Todo comienza después de la boda

José Luis y Magüi. / SUR

Una de las prioridades de la Diócesis es la renovación de la pastoral familiar, para ello se han impulsado diversas iniciativas

ENCARNI LLAMAS MÁLAGA.

La familia vuelve a ser prioridad para la Diócesis de Málaga porque el objetivo no es solo preparar la celebración de la boda, sino la vida matrimonial y familiar que comienza ese día. Por eso, la Iglesia Católica de se propone «Renovar la pastoral familiar a la luz de la Exhortación Apostólica Amoris laetitia, y promover el acompañamiento». Entre las acciones concretas de dicha prioridad se encuentran dar a conocer las 'Escuelas de Novios', ayudar a las familias en situaciones de fragilidad, a través de las iniciativas especializadas presentes en la diócesis como el 'Proyecto Amor Conyugal' y el Centro de Orientación Familiar, acompañar a los esposos en los primeros años de matrimonio, acoger y ayudar a participar en la vida parroquial a los separados y divorciados y acompañar a las parejas de hecho.

Fandy y José María. / SUR

Primeros años de matrimonio

Antonia Delgado e Ismael Herruzo son los delegados de Pastoral Familiar. Este matrimonio explica que «hoy día somos conscientes de que es en los primeros años de casados cuando existe mayor fragilidad, por las diferentes crisis, ya conocidas, que les recordamos en las catequesis de preparación al matrimonio y la vida familiar y que afectan a su convivencia (la familia, la venida del primer hijo, la propia convivencia del día a día...) Todo esto hace que sea dificultoso la elaboración y puesta en marcha del proyecto matrimonial-familiar que pensaron. Por ello, el papa Francisco, siguiendo la tradición de las anteriores encíclicas, en la Amoris laetitia nos insiste en la importancia del acompañamiento a los novios, para que lleguen con la madurez necesaria al compromiso matrimonial y el sacramento sea vivido en plenitud, y la necesidad de poner en marcha proyectos parroquiales que contemplen la presencia de los llamados matrimonios tutores, que les ayuden a caminar estos primeros y dificultosos años. Así surgió la 'Escuela de Novios'».

Pedro y Rocío. / SUR

'Escuela de Novios'

El proyecto diocesano 'Escuela de Novios' nace con la idea de acompañar a parejas que desean empezar a planificar un proyecto de vida cristiana en común. Sus responsables, Rocío y Pedro, explican que se hará «sin prisas, de manera reposada, celebrándolo y viviéndolo con Jesús. En reuniones mensuales, en un ambiente cercano y cordial entre los participantes. Descubriendo la belleza de la vocación al matrimonio. Si dedicamos más de un año a preparar la celebración de la boda, ¿por qué dedicar solo unas horas a profundizar en el sacramento que vamos a recibir?».

'Proyecto Amor Conyugal'

José Luis y Magüi son uno de los matrimonios que forma parte de la Delegación de Pastoral Familiar. Su historia es una verdadera historia de amor. Con 27 años de casados a sus espaldas, su matrimonio estuvo a punto de romperse, «pero sanó gracias a la intervención de la Virgen en Fátima y a las catequesis sobre el amor humano de san Juan Pablo II», explican. «Nosotros nos casamos muy enamorados», afirma José Luis, «pero no sabíamos amar, esa es la realidad. No éramos capaces de resolver tal maraña de dolor, lo veíamos imposible ».

José Luis y Magüi dedican todo su tiempo libre a ayudar a matrimonios, y así nació 'Proyecto Amor Conyugal', inserto en la Delegación de Pastoral Familiar. «Todo el tesoro que descubrimos con san Juan Pablo II lo intentamos transmitir a los matrimonios que nos íbamos encontrando en nuestra vida normal, porque este proyecto es misionero. Y así se fueron creando grupos que siguen un itinerario de formación y de fe específico para matrimonios, basado en las catequesis que dio el Papa sobre el amor humano cada miércoles durante casi cinco años».

Hoy día, hay cinco grupos en Málaga, cinco en Madrid, otro en Córdoba, uno en Mérida y 90 matrimonios en Barcelona, 30 de los cuales ya han empezado.

Matrimonios en crisis

Fandy y José María son un matrimonio malagueño que llevan años haciendo vida el acompañamiento a matrimonios jóvenes, con problemas, divorciados, en proceso de divorcio... como miembros de la Delegación de Pastoral Familiar, del Movimiento de Apostolado Familiar San Juan de Ávila y del Centro de Orientación Familiar.

Esta es su experiencia: «Acompañando a matrimonios/parejas en momentos difíciles, hemos comenzado por definir bien el problema, ver la madurez de las personas implicadas y realizarlo desde una gradualidad pastoral en el caso que sean creyentes. Nosotros solemos preguntar: «¿os queréis? Buscad eso que os habéis dejado atrás». Si a la pareja se le ha acompañado desde el noviazgo y los problemas empiezan a ser más complicados hay veces que es conveniente derivar a un profesional, como complemento al acompañamiento. Si ya vienen decididos a separarse y lo quieren hacer sin hacerse mucho daño, ni a ellos ni a los hijos que son los más vulnerables, lo aconsejable es que acudan a la mediación donde unos profesionales les ayuden a encontrar unos acuerdos para plantear sus nuevas vidas, con una relación lo más sana posible. El acompañante debe facilitarles su relación con la Iglesia, para que sigan profundizando en su fe».

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