La esperanza de hallar vida en el edificio en el que desapareció Jorge Gómez es «nula»

Un equipo de la Unidad Militar de Emergencias (UME) trabaja entre los escombros del edificio de la calle Álvaro Obregón. / AFP

Las tareas de los especialistas se centran ya en recuperar los cuerpos de los fallecidos e identificarlos para informar a las familias

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Jorge Gómez Varo lleva desaparecido desde el pasado martes 19 de septiembre, cuando un terremoto sacudió Ciudad de México y redujo a escombros el edificio en el que este malagueño de 33 años tenía su oficina. Los indicios apuntaban a que el joven podría encontrarse con vida atrapado entre los restos del bloque, sin embargo, la esperanza de encontrarle vivo se han disipado. El director general de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación, Ricardo de la Cruz, informó de que la posibilidad de hallar vida en este lugar «son nulas».

Durante más de una semana, brigadas de 'topos' mexicanos (personal experto en este tipo de rescates), con ayuda de otros retenes desplazados desde España, Estados Unidos, Israel o Japón, han trabajado sin descanso con la esperanza de encontrar supervivientes entre casi el medio centenar de personas que habían desaparecido entre los escombros del edificio de oficinas, situado en el número 286 de la calle Álvaro Obregón.

Los equipos no pararon hasta llegar a la zona en la que se creía que había un grupo de personas con vida, entre los que se consideraba que podría estar el malagueño. Sin embargo, De la Cruz, en declaraciones al diario El Universal, indicó que «es falso» que actualmente haya un espacio vital entre las ruinas en el que hubiera supervivientes. Al respecto, apuntó que se han revisado todos los puntos del edificio en los que podría haber atrapados sin que haya habido éxito.

Muestras genéticas

Por lo tanto, las labores en Álvaro Obregón se centran ya en recuperar los cuerpos sin vida que hay entre los escombros, habiéndose hallado hasta el momento 24. Asimismo, se trabaja en su identificación para informar a las más de 30 familias de los desaparecidos que esperan en esta zona cero, para lo que se ha instalado una carpa en la que se recogen muestras genéticas.

Al cierre de esta edición, los especialistas aún no habían recuperado el cuerpo de Jorge. Y es que las tareas para localizar los cuerpos están siendo especialmente complicadas debido a la lluvia y a la inestabilidad del edificio.

De hecho, la propia familia del malagueño desplazada a México, una vez que tuvo conocimiento de que no había esperanza de hallar supervivientes, pidió a los efectivos de rescate que cuidaran de sus compañeros y que trabajaran con seguridad para que no haya que lamentar otra desgracia.

Ayer este periódico se puso en contacto con Alejandro, uno de los hermanos del malagueño. Éste reiteró su agradecimiento a la sociedad española y malagueña por el apoyo que han brindado a la familia, así como a los medios de comunicación, aunque pidió respeto para afrontar estos difíciles momentos.

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