El consumo de agua en verano reduce las reservas y hace prever restricciones en octubre en Málaga

Instalaciones de la ETAP de El Atabal de la capital, donde también hay una desaladora de aguas salobres .
Instalaciones de la ETAP de El Atabal de la capital, donde también hay una desaladora de aguas salobres . / Sur

Los embalses del Guadalhorce entrarán en estado de alerta este mes si se mantienen los consumos previstos y no llueve, situación que ya sufre la Axarquía

Agustín Peláez
AGUSTÍN PELÁEZ

La provincia afronta lo que resta del verano, la época del año de mayor consumo de agua, con apenas 238 hectómetros cúbicos de reservas en sus embalses. En torno a unos 35 menos respecto al mismo periodo del pasada temporada alta turística, cuando los pantanos almacenaban 270 hm3. Ante esta situación, cada vez toma más fundamento el temor a que a partir de octubre la Junta de Andalucía se vea obligada a tener que establecer restricciones si no hay precipitaciones ni se producen aportaciones a los embalses.

Aunque el suministro de agua potable está garantizado en la Costa del Sol, Málaga y en los municipios que se abastecen del embalse de La Viñuela (Vélez, Rincón de la Victoria, Moclinejo, Macharaviaya, Totalán, Iznate, El Borge, Benamargosa, Benamocarra, Cútar, Comares y Algarrobo), en la comarca de la Axarquía, los meses de junio, julio y agosto han significado un a importante reducción de las reservas hídricas almacenadas en los embalses (La Concepción, Guadalteba, Guadalhorce, Conde de Guadalhorce, El Limonero, Casasola y La Viñuela). Sólo entre julio y agosto el nivel de las aguas embalsadas ha descendido más de 50 hm3. El verano ha supuesto un consumo de entre cinco y siete hectómetros cúbicos por semana sólo de los pantanos.

La capital también aumenta el consumo en temporada estival

El consumo de agua en la capital también se dispara en la temporada de verano. Mientras en los meses de febrero, marzo o abril, éste apenas alcanza los 4 hectómetros cúbico al mes, entre junio y agosto lo normal es que alcance los cinco, según la empresa municipal de Aguas de Málaga (Emasa). La compañía suministra agua potable a una población aproximada de unos 600.000 habitantes en la capital. Desde sus instalaciones la empresa municipal suministra una media de 2.000 litros por segundo de agua al día a través de una red de distribución de más de 1.500 kilómetros de extensión. La red municipal de abastecimiento cuenta asimismo con 20 depósitos de almacenamiento con una capacidad total de 260.000 metros cúbicos. La capital dispone de tres estaciones de tratamiento de agua potable (ETAP) en El Atabal, Pilones y El Limonero.

La masiva afluencia de turistas y visitantes está detrás de este incremento de la demanda. En los meses de junio, julio y agosto de 2016, el nivel de los pantanos malagueños descendió en más de 70 hectómetros cúbicos, siendo agosto en el que más consumo se realizó (26,55 hm3), frente a 24,82 en julio y pocos más de 19 en junio. Por lo que respecta a la actual temporada estival, el descenso ha sido mayor. Así en junio, los embalses perdieron 22,12 hectómetros cúbicos y 25,65 en julio. Agosto ha finalizado con un descenso de más de 25 hm3 debido al incremento de la población turística y a la demanda de los regadíos.

Datos

238
Hectómetros cúbicos es el volumen de agua almacenado en los embalse de la provincia a estas alturas del mes de agosto, 35 menos que hace un año.
42
hm3 es el agua que hay embalsada en La Concepción, embalse desde el que se suministra la Costa del Sol.
129
hm3 es el volumen que suman los tres embalses del sistema del Guadalhorce (Guadalteba, 42; Guadalhorce, 59, y Conde del Guadalhorce, 28).
46
hm3 son los que almacena La Viñuela, en alerta desde julio.

Según la empresa de Abastecimiento de Agua y Saneamiento de la Costa del Sol (Acosol), el consumo de agua en la Costa occidental se duplica en meses como agosto. Así, las localidades de Torremolinos, Benalmádena, Fuengirola, Mijas, Ojén, Marbella, Istán, Benahavís, Estepona, Casares y Manilva han consumido en torno a 1,5 hectómetros cúbicos por semana en plena temporada alta (6,5 hm3 aproximadamente en agosto).

Según el consejero delegado de Acosol, Manuel Cardeña, el agua de abastecimiento que ha recibido la Costa del Sol ha procedido a parte iguales de las reservas del embalse de La Concepción, que almacena unos 42 hm3; la desaladora, que ha estado a medio funcionamiento, y la que Acosol compra a la empresa Agua y Residuos del Campo de Gibraltar, (ARCGISA), además de algunos pozos.

Sólo entre julio y agosto los niveles de los embalses de la provincia han descendido 50 hectómetros cúbicos

El problema del embalse de La Concepción es que debido a su escasa capacidad, entra muy pronto en alerta (40,8 hectómetros cúbicos en septiembre). Ello significa que antes de final del verano habrá cruzado el umbral de sequía.

Los pantanos del sistema del Guadalhorce (Guadalteba, Guadalhorce y Conde de Guadalhorce), que son la principal fuente hídrica de Málaga capital, almacenan actualmente unos 129 hectómetros cúbicos.

La capital consumió en agosto unos cinco hectómetros cúbicos, lo mismo que en junio y julio. En septiembre, el ritmo de consumo desciende algo (4,7 hm3 en 2016). Teniendo en cuenta que los regantes del Valle del Guadalhorce tienen concedidos hasta el 15 de septiembre 25,5 hectómetros cúbicos, todo apunta a que el sistema podría estar en estado de alerta a causa de la sequía (119 hm3) antes de que finalice el año hidrológico (este 30 de septiembre) o en octubre.

La capital dispone como reservas también los pantanos de Casasola, con algo más de 9 hectómetros cúbicos, y El Limonero, con unos 10.

El sistema que se encuentra en peor situación es el de La Viñuela. El embalse está en alerta desde la segunda quincena de julio tras cruzar el umbral de sequía. Con apenas 46 hectómetros cúbicos almacenados y un consumo de entre 1,5 y dos hectómetros cúbicos por semana en agosto, todo apunta a que la presa de mayor capacidad de almacenamiento de la provincia (165 hm3) termine el mes de septiembre con apenas unos 40 hectómetros cúbicos, insuficiente para poder atender la demanda anual de abastecimiento a la población y el regadío de las explotaciones agrarias. Todo ello suponiendo que el embalse encadene un nuevo año sin precipitaciones. Sólo el riego exige cerca de 20 hectómetros cúbicos al año, mientras que el abastecimiento ronda los 15.

En un intento de paliar la situación en la comarca oriental malagueña, la Junta está llevando a cabo dos obras que tienen como finalidad conectar al sistema los pozos del río Chillar y el desatoro del túnel de Rubite, para posibilitar que en caso de lluvias el agua pueda ir a parar al embalse, aunque ninguna de estas actuaciones va a impedir las temidas restricciones.

Los regantes consideran que ambas obras llegan tarde. Sin ninguna otra actuación prevista en cartera por parte de la Junta, los productores no ocultan su preocupación, ya que temen que en octubre las restricciones puedan poner en peligro su plantaciones (mangos y aguacates fundamentalmente). De producirse, las restricciones, estás se llevarían a cabo en plena campaña de recolección del aguacate, un cultivo que exige más agua que el mango, lo que para los productores puede poner en riesgo la cosecha.

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