La falta de permisos para hacer voladuras amenaza a las canteras de Málaga

Las canteras requieren explosivos para poder trabajar. :: sur/
Las canteras requieren explosivos para poder trabajar. :: sur

La Junta asegura que ha reforzado el personal del departamento de Minas y le ha dado máxima prioridad a estas autorizaciones

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Los empresarios de las más de 60 canteras de la provincia están a punto de quedarse sin explosivos. La cuestión no es menor, puesto que estas herramientas son indispensables para llevar a cabo su actividad, de la que depende el suministro para la construcción, las carreteras y otras actividades industriales. Los afectados denunciaron ayer que esta situación se debe a la falta de unos permisos que tiene que emitir la Junta. Según expusieron, desde marzo del año pasado están intentando obtener estos documentos, pero la situación ha llegado ya a un límite tal que va a provocar que, a partir del próximo lunes, habrá explotaciones que tendrán que parar por este motivo.

A estas primeras les seguirá, escalonadamente, la totalidad de las industrias extractivas de la provincia, según alertó la patronal, que puso de relieve la posible pérdida de empleos y la afección en cadena a otros sectores, como son el de la construcción y las empresas auxiliares, que dependen de estos materiales para la fabricación del hormigón y el aglomerado asfáltico, entre otros. Del mismo modo, advirtió de la paralización de las exportaciones desde el Puerto de la capital. De la incidencia que supondrá la paralización de la actividad sobre los trabajadores informarán a los sindicatos la próxima semana.

Un grupo de representantes del sector mantuvieron un encuentro ayer con el subdelegado del Gobierno, Miguel Briones, quien compareció junto al teniente de la intervención de Armas y Explosivos de la Guardia Civil y el jefe de la Dependencia del área de Industria y Energía. Según informó Briones, las solicitudes que reciben carecen de la documentación necesaria para su tramitación, puesto que no vienen acompañadas de los informes que debe emitir la Delegación de la Consejería de Economía de la Junta, pese a que las empresas realizaron los trámites requeridos y abonaron las tasas. En la reunión quedó patente que la única solución pasa por dotar de los medios necesarios a este departamento autonómico, como administración competente en materia de Minas, y que los afectados están reclamando desde el año pasado.

Prioridad de la Consejería

Efectivamente, es la Junta la que tiene que autorizar los planes de voladura, mientras que los explosivos los gestiona la Subdelegación. Mariano Ruiz Araujo, delegado de Economía en Málaga, explicó ayer que esta situación se debe a un problema de personal, aunque la Consejería ya ha establecido un calendario y un plan de actuación, con interinos de refuerzo que empezarán a trabajar en breve, ya que el presupuesto está aprobado. «Creíamos que estábamos en plazo, pero no va a ocurrir que ninguna explotación tenga que parar, se le está dando máxima prioridad a este tema en la Consejería», aseguró el delegado. De este modo, se van a ver en primer lugar los expedientes que tengan más premura, aunque la intención es, según Ruiz Araujo, «acelerarlo todo». De hecho, comentó que esta semana ya ha firmado los primeros planes de voladura, y los trámites seguirán adelante.

El subdelegado del Gobierno, Miguel Briones, cargó contra la Junta y la acusó de «paralizar la actividad industrial de la provincia», por lo que exigió la emisión inmediata de las autorizaciones para las canteras. Al respecto, Briones anunció que la Subdelegación no autorizará más voladuras hasta que la Delegación de Economía no emita las resoluciones de aprobación, como le corresponde legalmente.

El año pasado, las canteras malagueñas consumieron 934.000 kilos de explosivos. La producción de material total fue superior a los diez millones de toneladas, de las cuales más de 200.000 tuvieron como destino la exportación, según los datos aportados por este organismo.

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