El conflicto de los bomberos de Málaga se hace crónico

Cuatro mil personas participaron en la manifestación convocada por los bomberos en abril de 2017, con la asistencia de Pablo Iglesias . /SUR
Cuatro mil personas participaron en la manifestación convocada por los bomberos en abril de 2017, con la asistencia de Pablo Iglesias . / SUR

El pulso que la plantilla mantiene con el Ayuntamiento desde finales de 2016 sigue intacto y sin atisbo de solución

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Las llamas del conflicto laboral que los bomberos de Málaga mantienen desde finales de 2016 con el Ayuntamiento para exigir mejoras en el servicio y en sus condiciones sociolaborales siguen tan vivas como el primer día y, de momento, sin visos de que vayan a extinguirse a corto plazo. Lejos de acercar posturas, los posicionamientos de unos y otros apenas se han movido. Un nulo avance al que recientemente se suman varios acontecimientos que han caldeado aún más los ánimos, como el archivo de la denuncia contra 60 bomberos que estando de descanso no cogieron el teléfono (los sindicatos exigen una disculpa pública del equipo de gobierno del PP), la prohibición de acompañar el pasado Jueves Santo a la Virgen del Gran Poder (Misericordia), a pesar de que este Cuerpo es hermano mayor honorario desde hace medio siglo y, por último, la suspensión de empleo y sueldo a dos funcionarios por detenerse unos minutos al paso de la manifestación que la plantilla convocó en abril del año pasado. Entretanto, en lo único que coinciden ambas partes es en responsabilizar a la otra de la prolongación del conflicto y en acusarse mutuamente de falta de interés en solucionarlo. Y así han pasado ya 16 meses.

El ambiente llevaba caldeado desde el otoño de 2016 por el devenir de la negociación de un acuerdo de funcionarios que no respaldaron los dos sindicatos que representan a la mayoría de efectivos (SAB y CC OO) al no incluir sus principales reivindicaciones laborales, pero esa tensa calma que se evidenciaba con la aparición de banderas pirata en las torres de los parques y con pintadas en paredes y camiones se rompió en vísperas de la Nochevieja a raíz de la modificación de los turnos y el cambio de destino de varios profesionales. Fue la gota que colmó el vaso, y los bomberos se plantaron con un encierro y exigiendo, como primera medida, la destitución del inspector jefe.

Sindicatos y equipo de gobierno sólo coinciden en acusarse mutuamente de «falta de interés» en resolver las diferencias en torno al servicio y las condiciones laborales

Apostaron fuerte pidiendo la cabeza de José Cruz como condición para empezar a negociar sus principales reivindicaciones, que se resumen en las tres 'R': un nuevo reglamento que actualice el vigente desde 1959, la reducción de una jornada laboral que con 1.822 horas anuales es la más alta del país y la reclasificación profesional del grupo C2 a C1 para tener la categoría de bomberos especialistas como establece la Ley de Emergencia de Andalucía para así equipararse, también económicamente, al resto de profesionales de la región.

Representantes sindicales y el alcalde, en la última concentración.
Representantes sindicales y el alcalde, en la última concentración. / SUR

Sin embargo, la realidad a día de hoy sigue siendo la misma: Cruz sigue al frente y ninguna de las peticiones de la plantilla ha sido satisfecha a pesar de la presión ejercida por todos los grupos de la oposición en la Casona del Parque, aunque especialmente significativa la de Ciudadanos (socio de investidura del alcalde) al plantear la solución del conflicto como una condición para aprobar los presupuestos municipales de 2018. De momento, tampoco han servido las manifestaciones y concentraciones organizadas en este periodo (una de ellas contó con la presencia del líder de Podemos, Pablo Iglesias) e incluso la primera huelga indefinida en la historia del Cuerpo que el pasado 14 de marzo cumplió un año, aunque en la práctica no se ha secundado para no dejar lastrado un servicio de emergencia.

«Si no hay avances es porque el equipo de gobierno no tiene interés en resolverlo» Andrés Millán, Portavoz Sindicato de Bomberos

«Los sindicatos se están posicionando con los partidos de izquierdas, politizando un conflicto que es laboral» Mario Cortés, Concejal de Seguridad

Por el contrario, se han encontrado con una treintena de expedientes sancionadores por distintos motivos, dos de los cuales se han materializado esta misma semana con la suspensión de empleo y sueldo durante diez días de dos funcionarios que interrumpieron su jornada laboral unos minutos para detenerse con el camión (luces de emergencia encendidas) cuando sus compañeros en manifestación se dirigían a calle Larios. Además, en este tiempo 60 bomberos han tenido que acudir a los juzgados para declarar al ser denunciados por el Ayuntamiento por la vía penal porque estando fuera de servicio no cogieron el teléfono cuando fueron requeridos al originarse cinco incendios simultáneos el pasado verano. La jugada se le volvió en su contra al equipo de gobierno del PP, ya que lejos de ser condenados, tanto la Fiscalía como el Juzgado han dejado en mal lugar el funcionamiento del Cuerpo al hablar de «improvisación» y de ausencia de protocolo para atender estas situaciones de emergencia.

Reuniones sin resultados

En este contexto, el único acercamiento se produjo las pasadas navidades, aunque desde entonces poco ha variado. Tanto el cambio de categoría como el recorte de la jornada laboral deben tratarse en la mesa del convenio colectivo del Ayuntamiento con todos los sindicatos, que ya ha mantenido las primeras reuniones aunque las reivindicaciones de los bomberos siguen quedándose en minoría. En cuanto al reglamento, tampoco hay consenso para redactar un nuevo documento que regule la actividad del servicio (dotación en los parques, turnos, formación, el operativo de las distintas unidades o la segunda actividad) y sustituya al vigente desde 1959 y evite que el servicio se organice a golpe de circulares (medio centenar el año pasado). Los sindicatos presentaron un borrador como punto de partida, pero la jefatura ha hecho lo propio pero sin incluir cuestiones como la organización de los grupos especiales o el calendario laboral, así que todo está parado.

«Es difícil avanzar en el asunto del reglamento porque lo que han hecho es tratar de imponernos el que ellos querían y que es mucho más restrictivo, mientras que en la mesa de negociación del convenio seguimos en el mismo escenario con los mismos sindicatos que firmaron el anterior acuerdo sin nada para los bomberos», apunta el portavoz del Sindicato Andaluz de Bomberos (SAB), Andrés Millán, quien acusa al equipo de gobierno de «no tener interés en resolver ninguno de los aspectos». «Si no hay avances es por su responsabilidad», añade.

Inversiones

El mismo reproche dirige el concejal de Seguridad, Mario Cortés, a los sindicatos con presencia en el Cuerpo. «Parece que no tienen interés en solucionarlo y que se están posicionando claramente con los partidos de izquierdas politizando un conflicto que es laboral», afirma el edil. Sobre el bloqueo del nuevo reglamento, Cortés argumenta que la propuesta que presentaron el SAB y CC OO «contiene cuestiones que exceden de un documento técnico y se mete en competencia de convenio colectivo», mientras que sobre las condiciones sociolaborales se limita a dejarlo en manos de la mesa de negociación del próximo acuerdo de funcionarios, que ya ha celebrado cuatro reuniones en las que los distintos sindicatos con representación en el Ayuntamiento están presentando sus plataformas. En cuanto a inversiones en mejoras del Cuerpo, avanza que en el borrador de presupuestos figura una partida de 2,1 millones de euros y que se cumplirá la tasa de reposición del 100% convocando nuevas oposiciones.

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