El concurso de acreedores de Unipost tiene en vilo a 75 trabajadores en Málaga

La compañía, principal competidor privado de Correos, se distingue por su color corporativo naranja. :: sur/
La compañía, principal competidor privado de Correos, se distingue por su color corporativo naranja. :: sur

La empresa postal privada, que acumula un pasivo de 50 millones de euros, adeuda pagas extra a sus empleados y les viene fraccionando el pago de las nóminas

NURIA TRIGUERO MÁLAGA.

El futuro de Unipost, principal competidor privado de Correos, pinta mal. La empresa postal propiedad de una rama de la familia Raventós (dueña de Codorniú) lleva arrastrando desde 2014 serios apuros financieros que han desembocado en la presentación voluntaria de concurso de acreedores en un juzgado de Barcelona, con una deuda reconocida de casi 50 millones de euros. La noticia sorprendió ayer a sus 2.500 trabajadores directos, entre los que se encuentran 75 malagueños: 66 en la delegación de Málaga capital y 9 en la de Mijas, según datos proporcionados por Comisiones Obreras. Además, la compañía tiene una red de 140 franquicias que emplean a cerca de 2.000 personas en toda España.

Los empleados de Unipost ya venían sufriendo las consecuencias de esta crisis. Desde 2014 se han sucedido los recortes de personal y en Málaga capital, por ejemplo, la plantilla llegó a ser de 74 personas, siendo ahora de 66. Según el coordinador del sector postal de CC OO en Andalucía, José Luis Martín, los empleados están cobrando la nómina repartida en cuatro veces a lo largo del mes. Además, se les adeuda el 60% de la paga extra de verano de 2016 y la totalidad de las pagas extra de la pasada Navidad y este verano. En total, la empresa debe 6 millones de euros en salarios según cálculos de este sindicato, que añade que Unipost no ha planteado ninguna reunión con los representantes de los trabajadores ni ha aclarado si continuará pagando las nóminas en los próximos meses.

Unipost justifica la solicitud de concurso para «hacer frente a las tensiones de tesorería, garantizar su viabilidad y proteger los derechos de sus trabajadores, franquiciados, proveedores, clientes y destinatarios». «La compañía ha tomado las medidas necesarias con el fin de garantizar que continuará prestando el servicio a todos sus clientes», aseguraba el miércoles en un comunicado.

Unipost echa buena parte de la culpa de su situación a Correos. «Las actuales circunstancias del mercado y una particular aplicación de la regulación del sector postal en España han provocado un considerable desequilibrio en favor del operador postal público», afirman sus portavoces. «La aplicación del IVA en el mercado postal en España, una discriminatoria aplicación de los descuentos de acceso a la red postal pública y una particular interpretación del concepto de 'fehaciencia' en concursos públicos relevantes han llevado a la compañía a una situación financiera muy complicada que ha obligado a la declaración de concurso», explica en su comunicado. Para CC OO, detrás de la crisis que ha desembocado en la suspensión de pagos hay «mala gestión». «Llevamos tiempo advirtiendo de que Unipost debía diversificar su negocio hacia la paquetería», afirma José Luis Martín.

Unipost ha reconocido unas deudas de cerca de 50 millones de euros, tras acumular pérdidas de 23 millones entre 2011 y 2015 y reducir su patrimonio neto de los 13,2 millones a los 4 millones negativos en el mismo periodo. La empresa gestiona 600 millones de envíos al año para más de 15.000 empresas de todos los sectores, a través de sus centros repartidos por todo el territorio español.

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