La detención de cuatro empleados del metro tras aparecer una barricada en la vía agrava el conflicto

El juez ha ordenado el archivo de la causa por no poder identificar quién lo hizo, y CC OO anuncia movilizaciones

IGNACIO LILLO MÁLAGA.

La detención esta semana de cuatro trabajadores del metro, entre ellos, el presidente del comité de empresa, ha agravado el conflicto sindical con la sociedad concesionaria Metro de Málaga. Los hechos ocurrieron el Viernes de Dolores, 23 de marzo, cuando un convoy chocó contra lo que es calificado como «una barricada» formada por piedras y una barra de metal, según consta en las diligencias y en el auto, al que tuvo acceso SUR. El conductor tuvo que accionar el freno de emergencia y, aunque no descarriló, los daños en el tren por el impacto se valoran en unos 3.000 euros. Además, la empresa detectó el sabotaje de la puerta de la cabina de otra composición.

Estos sucesos, de los que el primero se considera delito, fueron denunciados por la concesionaria, Metro de Málaga, a la Policía Nacional, que inició las investigaciones. Con la ayuda de las imágenes de una cámara de seguridad se identificó a varios miembros de la plantilla que estaban en una cafetería situada en las proximidades del lugar donde ocurrieron los hechos, y donde había protestas en el marco de la reciente huelga. Otra cámara recogió a una persona encapuchada que colocaba los obstáculos, pero no ha podido ser identificada. Los agentes detuvieron finalmente esta semana a los cuatro identificados, que pasaron la noche en el calabozo y pasaron a disposición judicial al día siguiente. Finalmente, el juez acordó el «sobreseimiento provisional y archivo de la causa», y todos ellos quedaron en libertad. «No es posible atribuir a los cuatro investigados identificados su participación en los hechos denunciados, pues es evidente que son realizados por una sola persona, no identificada», cita textualmente el auto, al que tuvo acceso este periódico.

Nuevas protestas

Estas circunstancias han originado una verdadera tormenta sindical en el seno de la concesionaria. CC OO, sindicato al que pertenecen los detenidos, acusó a la Subdelegación del Gobierno de llevar a cabo una acción «desproporcionada», según las palabras de Fernando Cubillo, secretario general de la formación en la provincia, que compareció ayer junto a los responsables de servicios a la ciudadanía en Málaga y Andalucía, Carolina Ortiz y Agustín de la Cruz, respectivamente. Por ello, anunciaron nuevas movilizaciones para protestar contra la actuación de este organismo y de la empresa. «La huelga no es un delito, es un derecho y la Subdelegación tiene que protegerlo y no ser cómplice de la empresa». La formación anunció denuncias contra la concesionaria y la próxima convocatoria de una movilización ciudadana por los derechos de la representación sindical. Desde CC OO también reclamaron a la Junta que retire la gestión a los actuales directivos del metro y que medie para resolver el conflicto.

El delegado de Fomento y Vivienda del Gobierno andaluz en Málaga, Francisco Fernández-España, pidió ayer tanto la empresa como a los representantes sindicales que convoquen de nuevo una reunión de mediación en el Sercla, «que permita avanzar en la negociación del convenio colectivo para la consecución de un acuerdo satisfactorio para las partes, preservando en todo momento la óptima prestación de este servicio de transporte público para los usuarios». Fernández-España recordó que las relaciones laborales en la sociedad Metro de Málaga competen directamente a la dirección y al comité de empresa, pero la Junta e Andalucía, como administración que tutela dicha concesión administrativa, ha llevado a cabo «una intermediación activa» entre las partes durante todo el periodo previo a la convocatoria de la pasada huelga, «tratando en todo momento de fomentar el acuerdo para evitar la repercusión en la prestación de este servicio público de transporte».

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