Un futbolista demanda al Tiro Pichón tras sufrir una grave lesión medular en un partido

Francés y Moreno ayer en los juzgados. /Francis Silva
Francés y Moreno ayer en los juzgados. / Francis Silva

El jugador, que segolpeó contra la valla de perimetrado, asegura que el campo del club malagueño incumplía la normativa de seguridad

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

El partido que enfrentaba al Tiro Pichón contra el Athletic Fuengirola –de Primera Andaluza– quemaba sus últimos minutos, cuando, en una jugada, el balón corría cerca de la banda. En la pugna por el cuero entre dos jugadores, Santi Moreno, delantero del equipo visitante, se llevó la peor parte, ya que salió despedido y se golpeó contra la valla de perimetrado del campo, sufriendo una grave lesión medular. Ahora, el futbolista ha demandado al club de la capital malagueña por lo ocurrido y las secuelas que sufre, reclamando una indemnización de 178.251 euros.

Todo ocurrió el 11 de octubre de 2015. Al disputar el balón con un contrincante cerca de la línea de cal, Santi Moreno salió disparado y resbaló al entrar en contacto los tacos de sus botas con el hormigón de la zona perimetral del campo, golpeándose con la valla, según se explica en la demanda presentada en los juzgados, a la que ha tenido acceso este periódico.

Tras el golpe, durante el que escuchó un chasquido, quedó tendido en el suelo con incapacidad para la movilización de los miembros de manera inmediata. «Solo podía mover los ojos, estaba tetrapléjico», recuerda el jugador, que tenía 34 años cuando ocurrieron los hechos. Atendido por el 061 en el campo, fue trasladado hasta el Hospital Carlos Haya. Allí fue diagnosticado de la fractura de los discos c5 y c6 de la columna vertebral, así como de una compresión de la médula.

«Santi es amigo y le hemos intentado facilitar las cosas»

Juan Enrique Oñate Vilches es el presidente del club Tiro Pichón. Al ser preguntado por este periódico por la demanda interpuesta por el jugador de fútbol que sufrió una lesión medular durante un partido en el campo de la capital malagueña, Oñate explica: «Santi es amigo y le hemos intentado facilitar las cosas». El incidente por el que se ha interpuesto la demanda tuvo lugar cuando Oñate no se encontraba al frente de la institución deportiva, ya que es presidente del club desde hace un año. Sin embargo, aquel día se encontraba en el campo. Lo recuerda perfectamente e insiste en que fue un lance fortuito del juego, en el que Santi Moreno «tuvo la mala suerte de darse con la valla».

Oñate explica que el club no es el propietario del campo, sino el Ayuntamiento de Málaga. «Yo solo tengo aquí a mis equipos, de hecho, no puedo ni pintar un muro. Nosotros no hemos hecho nunca ninguna reforma en las instalaciones», apunta. Al respecto, señala que el Consistorio de la capital malagueña, además de ser el propietario, fue el encargado de construir las instalaciones, así como para otros equipos. «En los campos de Málaga, todos tienen las mismas medidas», precisa. El presidente indica que su obligación es tener contratado un seguro, y que así ha hecho. Ahora es la aseguradora, según asevera, la que se tiene que hacer cargo de este caso y cubrir lo que corresponda a Santi Moreno. Oñate dice que el club siempre ha tenido una buena disposición para tratar este asunto. En este sentido, ha asegurado que él mismo hizo de intermediario entre el abogado que representa a Santi Moreno y la aseguradora para que llegaran a un entendimiento.

Siempre según se recoge en la demanda, efectuada por el letrado José Ignacio Francés, del despacho IFS Abogados, que es el que representa en este caso al futbolista; Santi Moreno fue operado de urgencia, tras lo que pasó por la Unidad de Cuidados Intensivos y fue posteriormente trasladado a la Unidad de Lesionados Medulares del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. El abogado explica que, en dicho centro, se continúa con su tratamiento hasta que se le da de alta en la unidad con secuelas de tetraplejia incompleta de nivel neurológico motor, entre otras lesiones. En este sentido, apunta que el afectado continúa con su seguimiento y con la imposibilidad de determinar el alcance de las secuelas.

El jugador relata que estuvo más de un mes sin moverse de la cama: «Después, como si fuese un niño chico, tuve que aprender a andar y, ahora mismo, no soy ni un 5% de la persona que era entonces».

Santi Moreno no ha podido volver a jugar al fútbol. Asegura que tiene numerosas secuelas, que le afectan al movimiento de algunas extremidades y le llevan a sufrir intensos dolores de forma constante.

El reglamento

Y todo a ello debido a la lesión que sufrió en el campo del Tiro Pichón –apunta–, donde la demanda dice que se incumplió el reglamento que deben seguir este tipo de instalaciones deportivas. Al respecto, explica que, a partir de la línea de cal, contaba con 80 centímetros de césped, diez de rejilla metálica y otros 70 de suelo de hormigón antes de llegar a la valla.

El letrado asegura que esto incumple el reglamento, y hace referencia a la normativa sobre instalaciones deportivas y para el esparcimiento, elaborada por el Consejo Superior de Deportes, en la que indica que se recoge que alrededor del campo de juego habrá un espacio libre de obstáculo mínimo de 1,50 m de anchura al exterior de las líneas de banda y de las de meta, con el mismo tipo de suelo que el del terreno de juego.

«De este modo, deviene claro que las gravísimas lesiones sufridas por mi demandante no traen causa de un mero lance de juego, sino de las instalaciones existentes que no observan las mínimas de seguridad exigible», apunta la demanda. Ante esta situación, Francés explica que, tras intentar llegar a un acuerdo extrajudicial tanto con el Tiro Pichón como con la aseguradora del club a la que correspondía, finalmente se ha decidido recurrir a la vía judicial e interponer una demanda contra el equipo y la aseguradora, de forma subsidiaria.

Santi Moreno (derecha), junto a Maxi Rodríguez en un Marbella-Atlético.
Santi Moreno (derecha), junto a Maxi Rodríguez en un Marbella-Atlético. / Efe

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos