Condena a readmitir a otros dos falsos autónomos del OMAU

El OMAU, que está en la subida a Cerrado de Calderón
La Casona del Parque

Con este fallo, recurrido al Supremo, son ya cinco los empleados de estas instalaciones que fueron despedidos y han vuelto a sus puestos

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Si el Ayuntamiento de Málaga sufrió este verano un revolcón judicial, al menos en lo que asuntos laborales se refiere, teniendo que incorporar a tres falsos autónomos en el Observatorio del Medio Ambiente Urbano (OMAU) tras ganar sentencias a su favor por despidos nulos, en otoño se le ha sumado otra nueva sentencia desfavorable, que supone que otros dos falsos autónomos se sumen de nuevo a la nómina del OMAU.

La nueva sentencia supone a otro revés a la política laboral de este organismo, que dirige Pedro Marín Cots, que no respalda el área de Personal del Ayuntamiento, según manifestaron fuentes de la misma a este periódico, e implica que un breve espacio de tiempo se reincorporen dos trabajadores más a este centro tras ganar sentencias por despido nulo. Es decir, probando que tenían una relación laboral con el Ayuntamiento y que no sólo realizaban trabajo de autónomo a través de un contrato mercantil: tenían ordenador, mesa, vacaciones, mail del OMAU, y en definitiva todos los requisitos de un trabajador por cuenta ajena. Haciendo números, de los 14 falsos autónomos que probaron ante sede judicial que tenían relación laboral con el Ayuntamiento en este organismo, siete fueron a juicio: tres ya han sido readmitidos, dos entrarán a trabajar en breve y una ha sido indemnizada o está en vías de que la indemnicen, según fuentes consultadas por este periódico. Este verano se habían reincorporado tres empleados en julio al OMAU, aunque finalmente uno de ellos pidiera una baja laboral voluntaria definitiva. Ahora, según ha podido saber este periódico, aunque el Ayuntamiento ha recurrido la sentencia al Tribunal Supremo, estos dos trabajadores serán readmitidos mientras se produzca el nuevo fallo.

En la nueva sentencia en contra del Ayuntamiento se le condena a readmitir a una mujer y un hombre, que fueron despedidos en diciembre de 2016 en las condiciones laborales que tenían, el pago de los salarios de tramitación hasta su nueva incorporación así como a indemnizarles a cada uno de ellos con mil euros por vulneración de sus derechos fundamentales.

Aunque es difícil explicar de quién depende el OMAU por todos los cambios que ha habido en los últimos años en el organigrama, lo cierto es que en su vertiente ambiental es competencia directa del área de Medio Ambiente, cuyo edil es Raúl Jiménez, y por Programas Europeos, es de la Gerencia de Urbanismo, cuyo edil es Francisco Pomares. Este extremo, sin embargo, lo niega el comité de empresa de la Gerencia, que asegura que porque cuelguen un área de un departamento no significa que ésta pertenezca Urbanismo. Así que la ambigüedad de este organismo llega hasta a no saber con certeza cuáles son sus responsables políticos directos.

El concejal de Economía y Personal, Carlos Conde, mantiene la postura de este verano en contra de que los empleados entren de esta forma en una administración pública, y asegura que si se diera el caso de que perdieran todos los procesos judiciales que están recurridos, las citadas plazas saldrían a concurso público, y habría una convocatoria en concurrencia competitiva para que los puestos se cubran según las premisas constitucionales de igualdad, mérito y capacidad.

El tuit de la «desobediencia civil» de Málaga Ahora

Tanto el equipo de gobierno del PPcomo el grupo Ciudadanos han hecho sendas críticas al grupo Málaga Ahora, que subía en su perfil de Twitter un mensaje el pasado lunes día 2 tras el referéndum ilegal en Cataluña: «Recordar que todos los derechos civiles, políticos y sociales que disfrutamos hoy día se lograron gracias a la desobediencia civil». Se explicaban ayer diciendo que gracias a la desobediencia civil se ha conseguido que voten las mujeres y puedan abortar y que las jornadas laborales sean de ocho horas, «da un poco de vergüenza explicar lo obvio».

El equipo de gobierno del PP y Ciudadanos criticaban ayer este posicionamiento en pleno siglo XXI en el que España está dotada de múltiples derechos, entre ellos algunos tan avanzados como el matrimonio gay, y alegaban que la desobediencia civil, además de ilegal, sólo lleva al caos. Para el portavoz popular Carlos Conde son comentarios impropios de representantes públicos como los ediles de Málaga Ahora, cuya representatividad se la da la Constitución. El portavoz naranja Juan Cassá afirmó que era muy grave que concejales de Málaga Ahora, que prometieron su cargo, llamen a la desobediencia civil. Del conflicto catalán, Cassá aún se mojó más alegando que piensa que no hay que tener diálogo con los que quieren fracturar España, que lo que toca es «aplicar el artículo 155 y elecciones en Cataluña».

Fotos

Vídeos