La falta de presupuestos en Málaga mantiene bloqueadas nuevas obras y subvenciones

Juan Cassá, junto Alejandro Carballo y la asesora Beatriz González. /Francisco Jiménez
Juan Cassá, junto Alejandro Carballo y la asesora Beatriz González. / Francisco Jiménez

Ciudadanos amenaza con no apoyar las cuentas de este año y advierte al alcalde de que su respaldo «no es un cheque en blanco»

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Hasta la presente legislatura, en el Ayuntamiento de Málaga era prácticamente una ‘tradición’ la celebración de un pleno extraordinario en diciembre para aprobar los presupuestos anuales para que entraran en vigor en enero. Eran los tiempos de la mayoría absoluta del PP. Pero desde entonces, con un gobierno en minoría, los populares no dan con la tecla para sumar los apoyos necesarios para que las cuentas municipales estén aprobadas en tiempo y forma. Por tercer ejercicio consecutivo, los presupuestos han tenido que ser prorrogados, con el añadido de que en esta ocasión Ciudadanos, socio de investidura del alcalde y formación que ha respaldado todas las cuentas en el presente mandato, amenaza con plantarse. «A día de hoy no se dan las condiciones para apoyar los presupuestos municipales de este año». Podría haberlo dicho más alto, pero no más claro. El portavoz naranja, Juan Cassá, lanzó ayer esta contundente advertencia al alcalde, Francisco de la Torre, para que mueva ficha si quiere contar con su apoyo para sacar adelante las cuentas de 2018.

¿Qué pasa si se mantiene este panorama? El gasto corriente que garantiza el funcionamiento diario del ‘holding’ municipal y el pago de nóminas al personal está asegurado, pero la consecuencia de esta situación es que se dejan en el aire la concesión de ayudas y subvenciones así como la ejecución de nuevas inversiones salvo que se haga una jugada como la que de urgencia ha permitido contratar la semipeatonalización de la Alameda Principal, consistente en dar de baja una serie de partidas sobrantes del presupuesto de 2017 de la Gerencia Municipal de Urbanismo para poder cubrir los 1,8 millones que costarán las obras.

El equipo de gobierno confía en cerrar un acuerdo para dar «estabilidad y seguridad jurídica»

Pese a que en el Área de Economía confían en cerrar un acuerdo en un mes, lo cierto es que a día de hoy se antoja difícil ponerle fecha a su entrada en vigor. Al retraso motivado por la dificultad de encajar todas las peticiones de las distintas áreas de gobierno en año preelectoral y la incertidumbre sobre cómo afectarán a las arcas públicas la merma de ingresos que traerá consigo la modificación del impuesto de la plusvalía en la que trabaja el Gobierno central, se unen también las dudas que ayer dejó caer Ciudadanos.

Propuestas y líneas rojas

En la formación hablan de «desidia en el equipo de gobierno del PP» y de que «parece que no les interese tener los presupuestos aprobados», pero sobre todo insisten en que «hoy no se dan las condiciones para apoyarlos». «Nosotros damos estabilidad, somos responsables, pero no damos cheques en blanco y si siguen en esta actitud nos vamos a pensar muy mucho apoyar los presupuestos en este año».

¿Por qué este calentón naranja? Pues porque, según Cassá, no sólo no han recibido respuesta sobre las 61 propuestas que trasladaron al PP el pasado 20 de diciembre para apoyar las cuentas, sino que además apenas se ven avances en las cuatro líneas rojas que Ciudadanos puso sobre la mesa para empezar a negociar. «En los terrenos de Repsol sí que estamos satisfechos porque se han iniciado los estudios de contaminación del suelo, pero en el resto de asuntos no estamos nada satisfechos. En el monte Gibralfaro aún no ha empezado ninguna obra para convertirlo en parque, en el conflicto de bomberos tampoco vemos avance y sobre Limasa, empezamos a estar preocupados porque el alcalde no deja claro si va a impulsar o no el modelo híbrido que se acordó en diciembre (la limpieza en manos privadas y la recogida bajo gestión municipal)», apuntó Cassá, quien también procuró frenar el optimismo del equipo de gobierno a la hora de aprobar las cuentas el mes que viene. «Detectamos mucha confianza del alcalde y su equipo, dando por hecho que tienen nuestro apoyo en todo, pero no lo tendrán si no cumplen. ¿Estabilidad? Toda. ¿Cheques en blanco? Ni uno» sentenció.

El órdago con el que Cassá arrancó el lunes dejó «algo sorprendido» al concejal de Economía, Carlos Conde, quien lejos de echar más leña al fuego trató de apaciguar los ánimos asegurando que el grado de aceptación de las propuestas de Ciudadanos «es alto» aunque estudiarlas de forma económica, técnica y jurídica lleva su tiempo. Además, apeló a «esa lealtad que siempre ha demostrado el equipo de gobierno» y reiteró su «absoluta disposición para acelerar al máximo todos los trámites administrativos para tener un presupuesto aprobado, que es la mejor imagen de estabilidad y seguridad jurídica en una ciudad como Málaga».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos