Fallece Javier Peña, presidente de Bancosol, a los 75 años de edad

Imagen de archivo de Javier Peña. /SUR
Imagen de archivo de Javier Peña. / SUR

Llevaba unos meses retirado de la primera línea de la entidad debido a su estado de salud. La misa será este jueves, a las 18 horas, en Parcemasa

Amanda Salazar
AMANDA SALAZARMálaga

El presidente del Banco de Alimentos de Málaga, Javier Peña, ha fallecido este miércoles en Málaga a los 75 años de edad tras luchar contra una grave enfermedad. La misa será este jueves, a las 18 horas, en Parcemasa. Peña ha sido una personalidad destacada en el mundo de la solidaridad malagueña desde que hace casi 20 años cofundara el Banco de Alimentos de Málaga. Desde entonces, ha trabajado desde de la entidad para buscar una solución para miles de familias que han pasado por dificultades económicas hasta el punto de carecer de recursos para poder comer.

Fue uno de los impulsores de la Federación Española de Bancos de Alimentos y ayudó a fundar otros bancos de alimentos como el de Ceuta o Melilla. Desde el pasado verano, se había retirado de la primera línea de la ONG debido a su estado de salud, pero seguía de cerca todos los preparativos para la pasada Gran Recogida, y continuaba buscando nuevas fórmulas para conseguir llegar a más personas que lo necesitasen, según explican desde Bancosol.

Javier Peña, nacido en Villamartín (Cádiz), llegó a Málaga para estudiar la carrera de Económicas. En Málaga conoció a la que fue su esposa y madre de sus cuatro hijos. Formó parte de la plantilla de Telefónica en Madrid hasta que a los 55 años le llegó la jubilación anticipada. Fue entonces, de vuelta en Málaga, cuando decidió dar un paso más allá en sus inquietudes por ayudar a los demás y dedicarse de lleno a Bancosol.

Pero Peña no se ha limitado a la captación y reparto de alimentos. En estas dos décadas la entidad ha crecido y se ha diversificado, en parte gracias a su empeño y a una visión innovadora de lo que debía ser una entidad social. Peña luchó mucho para construir una sede propia con capacidad suficiente para almacenar los alimentos que empezaban a llegar de los programas europeos (FEGA) y de los excedentes donados por el campo andaluz (FAGA). Parte de su trabajo ha sido también acabar con el despilfarro de alimentos, consiguiendo acuerdos con para evitar el desperdicio de productos frescos en Mercamálaga e incluso creando productos en conserva propios como la fritada o zumos. Otra de las ideas impulsadas por Peña fue la de ampliar los productos repartidos entre sus beneficiarios, añadiendo carne y pescado, dotando a las ONG colaboradoras, encargadas del reparto directo, de arcones congeladores para su conservación.

Crisis económica

Pero uno de los momentos clave de Bancosol y de Javier Peña al frente ha sido la crisis económica. Del día a la mañana empezaron a llamar a su puerta nuevas asociaciones con muchas familias en paro que necesitaban apoyo de Bancosol. En los años más duros de la crisis, la entidad llegó a atender a 55.000 malagueños. Y para ello, debieron idear nuevas fórmulas para incrementar sus recursos. Fue entonces cuando comenzó la Gran Recogida de alimentos, que este año acaba de cumplir su sexta edición. En sus inicios, todo un hito de la solidaridad en Málaga porque nunca antes se habían movilizado tantos voluntarios a la vez por una misma causa.

La crisis también hizo que tanto Bancosol como la red de asociaciones con las que trabaja e instituciones mejorasen los sistemas de reparto de alimentos, evitando duplicidades y creando registros para que los alimentos llegasen a quien de verdad lo necesitaba. En la última etapa, Peña había dado un paso más, cambiando la función social de Bancosol y ofreciendo también formación y prácticas en empresa a sus beneficiarios para que saliesen de esa situación y pudiesen salir pronto de las listas del Banco de Alimentos. En los últimos meses de trabajo, su esfuerzo era el de conseguir más empresas colaboradoras que ofreciesen prácticas de empleo a estas personas. Además, desde hace varios años había impulsado una serie de conferencias dentro del epígrafe de 'Escuela de valores'.

Uno de sus colaboradores, Joaquín Jiménez, vicepresidente de Bancosol, destaca que Peña tuvo siempre una mente privilegiada y que constantemente trataba de idear fórmulas para llegar más y mejor a las personas que lo necesitaban. "De forma callada, no paraba de pensar, nos deja el listón muy alto", señala, al tiempo que señala que siempre recordó a quienes trabajaban en Bancosol que había que "poner cara a las personas a las que ayudaba".

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