«¡Te lo dije, este pacto es una mierda!»

La manifestación por la calle Alcazabilla /Fernando González
La manifestación por la calle Alcazabilla / Fernando González

Unas 300 personas convocadas por la Plataforma Violencia Cero recorren el centro para denunciar la escasa financiación del plan del Gobierno contra el maltrato

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Quedan muchos motivos para seguir protestando después del 8M. Aquella jornada histórica con 50.000 personas en las calles del centro marcó un antes y un después en esa necesaria conciencia social en favor de la igualdad, pero hoy, apenas dos meses después queda la duda de si esa movilización global se mantendrá, al menos a nivel de calle; y a pesar incluso de otras protestas recientes y multitudinarias como las surgidas a raíz de la sentencia de La Manada. Ese espejo de dos caras devolvía este miércoles la imagen de una manifestación convocada con el mismo objetivo –la lucha contra el maltrato y la igualdad real– pero con distinto resultado: el de unas 300 personas convocadas por la Plataforma contra los Malos Tratos a Mujeres Violencia Cero Málaga y llamadas a protestar con la misma intensidad por las calles del centro histórico, a cuenta en esta ocasión del Pacto de Estado contra lViolencia de Género y la falta –denuncian– de una financiación que «en absoluto» cumple con lo prometido por el Gobierno.

De ahí consignas tan contundentes en las pancartas como «¡Te lo dije, este pacto es una mierda!» o «¡El PP propone y dispone pero el dinero no pone!». La explicación desarrollada al eslógan la aportaban la presidenta de la plataforma, Carmen Martín y su tesorera, Andrea Barbotta, poco antes de que la marcha partiera desde la plaza de La Merced: «Después del 8M el gobierno se puso el lazo morado, pero ahora que hemos visto los presupuestos nos hemos dado cuenta de que de los 200 millones de euros prometidos para este año sólo aparecen 80. ¿Dónde están los otros 120?», se preguntaban las líderes del movimiento feminista aportando rápidamente la explicación: «Efectivamente, el gobierno pretende que esa cantidad que falta la pongan los ayuntamientos y las comunidades autónomas a partir de las transferencias que reciben del estado».

En este escenario, los manifestantes elevaron aún más el tono de sus reivindicaciones, y la 'serpiente violeta' –que no marea en esta ocasión– recorrió las calles Alcazabilla, Císter, plaza del Obispo, Molin Lario, Plaza de La Marina, calle Larios y la plaza de la Constitución, donde Martín leyó el manifiesto de denuncia contra «un gobierno machista, indolente y que nos engaña (...) y que no respeta la vida del 51% de sus ciudadanos». Entre las pancartas, algunas específicas de apoyo por parte de los sindicatos UGT y CCOO, de movimientos como el de los yayoflautas o de partidos políticos como Podemos. Y entre los representantes institucionales, casi todo el espectro de la izquierda con una presencia muy abultada de los socialistas: allí estaban su secretario general, José Luis Ruiz Espejo y el candidato a la alcaldía, Daniel Pérez, con todos sus concejales; también el coordinador provincial de IU, Guzmán Ahumada y el edil no adscrito del Ayuntamiento Juanjo Espinosa, vinculado a Podemos. «No es lo mismo que el 8M, pero hay que seguir viniendo», decía uno de ellos.

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