«Es fundamental la gestión sostenible del Centro»

«Es fundamental la gestión sostenible del Centro»
Salvador Salas
José Ángel Narváez, rector de la UMA

José Vicente Astorga
JOSÉ VICENTE ASTORGA

¿Cree que Málaga ha dejado de culpabilizar de muchos de sus problemas a otras administraciones y confía más en sus capacidades?

Más que de culpas hablaría de responsabilidades compartidas. En los últimos años la ciudad y la provincia han fortalecido sus propias capacidades, con el concurso de todas las administraciones por más que a veces las diferencias ralentizaran proyectos. El bien común es mucho más factible desde la cooperación y el entendimiento.

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¿Ve superados los recelos hacia Sevilla y el discurso de agravio respecto a la gestión de la Junta?

Los discursos de agravio no conducen a ninguna parte, inducen a un enfrentamiento que no se corresponde con las realidades de cooperación institucional, empresarial y humana que son patentes. Las reclamaciones justas son bienvenidas, pero desde la propia lógica y justicia de las diferentes situaciones, no desde comparaciones que no atiendan a la razón. Andalucía Tech, foros como CIVISUR o la colaboración entre ayuntamientos ponen en evidencia las ventajas de cooperar.

Hay ya un nuevo escenario de cooperación regional:_Andalucía Tech, eje Málaga-Sevilla, además de para la promoción turística conjunta con Sevilla, Granada y Córdoba. ¿Es optimista sobre el futuro de ese planteamiento?

Sí, por supuesto. Este planteamiento es el que hemos promovido desde la UMA desde hace años, primero con Andalucía Tech y con la Universidad de Sevilla, pero también con el resto, como recientemente la de Granada. Nos parece imprescindible no solo para fortalecer el sistema público de conocimiento, sino para dejar atrás visiones localistas y proyectar un futuro donde haya aportaciones de toda la comunidad.

¿Qué debilidades ve en la apuesta turística de Málaga basada en la oferta cultural y como un espacio atractivo para investigadores y empresas innovadoras?

No deberían minusvalorarse las propuestas culturales surgidas del propio tejido local; esto es, no basarla solo en recursos exógenos o coyunturales. En cuanto al atractivo para la investigación e innovación, ha de trabajarse en la mejora de infraestructuras, en la creación de espacios que se anticipen a las necesidades. El caso del PTA como ejemplo precursor es una demostración de que estos esfuerzos merecen la pena y en ello nos empeñamos desde la UMA.

¿Cree que la marca Málaga Valley funciona?

Se trata de una apuesta que aúna muchas voluntades y que genera una visibilidad muy estimable, aunque sea entre un público especializado. El reto es hacerla extensiva a todos los ciudadanos para visualizar la capacidad innovadora de Málaga.

¿Cree que el modelo turístico puede morir de éxito?

Sí, siempre y cuando se supere la capacidad de carga. Es fundamental trabajar en la investigación, aplicar modelos de inteligencia turística, fomentar procesos de innovación que estudien la saturación turística, retos que afrontamos desde la UMA.

¿Qué atractivos y capacidades de Málaga considera que están pendientes aún de ser reforzadas para potenciar la marca de ciudad?

La Universidad intenta que la innovación y la modernización estén ligadas al entorno, también a la provincia. Es fundamental eso junto a la explotación racional del patrimonio cultural y natural, de los espacios públicos, que permitan una mayor imbricación de las industrias creativas y de la nueva economía. Podría mejorarse la marca reforzando estas actividades de formación como las que ejerce la Universidad, u otras relativas a restauración del patrimonio local o el fomento de industrias culturales propias.

El proyecto de la torre-hotel en el dique de Levante ¿contribuirá a impulsar esa marca?

Cualquier marca potente, incluso la de una ciudad, debe partir del consenso en torno, y este proyecto debería ir en consonancia con tal definición.

¿Cree que el Centro recuperará condiciones como espacio también para vivir? ¿Qué propone para frenar la burbuja del alquiler que crea la vivienda vacacional?

Sí, debe recuperarla, es fundamental la gestión y planificación sostenible del Centro para que no pierda su esencia con la pérdida de residentes o del comercio tradicional. El uso de edificios para actividades o instituciones no sólo en lo vacacional sino participativos, formativos, culturales, podría consolidar usos vivos del espacio y la UMA está comprometida en esa mejora.

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