Aquel día en el que nevó en Málaga capital: fotos inéditas de la nevada de febrero de 1954

Malagueños juegan con la nieve. /Fondo Bienvenido-Arenas / Archivo Fotográfico UMA
Malagueños juegan con la nieve. / Fondo Bienvenido-Arenas / Archivo Fotográfico UMA

La ciudad fue cubierta por un manto blanco que no se ha vuelto a repetir en más de sesenta años

JON SEDANO y ÁNGEL ESCALERAMálaga

El 3 de febrero de 1954 los malagueños se sorprendieron al ver que la ciudad amanecía cubierta por un manto blanco. La nieve había cuajado y había dejado una estampa insólita que muchos aprovecharon para disfrutar de ella sin tener que subir a los montes. Bolas y muñecos de nieve o el simple hecho de pasear entre las calles cubiertas de blanco se convertían en un aliciente para salir de casa.

José Luis Escudero explica en su blog ‘Tormenta y rayos’ qué factores deben darse para que este suceso vuelva a ocurrir. Aunque en más de sesenta años Málaga capital no ha vuelto a vivir aquella situación, el 27 de enero de 2005 estuvo muy cerca de hacerlo, aunque la nieve solo cuajó en Nerja.

Las imágenes recuperadas del Archivo Fotográfico de la UMA demuestran cómo se veía la ciudad y cómo los malagueños disfrutaron de aquél día tan especial.

Un día inolvidable

El 3 de febrero de 1954 ha pasado a la historia como el día en que nevó en Málaga. Un manto blanco cubrió los tejados de las casas y grabó su huella en las calles. Fue un acontecimiento inusual que sorprendió gratamente a los malagueños, que al levantarse y asomarse a las ventanas o salir a la calle observaron imágenes que nunca habían visto. La nevada se produjo de madrugada. Hay que trasladarse a febrero de 1882 para encontrarse con una situación parecida, año en que también nevó en la capital malagueña, pero con menor intensidad.

Ese inició de febrero de 1954 fue especialmente crudo en toda España. El frío se adueñó del país. La consecuencia de la bajada de las temperaturas fue la aparición de la nieve. Pocas ciudades se libraron de recibir una lluvia de copos. Ese fenómeno atmosférico llegó a Málaga, pero también a localidades como Écija (la sartén de Andalucía). La nevada se extendió por toda la provincia malagueña, incluidos municipios costeros como Marbella y Estepona. En el caso de Málaga capital, la temperatura máxima ese día fue de 5 grados, mientras que la mínima se situó en los 0,6 grados.

Más allá de los resbalones que provocaron diversas costaladas y del hundimiento de algunas techumbres, no se registraron incidentes de relevancia en la ciudad. Eso sí, el cauce del río Guadalmedina se congeló. Los mayores daños de la nevada los soportaron los agricultores. Los cultivos se vieron muy afectados; se perdió la cosecha de cítricos, almendras y hortalizas.

Río Guadalmedina, congelado.
Río Guadalmedina, congelado. / Fondo Bienvenido-Arenas / Archivo Fotográfico UMA

En la información que publicó SUR sobre tan inusual noticia se decía que «muchísimas familias ignoraban que había nevado en Málaga»: se enteraron al abrir los balcones de sus domicilios o salir a la vía pública. Los que más disfrutaron fueron los estudiantes (se suspendieron las clases), que recorrieron las calles haciendo bolas de nieve. Hubo verdaderas batallas entre grupos de chavales. Los malagueños fueron de un lugar a otro de la ciudad contemplando cómo la nieve había cubiertos lugares como el Parque, el entorno de la Catedral o los jardines de Puerta Oscura. La visión de los centenarios arboles de la Alameda cubiertos por bolas que parecían de algodón fue espectacular, así como la vista de la ciudad desde las zonas más altas.

Fondo Bienvenido-Arenas / Archivo Fotográfico UMA

Entre los efectos negativos de la nevada hay que citar el hundimiento del garaje Pariente, situado en la calle Comedias. Igualmente, se vino abajo el techo del teatro-circo Chino, sito en el pasillo de Santo Domingo. Varias personas fueron atendidas en las casas de socorro después de una caída. El bombero Antonio Fernández Sánchez sufrió una herida en la región occipitoparietal derecha tras la lucha con pelotas de nieve que mantuvo con el buzo Valentín Durán Jiménez.

En Campanillas, Coín, Álora y hasta en las mismas puertas de Málaga, la nieve acumulada alcanzó casi un metro de espesor

Numerosas localidades de la provincia se enfrentaron a «un imponente temporal de nieve», según testimonios de los corresponsales de SUR de esa época. Nevó en toda la costa. La borrasca fue muy intensa en Marbella y Estepona, así como en la zona del Guadalhorce, lo que trajo consigo la crecida del río y de sus afluentes.

Carlos Haya se encontraba en proceso de construcción.
Carlos Haya se encontraba en proceso de construcción. / Fondo Bienvenido-Arenas / Archivo Fotográfico UMA

En Campanillas, Coín, Álora y hasta en las mismas puertas de Málaga, la nieve acumulada alcanzó casi un metro de espesor, circunstancia que dificultó las comunicaciones por carretera. En Ronda, el temporal fue de bastante consideración. Las temperaturas descendieron varios grados bajo cero en la zona de Antequera. En general, hubo cortes del suministro eléctrico y de las líneas telefónicas.

Los que hicieron su agosto particular en febrero fueron los laboratorios fotográficos, a los que los ciudadanos acudieron a revelar numerosas instantáneas que plasmaban imágenes de la nevada. Fue un acontecimiento que aún recuerdan las personas de más edad y que no se ha vuelto producir en Málaga capital en los 64 años transcurridos desde entonces.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos