El convento de San Andrés resucita

El Ayuntamiento de Málaga ultima las obras de la primera fase para recuperar el edificio y prepara la segunda

Aspecto de la sala que albergó el comedor de los frailes carmelitas y que acogerá la sede de la Asociación Histórico-Cultural Torrijos 1831/Salvador Salas
Aspecto de la sala que albergó el comedor de los frailes carmelitas y que acogerá la sede de la Asociación Histórico-Cultural Torrijos 1831 / Salvador Salas
Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

De unas ruinas apenas sostenidas por andamios y puntales a dos construcciones que han recuperado su primitivo encanto, aunque adaptadas a los nuevos usos para los que han sido rehabilitadas. El Ayuntamiento, a través de la Oficina de Rehabilitación Urbana del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV), ha resucitado el antiguo convento de San Andrés en una primera fase de obras que ya están prácticamente ultimadas, para su puesta en uso a finales de año o en los primeros meses de 2018. Tras décadas de abandono, los trabajos, desarrollados por la empresa Hermanos Campano bajo la dirección del arquitecto José Ramón Cruz del Campo y el arquitecto técnico Pablo Pastor, han sacado a la luz elementos del desaparecido cenobio carmelita que quedarán para las generaciones venideras como testigos de su historia.

La primera fase de la actuación para restaurar este espacio, situado a espaldas de la parroquia del Carmen, ha incluido la recuperación de lo que fue el refectorio o comedor de los frailes y el inmueble de la calle Eslava que albergó un mesón hasta hace unos años. En el refectorio han aparecido algunos trazos de las pinturas que decoraban su bóveda de cañón y las bases de los pilares que sustentaban las mesas de madera en las que comían los frailes. «De estos orificios cuadrados de la pared partían los asientos de los carmelitas», apunta Pablo Pastor, quien destaca que las técnicas empleadas para esta rehabilitación y reconstrucción son las tradicionales de «tapiales y mortero de cal».

Una biblioteca pública y las sedes de la Fundación delCarnaval, la Asociación Torrijos y la Archicofradía delCarmen darán vida a un edificio del siglo XVI

En este refectorio, levantado en el siglo XVIII –aunque el convento data del siglo XVI–, pasó sus últimas horas de vida el general Torrijos antes de ser fusilado en las playas de San Andrés el 11 de diciembre de 1831. La Asociación Cultural Torrijos 1831 instalará su sede en este espacio.

Una plaza empedrada lo separa del otro edificio recuperado y que posiblemente sirvió de caballerizas y almacén para la extensa huerta del convento. En esta plaza se han dejado trazadas con baldosas de barro las huellas de lo que probablemente sería el cenador de los frailes. «Hemos querido ser muy respetuosos con la historia del espacio y por eso hemos dejado estas señales de lo que hubo», señala José Ramón Cruz del Campo. Junto a la plaza, en un muro, se aprecian restos de canalizaciones que evidencian el para la época sofisticado sistema de abastecimiento y riego del convento, del que también se ha recuperado una pileta, entre el refectorio y lo que fue cocina, en la que tal vez los frailes se lavaban las manos.

Pilastras de mesas recuperadas
Pilastras de mesas recuperadas / Salvador Salas

La Fundación Ciudadana Carnaval de Málaga ocupará con su sede el edificio que fue mesón y que ha conservado en su planta baja un empedrado realizado con cantos originales.

Segunda fase

Esta primera fase de obras ha supuesto una inversión de 1,2 millones de euros de los que 658.726 euros han sido aportados por el Ministerio de Fomento. El departamento de Vivienda que dirige el concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares, tiene ya preparado el proyecto para acometer la segunda fase. Ha sido realizado por el arquitecto Demófilo Peláez y se ha cifrado en 3,2 millones de euros de los que el Ayuntamiento prevé conseguir 1,9 millones también del ‘1,5% cultural’ que aporta elGobierno central. A la espera de recibir esta ayuda y recabar los permisos de la Consejería de Cultura, esta etapa de los trabajos se centrará en el claustro situado a espaldas de la iglesia. Podría comenzar a lo largo de 2018, con un plazo de ejecución de dos años.

Plaza de acceso generada sobre lo que fue el cenador de los carmelitas
Plaza de acceso generada sobre lo que fue el cenador de los carmelitas / Salvador Salas

Constará de planta baja más dos y en ella destacan los 775 metros cuadrados de que dispondrá la biblioteca pública Jorge Guillén, que se trasladará a este espacio desde la calle Malpica. En la zona más próxima a la iglesia, comunicada con el camarín de la Virgen delCarmen, tendrá su archicofradía una amplia casa hermandad en la que podrá guardar su trono, con acceso desde la plaza de la Misericordia. Asimismo habrá un salón de actos con capacidad para 105 personas y otras dependencias, aún por adjudicar a colectivos ciudadanos, que suman 318 metros cuadrados. La entrada principal se habilitará desde la calle Eslava.

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