El fin de los vertidos residuales al Guadalhorce se reactiva tras una década de bloqueo

Ya han comenzado los movimientos de tierra para la depuradora del Bajo Guadalhorce, que se ubicará en Pizarra en una parcela donde ya se ven las casetas de obra y el cartel del proyecto.
Ya han comenzado los movimientos de tierra para la depuradora del Bajo Guadalhorce, que se ubicará en Pizarra en una parcela donde ya se ven las casetas de obra y el cartel del proyecto. / Sur

La Junta inicia las obras de la depuradora del Bajo Guadalhorce y cierra un acuerdo con los ayuntamientos para la del área metropolitana, que no estará antes de 2021

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Después de una década de parálisis, por fin empiezan a ver la luz las dos actuaciones previstas en el Guadalhorce para que el río que baña la comarca deje de ser el sumidero al que van a parar sin ningún tipo de tratamiento previo las aguas residuales que generan cien mil personas. En el mejor de los casos, habrá que esperar hasta finales de 2021 para que la provincia apruebe, con el permiso de Nerja, su principal asignatura pendiente para completar el mapa del saneamiento. Pero más allá de los plazos que quedan por delante y del enorme tiempo perdido en los despachos, no deja de ser positivo que la Junta haya comenzado las obras de la planta del Bajo Guadalhorce (que dará servicio a Coín, Pizarra y Álora) y que, paralelamente, haya alcanzado un acuerdo con los ayuntamientos afectados para impulsar de una vez por todas la del área metropolitana, que tratará la carga contaminante de Alhaurín el Grande y Cártama además de liberar la de Málaga capital, que está al límite al asumir también las procedentes de Torremolinos y Alhaurín de la Torre.

Los dos proyectos de depuración que afectan al Guadalhorce

Bajo Guadalhorce

Cobertura: Coín, Álora y Pizarra.

Ubicación: En el paraje de La Aljaima (Pizarra), en la confluencia de los ríos Grande y Guadalhorce.

Capacidad de tratamiento: 8.295 metros cúbicos diarios.

Presupuesto: La depuradora tiene un coste de 8,3 millones, a los que hay que sumar otros 6,5 millones para los 28 kilómetros de tuberías (la mayoría ejecutados).

Financiación: La inversión la asume la Junta de Andalucía, con un 80% procedentes de fondos europeos y el resto, del canon de depuración que se recauda a través del recibo del agua.

Plazos: Un año.

Málaga-Norte

Cobertura: Alhaurín el Grande, Cártama, Torremolinos, Alhaurín de la Torre y Málaga capital.

Ubicación: En Campanillas, al norte del aeropuerto y en el límite con Alhaurín de la Torre, en paralelo al río Guadalhorce.

Capacidad de tratamiento: 70.000 metros cúbicos diarios.

Presupuesto: La depuradora tiene un coste de 43 millones que, unidos a los colectores y obras de defensa suman una inversión de 74 millones.

Financiación: La inversión la asume la Junta de Andalucía íntegramente a través del canon de depuración que se recauda a través del recibo del agua.

Plazos: Este año se licitará la redacción del anteproyecto, y a mediados de 2018 saldrían a concurso las obras, con un periodo de ejecución de tres años.

Por volumen, la depuradora bautizada como Málaga-Norte es la de mayor envergadura que queda pendiente en la provincia. Concebida hace más de una década y con un anteproyecto redactado desde 2012, su tramitación quedó en el aire por un doble motivo: la inclusión de la parcela donde estaba prevista en la huella de zona inundable del Guadalhorce y la decisión de la Consejería de Medio Ambiente de reducir a la mitad su capacidad inicial de 100.000 metros cúbicos diarios, y también su coste.

Ante la negativa de los ayuntamientos implicados, especialmente el de Málaga que se plantó advirtiendo de que no iba a ceder suelo para una infraestructura que no podría utilizar, se abrió un proceso de negociación. Primero bilateral y luego sumándose los otros cuatro consistorios afectados, que ayer dio como resultado un acuerdo sobre las cuestiones básicas: será una estación de gran capacidad al poder tratar 70.000 metros cúbicos diarios ampliables en una segunda fase; entre la planta y las tuberías costará unos 74 millones de euros a financiar con el canon autonómico de depuración que todos los andaluces vienen abonando desde 2011 a través del recibo del agua; y se ubicará en Málaga capital, en el emplazamiento inicialmente previsto al norte del aeropuerto, pero con la adopción de una serie de medidas de defensa para evitar riesgos en caso de que el río se desborde.

Riesgo de inundabilidad

La directora general de Infraestructuras y Explotación del Agua, Inmaculada Cuenca, se mostró ayer convencida de que bastará con elevar la cota para conseguir el visto bueno de la Dirección General de Dominio Público Hidraúlico, dependiente también de la Consejería de Medio Ambiente y que tras una consulta previa lo ve correcto, principalmente porque no perjudica a terceros y porque el proyecto se aprobó antes que los mapas de inundabilidad. Aún así, en caso no ser viable, las partes consensuaron ayer que el ‘plan B’ sea la ampliación de la depuradora ubicada junto al polígono Guadalhorce.

El río es el principal punto negro de la provincia en materia de saneamiento, al recibir el caudal que generan cien mil personas

Una vez se despeje la ubicación definitiva, la intención del Ejecutivo andaluz es licitar este año la redacción del anteproyecto para actualizar el elaborado en 2012 y, una vez salvada la declaración de impacto ambiental, poder sacar a concurso la redacción de las obras en el segundo semestre de 2018. Teniendo en cuenta los plazos del procedimiento de contratación y que los trabajos tendrán una duración estimada de tres años, en el mejor de los escenarios no estaría lista hasta finales de 2021. «Es una actuación compleja que requiere su tiempo, pero lo importante es que hay consenso con los ayuntamientos para ponerla en marcha», destacó Cuenca a la salida del encuentro.

La estación metropolitana se ubicará al norte del aeropuerto y costará unos 74 millones de euros

De forma paralela a la tramitación para ejecutar la depuradora y los colectores, las partes también coincidieron en la necesidad de ir avanzando en la constitución de un ente por parte de los cinco municipios para asumir la gestión y mantenimiento de la planta cuando esté operativa. La reunión ha sido bastante positiva porque parece salvado el problema de la inundabilidad y con la capacidad de la futura planta se cubren las necesidades mínimas», afirmó el concejal de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento de Málaga, Raúl Jiménez.

Vertidos en el Guadalhorce, a la altura de Cártama. / Paula Hérvele

En cualquier caso, la primera depuradora en salir del túnel será la del Bajo Guadalhorce, que se ubicará en Pizarra. La obra fue adjudicada en 2007, pero se vio lastrada por las dificultades de los ayuntamientos para obtener los terrenos, las idas y venidas de Coín en su idea de contar con una estación propia obligando a modificar el proyecto (finalmente lo descartó por motivos económicos) y la falta de disponibilidad presupuestaria por parte autonómica. Ahora, una vez logrado el acuerdo con el último de los nueve propietarios a los que ha habido que expropiar y tras suscribir el convenio con los tres municipios implicados en el que se comprometen a costear la puesta en marcha y el mantenimiento de las instalaciones cuando estén listas, es cuando se ha dado luz verde al inicio de los trabajos.

De momento, ya se ha instalado la caseta de obra y el correspondiente cartel, y han comenzado los primeros movimientos de tierra para una actuación que estará lista para mediados de 2018. «Es una muy buena noticia que llevamos muchos años esperando», reconocía el alcalde pizarreño, Félix Lozano, que tras tener conocimiento del inicio de las obras por este periódico no dudó en acercarse a la zona para verlo con sus propios ojos. No es para menos.

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