Cirujanos de Carlos Haya hacen un trasplante de peroné y evitan amputar la pierna del paciente

La pierna antes de la operación./
La pierna antes de la operación.

El enfermo podrá volver a caminar tras varios años sin apoyar el pie a causa de una fractura abierta que no se curaba

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Un paciente de 18 años podrá volver a caminar gracias al trasplante de peroné que le han realizado cirujanos del Hospital Regional Carlos Haya, con lo que, además, se ha evitado tener que amputar por encima de la rodilla la pierna izquierda del joven que no se recuperaba de una fractura abierta y se había infectado por la pérdida progresiva de hueso causada por una osteomilitis secundaria. El trasplante de peroné se llevó a c abo el pasado 19 de marzo. La operación duró 12 horas, con la participación de profesionales de diferentes categorías: especialistas del servicio de cirugía ortopédica y traumatología, cirujanos plásticos, anestesiólogos y enfermeros de quirófano.

El paciente, natural de Argelia, había sido sometido a técnicas de reconstrucción de la tibia con aporte de hueso no vascularizado en su país y, pese a los intentos de los distintos profesionales que lo habían tratado hasta la fecha en su país, no se había conseguido que se formara hueso sano para producir la unión de la fractura.

Los cirujanos de traumatología y cirugía ortopédica de Carlos Haya extirparon al enfermo más de 10 centímetros de hueso infectado, le pusieron un fijador externo y trataron la infección sin poder reconstruir el defecto tibial dada la situación clínica del joven. Por ese motivo, profesionales de la unidad de gestión clínica de cirugía plástica efectuó un trasplante de hueso autólogo.

El responsable de la citada unidad, Jesús Torres, explicó que este trasplante consiste «en la extracción de un hueso o parte de él de una zona del cuerpo humano en que puede ser prescindible, disecarlo con los vasos que le aportan el riego sanguíneo y trasplantarlo a una zona receptora donde existe una falta de hueso por algún traumatismo, infección o resección tumoral previa». En este caso, el hueso extraído fue una parte del peroné de la pierna derecha para colocarla en el lugar de la tibia extirpada.

Radiografía de la pierna tras el trasplante.
Radiografía de la pierna tras el trasplante.

«Este trasplante, novedoso en el caso de miembros inferiores, es de mayor complejidad por los trabajos realizados previamente sobre la tibia izquierda, la gran cantidad de fibrosis y por tratarse de un caso límite, puesto que si no se lograba la reconstrucción ósea la única solución era la amputación del miembro inferior izquierdo por encima de la rodilla«, indicó el doctor Torres. El cirujano plástico añadió que un mes después del trasplante de peroné, al paciente se le hizo una intervención estética de baja complejidad. »Necesitamos poner un injerto de piel para sustituir la piel que se tomó con el peroné, puesto que la piel también había sufrido y fue necesaria su reconstrucción adicional, que consistió en poner un injerto de piel como en el caso de un paciente de quemados«, destacó Jesús Torres

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos