Fallece el abogado penalista Carlos Larrañaga a los 59 años

Imagen de archivo del penalista Carlos Larrañaga. /
Imagen de archivo del penalista Carlos Larrañaga.

Se trata de un referente en Málaga al que sus compañeros describen como un letrado combativo que defendía al máximo a sus clientes

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Mientras la vorágine de asuntos continuaba imparable como cualquier otro día, en los pasillos de los juzgados malagueños se echó en falta al abogado Carlos Larrañaga Junquera. Acostumbraba a pisarlos casi a diario, hasta que ayer este experto penalista falleció víctima de una grave enfermedad a sus 59 años.

Su pérdida ha sido un auténtico mazazo para la abogacía malagueña, en la que era un consagrado letrado penalista. Sus años de experiencia le avalaban, siendo pionero en numerosos asuntos. Por ejemplo, en las macrocausas, estando presente en el 'caso Intelhorce'.

El letrado ha estado presente en algunos de los juicios más importantes y mediáticos de los últimos años. Por ejemplo, dirigió la defensa de la modelo eslovaca María Kukucova por la muerte de su expareja, el millonario británico Andrew Bush; y participó en el juicio contra 17 guardias civiles por cobrar a los pasajeros en el aeropuerto de Málaga. Entre otros muchos asuntos, Larrañaga también fue abogado de Juan Martín Serón, exalcalde de Alhaurín el Grande, en el 'caso Troya' contra la corrupción urbanística en esta localidad.

Con su imponente voz siempre defendía al máximo a sus clientes y a sus compañeros. Los que han trabajado con él le recuerdan como un excelente abogado, «peleón», que vigilaba que todas las garantías procesales se cumplieran: «Era el Cid Campeador de los derechos de defensa».

«Un apasionado del derecho, que estaba pendiente de los detalles». Larragaña siempre estaba dispuesto a echar una mano al compañero que lo necesitara. Era un abogado «de la antigua escuela».

Doctor en Derecho Penal por la Universidad de Málaga, no dudaba en participar en las ponencias formativas del Colegio de Abogados de Málaga, al que pertenecía desde 1981. El decano de la institución, Francisco Javier Lara, asegura que «Carlos dignificaba la toga». «No permitía que se faltase el respeto a los abogados», indica, a la vez que insiste en que el letrado estaba muy implicado con la abogacía, atendiendo a las peticiones que se le realizaban desde el colegio.

Por su parte, la presidenta de la Audiencia Provincial, Lourdes García Ortiz, describe al abogado como «muy combativo: «Siempre estaba en los juzgados, era un hombre muy trabajador, un apasionado de lo que hacía».

La vorágine de asuntos continuará en los juzgados malagueños, pero sus pasillos echarán de menos a Carlos Larrañaga.

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