Málaga, la ciudad levantada

Los primeros desvíos en la avenida de Andalucía datan de 2010, aunque se reforzaron en 2015 por las obras en la Alameda. /Ñito Salas
Los primeros desvíos en la avenida de Andalucía datan de 2010, aunque se reforzaron en 2015 por las obras en la Alameda. / Ñito Salas

La parálisis del metro mantiene abandonada la avenida de Andalucía desde hace ocho años, y todavía quedan al menos dos más para acabar

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

En la historia del metro en el Perchel y la avenida de Andalucía, casi todo lo que podía salir mal, ha salido mal. En 2007, la concesionaria, Metro de Málaga, entrega a la Consejería de Obras Públicas (ahora, Fomento) los proyectos para la línea 1 y el tramo común, que entonces llegaba hasta La Malagueta. La crisis enseña los dientes y pronto se observa que las modificaciones introducidas, para cumplir las peticiones del Ayuntamiento y de la Junta, implican una subida tan sustancial del importe de la inversión que duplica el presupuesto inicial: unos 800 millones de euros. Paradójicamente, esta cuantía será muy similar a la que se habrá invertido finalmente (780 millones), cuando la infraestructura termine de una vez, y tras cambiar la llegada a La Malagueta soterrada por el Civil en superficie (si es que llega).

Ante esta tesitura, la entonces consejera, Concepción Gutiérrez, llega a un acuerdo con los socios privados para rescatar tres tramos del proyecto inicial, con el objetivo de licitarlos aparte y ahorrar dinero. El primero fue el recorrido en superficie por el campus de Teatinos, que se llevó a cabo sin problemas. Ya en 2008 se anuncia que la Junta asume el eje común a las líneas 1 y 2 –en el Centro– compuesto por los tramos Renfe-Guadalmedina y Guadalmedina-La Malagueta (años después se acorta hasta la Alameda).

El último parón de los trabajos, que se ha prolongado dos años y medio hasta ahora, indigna a los ciudadanos

El primero se licita poco después, por un importe de 70 millones. La constructora Ortiz, en Ute con Ecasur 10, lo gana con una baja considerable (49 millones). Su oferta plantea acometer la excavación de los 713 metros de túnel que unirán la estación María Zambrano con el puente de Tetuán, y la estación bajo la glorieta Albert Camus, en un plazo de 18 meses. En abril de 2009 comienzan los trabajos en Callejones del Perchel y, justo un año después, se produce la primera ocupación de la avenida de Andalucía, con una actuación de un alto simbolismo: la retirada de la fuente de Las Tres Gitanillas, en la glorieta Poeta Manuel Alcántara.

Restos arqueológicos

Pronto surgen los problemas. La aparición de restos arqueológicos motiva fuertes cambios en el proyecto y la demanda de modificados, para reclamar más dinero. Al menos en dos ocasiones, entre 2010 y 2014, el ritmo de ejecución se «ralentiza» al mínimo, un eufemismo que significa de hecho su paralización, a la espera de que se aprueben nuevas partidas. Especialmente, el modificado para la costosa actuación que permitió mantener en su sitio la base de la torre nazarí del siglo XIII encontrada en Callejones del Perchel, sin que se vea afectada por el túnel. Cultura determinó su protección integral, en su mismo emplazamiento, lo que obligó a ejecutar una gran obra de ingeniería. El presupuesto complementario fue nada menos que de 6,8 millones, y permitió hacer una base para sostener los restos y excavar en mina (a pico y pala) por debajo.

Estos son los principales hitos de la obra del metro en la avenida de Andalucía y el Perchel

2007. Proyecto constructivo más caro.
La entonces Consejería de Obras Públicas, bajo el mando de Concepción Gutiérrez, decide desgajar este y otros dos tramos del proyecto general de la concesionaria.
2008. Adjudicación del tramo
Ortiz gana el concurso para el tramo Renfe-Guadalmedina. Se adjudica en 49 millones, una baja considerable (el presupuesto base era de 70) y un plazo de 18 meses.
2009-10. Inicio de las obras.
En abril de 2009 se produce la ocupación de Callejones del Perchel y, justo un año después, de la avenida de Andalucía, con la retirada de la fuente Las Tres Gitanillas.
2011-15. Parones y modificados.
Entre 2011 y 2015 se produce una espiral de parones, falta de liquidez y modificados, especialmente el que obligó a proteger la torre nazarí de Callejones del Perchel.
2015-17. Rescindir el contrato de Ortiz.
Entre 2015 y 2017 se desarrolla una negociación y los trámites administrativos para rescindir el contrato con Ortiz, que se cierra en torno a junio.
2017. Nuevo concurso.
A finales de julio, se conoce que once ofertas, que agrupan a 23 constructoras, optan a terminar el tramo. Seis meses después todavía no se ha fallado el concurso
2020. Nueva fecha prevista para terminar.
Según los últimos cálculos del consejero, Felipe López, este tramo se terminará en 2020, esto es, nueve años después de la fecha inicialmente prevista.

De aquellos barros, estos lodos. La decisión de retirar a la concesionaria la potestad sobre esta fase, una de las más importantes; junto con un mal cálculo sobre los riesgos arqueológicos en pleno Centro, motivan que estos trabajos, que debían haber terminado en 2011, entren en una espiral perniciosa de sobrecostes, problemas de liquidez y retrasos. Tras el último parón, hacia el mes de julio de 2015, se intenta que Ortiz termine la ejecución, aunque finalmente se determina que los sobrecostes que la empresa demanda son excesivos y la Consejería de Fomento, con Felipe López al frente, toma la decisión de acudir a la vía de la rescisión del contrato. Comienza entonces una negociación y una compleja tramitación administrativa, que se cierra ya en junio de 2017. La constructora recibe unos 32 millones por las obras ejecutadas, esto es, en torno a un 60% del túnel, la reposición de Callejones del Perchel y el modificado de la arqueología.

En paralelo, a finales de 2015 se produce una nueva vuelta de tuerca, en lo que a la afección ciudadana se refiere, con la puesta en servicio de un plan de desvíos más agresivos en la avenida de Andalucía, que eran necesarios para hacer posible la ocupación del lateral norte de la Alameda.

Los comerciantes cargan contra el abandono del recinto de obras

Los comerciantes del entorno, que fueron muy beligerantes durante los años más difíciles, vuelven a la carga para denunciar su situación. «Es lamentable, no se ve limpieza, nadie viene por aquí. En la rampa de Callejones del Perchel hay una palmera que ya está criada, con un tronco considerable, ese es el tiempo que hace que no entra nadie», se queja Francisco Fernández Plaza, de la peluquería José. «Se han olvidado de nosotros por completo, es una vergüenza, hay muchos problemas de comunicación para cruzar y para el tráfico. En navidades y rebajas, desde el negocio escucho a diario los pitotes».

Juan Mariano Galacho, de la panificadora Migas, pone de relieve que esta situación hace que se haya perdido mucho tránsito de peatones, que se ha desviado por la calle Cuarteles. «Ir desde aquí a El Corte Inglés es un poema, y cuando llueve hay que meterse en charcos a la fuerza». El panadero también tiene palabras de queja contra el Ayuntamiento. «Se han portado fatal, no ha hecho nada por nosotros, nos prometieron una campaña en favor de los comerciantes pero no se hizo».

Manuel Pérez-Piaya, farmacéutico de Callejones del Perchel, se lamenta: «Estamos igual que hace dos años, el tiempo se ha parado para nosotros. Desde 2015, cuando se reabrió la calle, no ha habido ningún avance. La obra de la Alameda va a terminar antes que esta, pero no va a servir para nada si no está hecha esta parte». También se queja de la negativa de las administraciones a reabrir las vías al tráfico, aunque fuera temporalmente. Los tres coinciden en que esta situación se debe a la decisión de la Junta de rescatar este tramo a la concesionaria.

A finales de julio del año pasado (dos años después) se conoce que once ofertas, con 23 constructoras implicadas (la mayoría acude como Utes) pretende hacerse con el contrato para terminarlo. El plazo que prevé la Junta inicialmente es de 22 meses, y las ofertas lo rebajan hasta unos 19-20. En cuanto al presupuesto, la Junta fija una base de licitación de 24,75 millones, y el coste final podría rondar los 20. Se produce entonces el enésimo parón, que ya va por seis meses, y que es el tiempo que de momento se ha tomado la Junta para decidir qué constructora se hará cargo. Todavía no hay fecha para conocer esta resolución, y fuentes técnicas cercanas al proyecto lo explican por el gran número de concursantes, así como por el hecho de no ser una obra nueva y el temor a posibles reclamaciones.

Vista aérea de los desvíos en la antigua glorieta Poeta Manuel Alcántara y hacia la avenida de la Aurora. Uno de los escasos pasillos que hay para que los peatones puedan cruzar.Toma aérea del alcance de los desvíos en la avenida de Andalucía, con toda la parte central cortada. / Ñito Salas

La avenida de Andalucía lleva ocho años ocupada y quedan, como mínimo, dos más de obras hasta terminar el túnel en las inmediaciones de El Corte Inglés. Ante las sucesivas interrupciones (la última acumula dos años y medio)muchos ciudadanos se preguntan si habría sido factible volver a abrirla al tráfico, a fin de reducir las molestias, en una zona de gran afluencia de vehículos y de peatones, con multitud de comercios y servicios, y con graves retenciones; a lo que se suma la mala imagen que proyecta para los visitantes.

¿Volver a abrir al tráfico?

En este punto, se produce una de las escasas coincidencias entre los responsables de la Junta y del Ayuntamiento. Ambos reconocen que no se podrá reabrir hasta que los trabajos terminen. Aunque con matices. Los dos están de acuerdo en que el actual plan de desvíos no obedece sólo a las necesidades de esta fase, sino que es necesario para mantener cerrado el lateral norte de la Alameda y para trabajar en el río Guadalmedina (donde el puente de Tetuán ha perdido la mitad de su base). «El inicio de la obra de la Alameda, en mayo de 2015 (cuando el anterior contratista del tramo Renfe-Guadalmedina aún estaba trabajando), condiciona el mantenimiento de los desvíos en la avenida de Andalucía», explican fuentes de la Consejería de Fomento. «De ahí la imposibilidad de restablecer temporalmente el tráfico en dicho eje viario. Ambos desvíos se solapan».

Desde el Área municipal de Movilidad también admiten que ninguna de las dos administraciones ha visto necesario modificar los desvíos. Sin embargo, la concejala, Elvira Maeso, propuso en junio de 2016 una reordenación para ampliar los radios de giro de los riñones de la plaza Poeta Manuel Alcántara, con el objetivo de aumentar la capacidad y disminuir la congestión; a costa de ganar espacio a las zonas de acopio de materiales durante el tiempo en que la obra ha estado parada. Según la versión municipal, Fomento no vio la necesidad de esta actuación.

Durante una minuciosa visita, SUR pudo comprobar que la zona frente al centro comercial presenta muestras evidentes de suciedad y abandono. Palmeras de gran porte crecen en sitios imposibles, y en algunos puntos, los ‘new jerseys’ (barreras de plástico blancas y rojas) han sido desplazados por los ciudadanos para crear senderos de paso, en la difícil tarea de cruzar de un lateral al otro.

Acopio de materiales que todavía queda frente a El Corte Inglés. Varias palmeras, algunas de gran porte, crecen en el recinto de obras. Comerciantes afectados en la zona / . Ñito Salas |Moreno

El alcalde, Francisco de la Torre, está indignado por esta situación. «Es muy grave, un problema esencial. Ya son ocho años desde el comienzo de las obras, con tres años absolutamente paradas, en una zona estratégica y crucial, en el corazón de la ciudad. La Junta debe ser muy proactiva en buscar soluciones, y se la ve muy lenta», critica. «Veo falta de sensibilidad y de interés para adjudicar con velocidad y terminar ya ese tramo. Mientras, la situación en superficie tiene que ser la mejor posible, y no hay ningún cuidado, la limpieza está fatal. Tenemos escritos de organizadores de congresos preocupados por este tema», ñade.

Cartel que anuncia los desvíos de tráfico
Cartel que anuncia los desvíos de tráfico / . Ñito Salas

Fomento no está de acuerdo. «Las labores de limpieza, mantenimiento e inspección del tramo se han mantenido de manera permanente, independientemente de la situación contractual. De hecho, la empresa que presta actualmente este servicio, realiza diariamente labores de limpieza de los recintos de obra, desbroce de los parterres y mantenimiento de los desvíos de tráfico implantados», aseguran estas fuentes, aunque aclaran: «La Consejería tiene la obligación de garantizar las condiciones en el interior del recinto de obra. Más allá, la responsabilidad corresponde al Ayuntamiento».

Mientras tanto, la ciudad espera con impaciencia a que las máquinas vuelvan de una vez por todas al tramo más problemático del metro.

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