades de la provincia, entre los que no faltaron profesionales de la gastronomía, empresarios, sindicalistas, periodistas, docentes, amigos y familiares. Tras el acto, su sucesor en el cargo, Antonio Carrillo, afirmaba, muy afligido, que «la historia de Maeso es la historia de la recuperación de la gastronomía tradicional de Maeso». En este sentido, el actual presidente de La Carta Malacitana, destacó su «visión profética de la cocina malagueña». Así aseguró que desde hace 20 años en sus clases «apostaba por la cocina tradicional más que de las nuevas técnicas culinarias».

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