El PP exige a la Junta que tome medidas urgentes para frenar las goteras de la Catedral de Málaga

Garrido y Conde, esta mañana. / Pedro J. Quero

El partido presentará iniciativas en el Parlamento andaluz y en el Ayuntamiento de la capital para pedir a la Consejería de Cultura que intervenga con “medidas eficaces”

JESÚS HINOJOSAMálaga

El parlamentario andaluz Antonio Garrido, y el portavoz del PP en el Ayuntamiento de Málaga, Carlos Conde, han anunciado este martes que van a presentar iniciativas en el Parlamento andaluz y en el pleno municipal para exigir a la Junta de Andalucía que tome medidas de urgencia para poner freno al problema de filtraciones que padece la Catedral y del que ha dado cuenta este periódico en las últimas semanas. Garrido ha informado de que va a presentar una pregunta y una proposición no de ley en la comisión de Cultura parlamentaria para solicitar “una intervención urgente con medidas eficaces para resolver el problema de las humedades”. Asimismo, pedirá que se resuelva cuanto antes la aprobación del plan director para el monumento que a finales del año pasado presentó el Obispado ante Cultura.

En el mismo sentido, Carlos Conde ha indicado que su grupo llevará al pleno municipal de este mes una moción para reclamar a la Junta que acometa “a corto plazo” medidas para frenar el deterioro de las cubiertas del templo. “El Ayuntamiento ha hecho el esfuerzo de mejorar el entorno de la Catedral y la Junta lo que está haciendo es dejándola morir”, ha declarado Conde, quien ha recordado que en 2012 dejó de funcionar la escuela taller de la Catedral por falta de fondos de la Administración regional.

Por su parte, Antonio Garrido ha destacado que las filtraciones de la Catedral es “el primer problema patrimonial que tiene la ciudad”, y ha compartido el argumento del Obispado de que la solución definitiva vendrá con la construcción de un tejado a dos aguas tal y como fue diseñado en el siglo XVIII. “Eso resuelve el problema. Málaga quiere que su catedral esté en condiciones. Los monumentos son organismos vivos”, ha insistido el también académico, quien ha recordado los casos de catedrales europeas y españolas cuyas obras se han completado a lo largo del siglo XX.

Garrido ha comentado que “no hay que ser arquitecto” para detectar que el recubrimiento que la Junta promovió para las cúpulas de las bóvedas a finales de la pasada década no ha resuelto las goteras y está arrojando “peso” sobre la estructura original. “Este sistema produce lagunas, charcos internos de agua de la lluvia que rezuman”, ha añadido, al tiempo que ha insistido en que “se tomen medidas” para solventar las humedades del edificio.

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