Garesse confía en la investigación celular para desarrollar nuevas terapias

El rector de la UMA, que leyó la laudatio del nuevo académico, saluda a Rafael Garesse. /F. Silva
El rector de la UMA, que leyó la laudatio del nuevo académico, saluda a Rafael Garesse. / F. Silva

El catedrático de Bioquímica y Biología Molecular ingresa en la Academia Malagueña de Ciencias con un discurso sobre las mitocondrias

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Años de estudio dedicados a un pequeño orgánulo celular, las mitocondrias, donde se genera la mayor parte de la energía que necesitan los organismos vivos, permiten a Rafael Garesse confiar en que en los próximos años el estudio de estas pequeñas ‘centrales energéticas’ permita avanzar en terapias para muchas enfermedades, entre ellas el cáncer. Catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad Autónoma de Madrid, recientemente ha sido elegido rector de la misma y ayer tomó posesión como académico correspondiente de la Academia Malagueña de Ciencias en Madrid. Un nombramiento que él recibió con agradecimiento, orgullo y satisfacción, y que reconoció servirá para estrechar y recuperar lazos con su ciudad natal.

‘Dos genomas y un destino, la mitocondria. Pequeñas historias de una vieja amistad’ es el título que dio a su conferencia de anoche en el salón de los Espejos del Ayuntamiento de Málaga. Fue un recorrido casi sentimental por los millones de años de evolución de este pequeño orgánulo celular, que surgió hace unos 2.000 millones de años de la fusión de dos células, y a la que el catedrático y rector de la Autónoma de Madrid ha dedicado su carrera investigadora. Un orgánulo «esencial para la vida y la muerte de las células» y que genera la mayor parte de la energía que utilizan los organismos vivos. Tienen además la particularidad de contener su propio ADN, el material genético esencial para la vida, y que sus investigaciones ayudaron a secuenciar o descifrar, primero en la mosca del azúcar y posteriormente el de las mitocondrias de un crustáceo. Fue en el año 81 cuando en su laboratorio se secuenció el ADN mitocondrial, ya en Madrid, a su regreso de unos años en Cambridge, donde compartió laboratorio con varios premios Nobel. Natural de Málaga, estudió Farmacia en Granada e hizo el doctorado ya en Madrid. Pero las mitocondrias esconden aún muchos misterios, como es la particularidad de que solo se heredan las de la madre, ya que las que provienen del padre son destruidas en un proceso biológico todavía pro descifrar.

Enfermedades genéticas

El profesor Garesse recordó los inicios de sus investigaciones para relacionar la función mitocondrial con la aparición de determinadas enfermedades, algunas muy graves, como es el caso del cáncer. Son en algunos casos enfermedades genéticas muy particulares, difíciles de diagnosticar y tratar, consecuencia de una mala interacción o comunicación entre el ADN mitocondrial y el del núcleo celular. Rafael Garesse se mostró confiado en que las investigaciones en torno a este orgánulo permitirán que se desarrollen nuevas estrategias terapéuticas que mejorarán el tratamiento del envejecimiento o de enfermedades como el cáncer.

En su laudatio, el rector de la Universidad de Málaga, José Ángel Narváez, también académico, destacó la formación y la vocación investigadora de Rafael Garesse. Pero también su capacidad docente, como demostró en la conferencia, tal y como destacó el presidente de la Academia Malagueña de Ciencias, Fernando Orellana, quien consideró al nuevo académico correspondiente en Madrid, además de gran científico, «ejemplo de superación personal».

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