«Los abogados hemos ganado en rapidez pero hemos perdido en profundidad»

Álvaro Cabrera

El colegio de los letrados malagueños distingue durante un acto a los compañeros que llevan 25 y 50 años colegiados

Álvaro Cabrera
ÁLVARO CABRERAMálaga

Como hacen a diario, ayer la toga volvió a colgar de sus hombros. Sin embargo, el escenario en el que los letrados se movían era bien distinto a un juzgado. Se encontraban en la Diputación Provincial y no tenían que enfrentarse a ningún juicio, solo disfrutar con el homenaje que le brindó el Colegio de Abogados de Málaga por sus 25 y 50 años como colegiados.

Tocaba echar la vista atrás y analizar cómo ha cambiado la profesión en estos años. La abogada Belén Villena, distinguida por llevar 25 años colegiada, insistió en la falta de medios que había cuando empezó, tiempos en los que sobre las mesas de los despachos había máquinas de escribir y no ordenadores.

Su generación ha vivido de primera mano el cambio que han supuesto las nuevas tecnologías. «Nos tienen esclavizados aunque llegaron para todo lo contrario», dijo, a la vez que apuntó que, hoy en día, los abogados han ganado en rapidez pero perdido en profundidad.

Aun así, hay cosas que no han cambiado tanto. El letrado Rafael Ruz, también con 25 años a sus espaldas como colegiado, precisó que aún se sigue poniendo nervioso antes de entrar a un juicio. Esa sensación la experimentó en Coín, cuando se sentó por primera vez en una sala para defender a un hombre que había hurtado un wáter de una casa en obras. «Cuando me tocó informar, dije que era para mí un privilegio estrenarme y que era mi primera actuación. El cliente me miró inmediatamente y se puso más nervioso que yo, porque él no sabía nada», contó.

Los más veteranos, que llevan 50 años colegiados, insistieron en lo difícil que fue en su época el iniciarse en el mundo de la abogacía. Luis Merino fue uno de ellos y ayer dio como consejo los valores que se deben tener en cuenta, «como lo justo frente a lo legal, el consejo antes que el dictamen o la compasión antes que la condena».

Merino afirmó que la profesión de abogado «ha cambiado mucho» y criticó su excesiva «mercantilización». «Creo que hay que volver a humanizar el trabajo de abogado», añadió.

A sus 79 años, 50 de ellos como colegiado, el letrado Manuel García Córdoba aún permanece en activo. Con su experiencia, manifestó que para ejercer la profesión hay que tener dos cosas en cuenta: creer en uno mismo y estar preparado para cualquier cosa.

Por su parte, Julián del Río, que también ha cumplido los 50 años como colegiado, aseveró que en el trabajo de letrado «se sufre mucho», ya que su labor contiene una alta responsabilidad, aunque también ofrece grandes satisfacciones. «Esto sucede cada vez que se gana un caso y, para ello, hay que tener creatividad e imaginación», concretó.

«Aun así, siento que mi hija haya acabado como letrada, ya que se sufre mucho», bromeó Del Río. Lo que sí tiene claro es que seguirá ejerciendo y que morirá siendo abogado.

Lara defiende el papel «fundamental»de los letrados en el Estado de Derecho

El decano del Colegio de Abogados de Málaga, Francisco Javier Lara, defendió ayer la labor de los letrados en el marco constitucional y en el Estado de Derecho, en el que desempeñan un papel fundamental. «La nuestra no es una profesión más, ya que defendemos los derechos e intereses legítimos de otras personas», señaló.

Lara hizo estas afirmaciones durante el acto de homenaje a los letrados que cumplen 25 y 50 años como colegiados, que se celebró en el salón Edgar Neville de la Diputación Provincial y que él mismo presidió, acompañado por la vicepresidenta de la Diputación, Ana Mata; la presidenta de la Audiencia Provincial de Málaga, Lourdes García Ortiz, y la Junta de Gobierno de la corporación colegial.

Además de distinguir a los que cumplían 25 y 50 años como colegiados, el decano entregó las Medallas de Honor del colegio a Manuel López de Ayala y a José Lorenzo Segovia, en reconocimiento a los méritos contraídos en beneficio e interés de la abogacía y del Derecho, entre otros aspectos.

También se hizo una distinción colegial a la Jurisdicción de lo Social y, en concreto, a todos sus componentes por el trato y la buena disposición que, durante años y en la actualidad, dispensa a los letrados. El diploma lo recogió el presidente de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía, Francisco Javier Vela Torres.

Por último, tres empleados del colegio, Jesús Manuel Periago, Rocío García y María Purificación Galán, recogieron un diploma por cumplir 25 años al servicio de la institución.

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