El escaso tamaño y la falta de solvencia, detrás de la alta mortalidad de las empresas

A. PELÁEZ MÁLAGA.

La cruz del Barómetro Económico de Málaga son los datos negativos. En este sentido, el estudio del Colegio de Economistas menciona el aumento del número de empresas que se han disuelto durante 2017 en términos interanuales (984, frente a 821 en 2016), si bien se trata, según señalan, de una tendencia compartida con el resto del territorio nacional. También señalan el descenso registrado en el número de sociedades creadas, ya que se ha pasado de 5.511 en 2016 a 5.111 en el ejercicio anterior. También se ha producido un repunte de los concursos de acreedores declarados (106, frente a sólo 87 en 2016). Para el decano de los economistas malagueños, Juan Carlos Robles, la alta mortalidad de las empresas se debe a que «se trata de micropymes de muy escaso tamaño y poco solventes».

De la misma manera mencionan como dato negativo el paulatino descenso del crédito concedido por el sector financiero, del -2,26% en Málaga, y que el precio de la vivienda libre sigue aumentando (5,21%), muy por encima del 0,81% observado en Andalucía.

A pesar de todo, Robles insistió en que la economía malagueña está asentada y no vive grandes fluctuaciones, por lo que hay que esperar es un ejercicio de crecimiento en el que la agricultura se ha incorporado como un sector clave, como lo demuestra el hecho de que el 58% de la exportaciones malagueñas son de productos agroalimentarios. «Nuestra economía está cada vez más compensada estructuralmente, de forma que paulatinamente se reduce el peso de la construcción y aumentan su aportación industria y agricultura, al tiempo que el sector servicios se muestra fuerte», afirmó.

Sobre el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE), dijo que pese a que parece que algunas formaciones políticas no quieren que se aprueben, sería «un error» que no salieran adelante.

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