Los empresarios exigen a la administración menos regulación y que les dejen «trabajar»

De izquierda a derecha, Sergio Cuberos, Natalia Sánchez, Javier González de Lara y Jerónimo Pérez Casero. :: fernando gonzález
De izquierda a derecha, Sergio Cuberos, Natalia Sánchez, Javier González de Lara y Jerónimo Pérez Casero. :: fernando gonzález

Málaga creció en 2016 a un ritmo del 3% y es la provincia andaluza que más aporta a las arcas regionales, con más de un tercio de los ingresos

ANA PÉREZ-BRYAN MÁLAGA.

Que Málaga es el motor económico de Andalucía y que se ha convertido en un «fortín» aun en los peores momentos de la crisis es un dato compartido no sólo por los empresarios locales, sino confirmado en datos. El crecimiento de la provincia, que alcanzó el año pasado un 3% -una décima por encima de la media regional- y la expectativa de que esta cifra escale hasta el 3,1% a lo largo de este año se han convertido en argumentos de peso para que desde el sector privado se hable ya sin dobleces de que la recuperación es un hecho contrastado. Por delante, sin embargo, está el reto de la consolidación para dejar atrás los momentos más oscuros de la crisis económica y que Málaga pueda mirar al futuro «con optimismo».

Así lo avanzaba ayer el presidente de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM) y de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Javier González de Lara, que dibujaba un escenario en claros pero que a la vez dejaba un mensaje nítido a las administraciones públicas: «Que nos dejen trabajar». Con esta petición, formulada en varias ocasiones durante la presentación del Informe Socioeconómico 2016-17, se refería el líder de los empresarios a un lastre que a su juicio puede poner en peligro el momento «estratégico» que vive la provincia para «sacar adelante sus grandes proyectos». En concreto, González de Lara lamentó que en esta nueva coyuntura la «hiperregulación» por parte de los organismos públicos puede llegar a frenar las iniciativas de carácter privado con las que la provincia volvería a situarse en niveles previos a la crisis económica. «Necesitamos un marco basado en la seguridad jurídica y en la lealtad institucional», reclamó el presidente de la CEM y de la CEA, quien destacó además que si desde el sector público se impulsa la iniciativa privada y se mantiene el ritmo de crecimiento, «en el plazo de seis años» se podrían generar en Málaga las 20.000 empresas necesarias para conseguir que el umbral del desempleo en la provincia baje de los 100.000 parados.

En este estado de las cosas, Málaga sigue siendo un referente económico en el mapa regional, un dato avalado en el hecho de que un tercio de la riqueza que se aporta a las arcas andaluzas procede de la provincia. Así lo confirmó por su parte la vicepresidenta ejecutiva y secretaria general de la CEM, Natalia Sánchez, durante la presentación de las cifras del informe socioeconómico. Las más relevantes se refieren a la creación de sociedades en Málaga, que en el año 2016 registró 5.512 nuevas altas de empresas (a razón de 15 al día) y que coloca la provincia de nuevo en cabeza del ránking autonómico (una de cada tres nuevas empresas que se crean son de aquí) y en el tercer puesto si se hace la comparativa con España, sólo por detrás de Madrid y Barcelona. En la misma línea, el crecimiento en el capítulo de autónomos -con un 3,3 más que en el año 2015- deja en Málaga un récord de 112.000 personas trabajando en este régimen.

La CEM constata que la provincia está en un momento «estratégico» para grandes proyectosLa provincia lideró también la creación de empresas en 2016, a razón de 15 al día

Por sectores, todos aparecen con importantes incrementos atendiendo a las cifras del informe: la agricultura (con subidas en la facturación del 13%), la consolidación de la construcción, el despegue del comercio (que ha aumentado en un 9% la firma de contratos), el transporte y la logística (con cotas de crecimiento superiores al 5,6%) y, sobre todo, la consolidación del turismo como gran motor del PIB nacional y local dibujan un escenario que, una vez recuperado, ha de consolidarse.

En este sentido, González de Lara terminó de fijar los retos a corto y medio plazo tanto en las esferas pública como en la privada, que a su juicio pasan por la regulación de la primera, el impulso de los pactos de estado en temas estratégicos, el desarrollo de la formación y la formación para el empleo o la apuesta por la innovación y la digitalización.

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