La Diputación rechaza la dimisión de Marina Bravo con los votos del PP y la abstención de Cs

Marina Bravo, con los diputados Cristóbal Ortega, Ramón del Cid y Víctor González. :: salvador salas/
Marina Bravo, con los diputados Cristóbal Ortega, Ramón del Cid y Víctor González. :: salvador salas

Ciudadanos acuerda con el PP pedir un informe a la secretaría general por si hay conflicto de intereses en el caso de la diputada y la oposición reprueba al equipo de gobierno

A. M. ROMERO MÁLAGA.

En términos tenísticos Marina Bravo salvó ayer un 'match ball' pero el partido sobre su futuro aún no ha concluido. El pleno de la Diputación de Málaga rechazó ayer, merced a los votos de su partido, el PP, y la abstención de su socio de investidura, Ciudadanos, pedir la dimisión inmediata de la diputada de Medio Ambiente tras conocerse que en los últimos tres años y medio ha adjudicado contratos menores por valor de 190.000 euros a la empresa TuImagina, en la que trabaja su pareja y de la que es administrador único el hermano de éste.

El PSOE, que denunció el caso, presentó una moción urgente en la que pedía la dimisión inmediata de Bravo y llevar este asunto de los contratos a dedo a la Fiscalía. Sin embargo, su propuesta sólo contó los votos a favor de los partidos de izquierda, IU y Málaga Ahora, insuficientes para aprobar la solicitud.

Antes del debate de la moción, el presidente de la Diputación, Elías Bendodo, anunció que había llegado a un acuerdo con los dos diputados naranjas, Gonzalo Sichar y Teresa Pardo, para pedir a la secretaría general de la institución provincial que inicie el procedimiento interno para dilucidar si hubo conflicto de intereses en la actuación de Bravo y presentar un informe en el plazo de un mes.

Eso sí ni Bendodo ni Bravo respondieron a la pregunta lanzada en la sesión por Gonzalo Sichar, portavoz de Ciudadanos, de que si los habilitados nacionales dilucidan que ha habido conflicto de intereses se comprometieran a la dimisión de la diputada de Medio Ambiente.

Lo que sí salió adelante con el voto de toda la oposición (PSOE, IU, Ciudadanos y Málaga Ahora) fue una enmienda de IU para reprobar al equipo de gobierno del PP por el «uso fraudulento» de los contratos menores durante su gestión en la Diputación. En este punto, el portavoz de IU, Guzmán Ahumada, recordó que además del caso de Marina Bravo están el de los contratos a un restaurante de Mijas propiedad de un exedil del PP y el alquiler de vehículos a un familiar de un cargo de confianza de la institución.

El asunto de los contratos de Marina Bravo provocó un debate tenso en el pleno, especialmente entre el PP y el PSOE. El portavoz socialista, Francisco Conejo, denunció que la diputada se había saltado la ley y se habían fraccionado contratos para que no hubiera que convocar un concurso público y denunció que la práctica de dar contratos a dedo a afines es una práctica habitual de los populares y de Elías Bendodo.

«El fuego ha llegado a la puerta de su despacho», afirmó Conejo, quien sostuvo que la Diputación se ha convertido en «la casa de acogida de la corrupción del PP» y lamentó que no se le diera más tiempo para exponer sus argumentos: «El PP no quiere que se hable de este asunto. Esta es la transparencia que hay en la Diputación».

Marina Bravo, por su parte, reiteró que todos los contratos se habían hecho conforme a la legalidad, subrayó que no va a permitir a Conejo que «ponga en duda mi honorabilidad» y dijo al portavoz socialista que no está en condiciones de dar lecciones de ética. En este punto, recordó el caso de la piscina de Conejo o que la alcaldesa de Ronda, Teresa Valdenebro (PSOE), declaró la pasada semana como investigada.

«No es justo el linchamiento»

«Yo no soy como usted, que tiene una lista de distribución para el ensañamiento contra mi persona. Eso es miserable», sostuvo Bravo, que acusó a Conejo de «no tener calidad humana ni dignidad» y le recordó que «vulnera la ley» por coger una foto suya y de su novio de las redes sociales. «Estoy muy orgullosa de mi trabajo. No es justo el linchamiento contra mi persona», apostilló.

Sichar manifestó que «es probable» que Bravo se haya saltado la ley pero que no se iba a convertir en juez y no iba a pedir su dimisión «de momento». En respuesta al alcalde de Alhaurín de la Torre, Joaquín Villanova, el portavoz de Ciudadanos dijo que denunciar estos contratos «no es machismo». «Es más machista la sobreprotección para defender a una hipotética mujer indefensa», dijo.

El portavoz de IU, Guzmán Ahumada, sostuvo que «la salida más digna» para Bravo es dimitir, mientras que la portavoz de Málaga Ahora, Rosa Galindo, dijo que más allá de los aspectos legales este asunto es «una cuestión ética».

Todo en un pleno en el que tomó posesión la nueva diputada socialista, Irene Díaz, en sustitución de Eva Rodríguez.

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