Cuatro años y medio de prisión por apuñalar a otro hombre en el cuello

El procesado, durante el juicio que tuvo lugar ayer en la Ciudad de la Justicia. :: ñito salas/
El procesado, durante el juicio que tuvo lugar ayer en la Ciudad de la Justicia. :: ñito salas

El procesado será condenado por un delito de intento de homicidio y no de asesinato como solicitaron las acusaciones en un primer momento

ÁLVARO FRÍAS MÁLAGA.

Ante los magistrados de la Sección Primera de la Audiencia Provincial, el hombre procesado por apuñalar a otro en el cuello mientras esperaban la retransmisión de un partido de fútbol admitía ayer los hechos que le habían llevado al banquillo de los acusados. La pena que se le impondrá será de cuatro años y medio de prisión, en una sentencia que se dictará en los próximos días, según anunció el presidente del tribunal.

Se reduce así considerablemente la pena de prisión a la que se enfrentaba el procesado, ya que tanto la Fiscalía como la acusación particular solicitaron inicialmente once años de cárcel, al considerarle autor de un delito de intento de asesinato. Sin embargo, tras llegar a un acuerdo entre las partes, finalmente será condenado por un delito de intento de homicidio. Además, se aplicará la atenuante de reparación del daño, puesto que ya ha depositado los 6.000 euros de indemnización para la víctima de estos hechos.

El procesado admitió su culpabilidad sobre unos hechos que ocurrieron el 19 de octubre de 2016. Como se explica en el escrito de acusación de la Fiscalía, aquel día el procesado llegó a la casa de un amigo suyo en Pizarra, en la que estaba pasando unos días la víctima, que también era amigo del propietario de la vivienda. Los tres se fueron a comer a un restaurante cercano y volvieron a la casa sobre las 16.00 horas, pasando allí la tarde a la espera de que empezara el partido.

Poco antes del inicio, el amigo en común de los otros dos hombres se ausentó del salón de la vivienda, en el que estaban los tres, para ir al baño. Siempre según se recoge en el escrito de acusación, al que tuvo acceso este periódico, sin que conste ninguna discusión previa, el procesado se levantó del sofá y cogió un cuchillo de la cocina de 13 centímetros de hoja y le asestó una puñalada en el cuello a la víctima con ánimo de acabar con su vida.

Desde el Ministerio Público se insiste en que el acusado pilló a la víctima totalmente desprevenida, tras lo que -dice- le propinó una segunda cuchillada en el costado. En el documento judicial se indica que, mientras tanto, el hombre, con una mano taponando la herida del cuello que sangraba abundantemente y sin capacidad de defenderse, pedía al procesado que parara.

Ayuda de su amigo

En el escrito de acusación se recoge que la víctima, caminando hacia atrás y sujetando el brazo del agresor, consiguió llegar hasta el baño de la vivienda, lugar en el que estaba su amigo. Éste último habría sido quien consiguió arrebatarle el cuchillo al procesado, que, acto seguido, se marchó de la casa.

Después de que requirieran los servicios de los sanitarios, el hombre herido tuvo que ser trasladado rápidamente hasta un centro hospitalario, en el que estuvo ingresado durante diez días, cuatro de ellos en la Unidad de Cuidados Intensivos, debido a las lesiones que presentaba.

El Ministerio Público relata que el procesado se marchó a su casa, situada en Arroyo de la Miel. Allí habría recogido varias de sus pertenencias y se fue, desplazándose en su coche, a un hostal en Conil de la Frontera, donde agentes de la Guardia Civil acabaron deteniéndole el 22 de octubre.

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