María Luisa Gómez: «Hay que contar con la población cuando Sierra de las Nieves sea parque nacional»

María Luisa Gómez Montes, durante la entrevista, cerca de la Universidad de Málaga/SUR
María Luisa Gómez Montes, durante la entrevista, cerca de la Universidad de Málaga / SUR

La geógrafa, Presidenta de la Junta Rectora del parque natural, repasa las claves de uno de los procesos históricos más importantes para la provincia de Málaga

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Lleva toda la vida inmersa en conocer Málaga, su provincia y las formaciones montañosas que la pueblan. María Luisa Gómez Montes es la actual presidenta de la Junta Rectora del parque natural Sierra de las Nieves, un enclave que, si todo avanza en el sentido que se espera, pronto cambiará el sello de parque natural por el de parque nacional. Gómez combina su puesto con el de profesora titular de Geografía en la Universidad de Málaga, donde imparte sus asignaturas desde la misma perspectiva con la que afronta el proceso de transformación del parque: desde el humanismo. Una vez aprobado el informe inicial para nombrar la Sierra de las Nieves como parque nacional por el Gobierno Andaluz y el Consejo de Ministros, comienza la última fase del proceso -que puede durar meses o años-. La presidenta repasa con SUR el camino recorrido y los desafíos del futuro.

-El nombramiento de la Sierra de las Nieves como parque nacional está lleno de tecnicismos. Para aclarar términos, usted representa a la Junta Rectora del parque natural...

-Correcto, soy la presidenta, pero hay que tener en cuenta que se trata de un órgano colegiado. Es decir, no es ejecutivo; a título personal lo que hago es representar el conjunto de los agentes sociales que están ahí por ley. La composición de la Junta Rectora no es libre, la fijan diferentes decretos ley. Los únicos agentes sociales del territorio que forman parte del organismo son los alcaldes, los demás son a nivel regional, es decir, organismos a nivel andaluz. Ellos mandan a los representantes. En este organismo también hay miembros de las distintas consejerías de la Junta de Andalucía.

«Pasan cuatro años desde que se aprueba el proceso hasta que hay avances por parte de la Junta de Andalucía»

-¿No tiene poco sentido que sean agentes de fuera?

-¿Me lo dices o me lo cuentas?

-¿Podemos remontarnos al momento en el que se comienzan a dar pasos en firme hacia el nombramiento?

-El paso firme lo da la Junta de Andalucía en el año 2014. La Junta Rectora lo lleva pidiendo desde los años noventa, en concreto por iniciativa de uno de los miembros de prestigio de la rectora, Abelardo Muñoz. Ya cuando yo entré, en el 2002, él siempre decía a final de cada reunión que era necesario nombrar la sierra parque nacional. Hasta que la Junta de Andalucía no recogió esta petición pasaron muchos años.

-¿Qué cambió?

-Eso sí que no lo sé, no lo puedo contestar. Lo que sí es que tuve la suerte de que yo entré como presidenta justo en ese momento. Antes era miembro de reconocido prestigio de la rectora y di el salto a la vez que la Consejería de Medio Ambiente abrió el proceso. Hay que recordar que la Junta Rectora no tiene poder, ni por la ley de parques nacionales ni naturales, para iniciar este proceso. La ley dice, de hecho, que los parques nacionales no necesitan que exista un parque natural previo. Igual que hay que recordar que hay peticiones para iniciar el camino desde 1934 por parte del Ayuntamiento de Ronda e ingenieros forestales.

-¿Cómo viven desde la rectora la aprobación del informe inicial?

-Para responder a esta pregunta debo introducir un factor nuevo que antes no he mencionado: desde la Reserva de la Biosfera y los Grupos de Desarrollo Rural aparece una estructura social distinta, la de los pueblos, basada en la mancomunidad de municipios, con Antonio Pérez, alcalde de Alozaina y Tomás Rueda, gerente. Ellos han sido fundamentales en la fase que va desde el 2014 hasta el presente. Ellos son los que han conseguido que el elemento que sí reconoce la ley de parques nacionales, que son los ayuntamientos, estén de acuerdo. Eso ha sido un gran mérito. Los municipios han tenido conciencia de su unidad. Volviendo a la pregunta: ahora ellos se sienten partícipes, porque han contribuido. Ya no lo consideran como algo que les venga de fuera, y eso me llena de orgullo [ríe por el cliché]. Estoy contentísima por el consenso de tantos organismos, la mancomunidad ha transmitido el proyecto a todo el mundo.

-Desde la Red de Parques Nacionales explican que el proceso de conversión es largo porque ha de ser garantista. ¿Justifica eso la tardanza?

-Compartimos ese enfoque -saca un papel con la cronología de los procesos administrativos-. Mira, en abril de 2014 la Consejería de Medio Ambiente dice que la Junta de Andalucía asume nuestra propuesta. Tarda cuatro meses en llegar a un acuerdo en el Consejo de Gobierno. ¿Qué ha pasado hasta el 2018? Eso no ha sido por garantías, te lo puedo decir. Quitando la redacción del PORN y el PRUG -complejos documentos exigidos por la ley de parques nacionales-, que es muy complicada por la combinación de figuras del parque natural y el nacional.

-¿Usted qué opina de esos últimos cuatro años?

-Que la administración tiene sus propios tiempos, y ahí no hay manera de que haya información pública ni nada de nada, ellos tienen la sartén por el mango. Yo, desde luego, hasta que ellos no elaboran los materiales no me han preguntado nada. Una vez tienen sus cosas informan a la Junta Rectora. Nosotros en esos cuatro años no podíamos pedirles que se dieran prisa, porque no tenemos potestad.

-¿Qué ocurrirá con la Junta Rectora al finalizar el proceso?

-Aparece un patronato con una estructura diferente. Cuando coincidan parque nacional y parque natural no sé si se fusionarán en una sola o se mantendrán. Lo que tiene que aparecer sí o sí es el patronato. La idea de ese organismo es que esté compuesto por agentes locales de los municipios afectados. Espero que al ser una estructura de ámbito nacional y por la importancia que le da la nueva ley de parques nacionales a la participación de los habitantes, estén más representados los vecinos.

-Cambiando de términos, todos conocemos la existencia de la plataforma Sierra Bermeja Parque Nacional. ¿Qué opina usted de esta reivindicación?

-Veamos... -coge una servilleta de la cafetería en la que se produce la entrevista, saca un bolígrafo y hace un esbozo en el que incluye Sierra Bermeja, la Sierra de las Nieves, la costa de Marbella y Estepona; localiza Istán, Casares y otros municipios-. Esto sin mapa no se entiende. Esta zona es rica en peridotitas (una roca de gran valor geológico), pero no solo están en Sierra Bermeja. Se distribuyen por otros puntos, y también en la Sierra de las Nieves, en una zona muy compleja de analizar y dividir. Cuando se hizo el parque natural se contempló el pinsapo y se buscó su protección. En 1989, la figura del parque natural dice que existe un área núcleo donde están los pinsapos y se protege además a todos los municipios que lo rodean. Se ha ampliado esta zona con más tierras hacia las peridotitas por su valor, incluyendo parte de Sierra Bermeja. La totalidad de esta sierra está protegida con un LIC (Lugar de Importancia Comunitaria). Además, es reserva de la Biosfera, transcontinental. ¿Hay algún cartel que lo ponga? Hay gente que me dice que estoy en contra de que sea parque nacional, ¿cómo voy a estar en contra si cumple los requisitos naturales? La solución es fortalecer el tejido de los ayuntamientos, que exige la ley. Además, mirando el ejemplo de los Picos de Europa, el parque nacional puede ir añadiendo territorios, no es cuestión de ahora o nunca.

-¿Cómo se siente usted al encarar la recta final?

-Me siento muy afortunada de haber tenido la oportunidad gracias a este proceso de haber conocido más de cerca a los habitantes de la Sierra de las Nieves. También porque mi trabajo profesional ha servido para algo, en la medida que sea. La perspectiva de la geografía facilita la integración del factor humano en este proceso. Nosotros vemos los territorios como construcciones que integran todas las partes, el valor natural y el sociológico. Hay que incluir a los habitantes, contar con ellos, en la conversión de la Sierra de las Nieves. Haber podido ayudar a la comprensión de este procedimiento entre la sociedad y su entorno me hace muy feliz.

-¿Espera formar parte del patronato en el futuro?

-No. Será el momento de que entre gente nueva que aporte ideas frescas.

Además

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos