Familiares acceden a la prisión para entregar ropa y efectos a los inmigrantes

Un grupo de familiares espera para acceder al centro con ropa y efectos personales. :: fernando torres/
Un grupo de familiares espera para acceder al centro con ropa y efectos personales. :: fernando torres

Los accesos se hacen de forma escalonada y muchos de los allegados se quedan sin poder entrar al recinto pese a hacer cola durante horas

FERNANDO TORRES ARCHIDONA.

«Es la hora de comer, tenéis que venir luego y volver a intentarlo». Un agente de paisano de la Policía Nacional, que lleva toda la mañana gestionando los turnos de visitas, tuerce el gesto al pedir al resto de personas que espera en la puerta de la cárcel de Archidona que se marchen hasta la tarde. Esta rutina lleva produciéndose desde que algunos de los inmigrantes internos en la prisión sin inaugurar tras llegar a España por las costas de Almería y Murcia consiguieron contactar con sus familiares, que no han dudado en recorrerse medio país -en algunos casos más distancia- para tratar de ayudarles. Madres, padres, hijos y hermanos hacen cola en el acceso del recinto, escoltados por dos agentes de la Unidad de Intervención Policial (UIP).

Ayer fue uno de los días en los que más familiares se congregaron en el interior del recinto. El pasado domingo muchos se quejaban de que llevaban días en la zona y todavía no habían podido ver a sus seres queridos. Fuentes del operativo explican a SUR que hay que gestionar las visitas en grupos reducidos para evitar situaciones complicadas. Aunque ayer no se produjeron problemas graves, en varios momentos, los agentes de la UIP tuvieron que alzar la voz para calmar los ánimos, además de para evitar que los familiares invadieran la carretera.

La situación fuera de la prisión no es cómoda: «Mi hijo está en huelga de hambre porque el otro día pusieron cerdo para comer», explica un padre. Una madre, que también atendió a este periódico el domingo, lleva ropa limpia para su hijo y un amigo. Ella se ha instalado en Málaga tras un largo viaje desde el sur de Francia, donde consiguió estabilizrase tras realizar el mismo viaje por el mediterráneo que el resto de los argelinos internados en la prisión de Archidona.

Muchos de los familiares que hacen cola muestran su preocupación porque han recibido noticias de algunos enfrentamientos entre internos en la prisión. Fuentes cercanas al operativo confirmaron a SUR que ha habido «algunos encontronazos», pero «carentes de gravedad» y que son de naturaleza similar a los que se producen en los Centros de Internamiento para Extranjeros, causados por la frustración de saber que se tienen que volver a su país.

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