Las chinas del Benítez

Zorrilla muestra el sendero poco accesible
Zorrilla muestra el sendero poco accesible / P. R. Q.

Zorrilla critica que no haya acceso al parque por la entrada principal original y que los caminos no estén compactados para sillas de ruedas

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

La oposición no fue invitada a la ‘visita’, que no inauguración del campamento Benítez, que tiene vocación de parque forestal, pero que ahora, siendo justos, y después de haber visto unos cuantos, vamos a dejarlo en zona recreativa. Los plásticos, que iban a ser un lago artificial hasta que Aviación Civil lo prohibió advirtiendo que los patos harían su aparición, como así hicieron, y pondrían en peligro el tráfico aéreo, están, por lo menos vallados. Pero no dejan de ocupar el centro neurálgico del espacio, donde muchos quieren acabar viendo un skate park, que hombre muy forestal no es precisamente, pero darle vidilla al lago inerte le daba a buen seguro.

Lo dicho, como la oposición no fue invitada, al igual que ningún miembro de la Gerencia de Urbanismo, ni su concejal Francisco Pomares, ni su gerente, Francisco Cardador, ni nadie por debajo del escalafón, pese a que las primeras obras de adecuación fallidas – de un millón de euros aproximadamente, que nadie sabe en qué ha quedado– las realizaron los miembros del edificio de la piel inteligente. Que, sin embargo, no apareció ninguno, pese a que había directores de las áreas implicadas, así como un nutrido grupo de concejales populares entre el alcalde Francisco de la Torre y el presidente de la Diputación, Elías Bendodo.

El PSOE fue en comandita el sábado 22 e hizo múltiples críticas con su portavoz Daniel Pérez a la cabeza, y la semana pasada, el portavoz de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, se acercó al enclave avisado por vecinos de Churriana, que se quejaban de que la entrada original del campamento Benítez, donde se encuentra la única portada del edificio por el que lo reconocemos todos los malagueños (a la antigua N-340), no había sido habilitada para pasar, habiendo justo al lado un puente de paso a nivel para peatones, y parando el autobús 110 en la misma puerta. Así que, como criticaban, sólo les queda saltar la tapia, y cuando se va con niños no es muy sugerente.

También alertaban los citados vecinos que también es prácticamente imposible acceder andando desde el complejo comercial donde se encuentra Ikea porque los peatones deben cruzar sin ningún paso de cebra ni banda sonora, para facilitar el paso, a una rotonda, y de ahí al otro lado. Da miedo sólo verlo. Así, que Zorrilla se queja de la falta de accesibilidad para el peatón e incluso en bici, aunque valora que en la entrada hayan habilitado un aparcamiento para coches. Aunque parece que también es difícil acceder en vehículo por el cambio de rasante y la mala señalización en la salida.

Pero, además de la falta de entrada cómoda para peatones, lo que más le preocupa al portavoz de IU es que los caminos de zahorra, o lo que fuese originalmente, están totalmente levantados y llenos de guijarros o chinos, por lo que ir con una silla de ruedas, como ya ha expuesto la agrupación local de desarrollo Málaga Accesible, también es misión imposible. El campo puede no ser transitable, se entiende, pero lo que pretende ser un parque periurbano debería tener en cuenta estos detalles. Lo más agradable es la zona de pinar carrasco, debajo de la que han puesto mesas de picnic de pino robusto y papeleras a juego. Quedan sueltos registros de la luz sin cables y habría que mejorar la vegetación propia de estos espacios, con quejigos, encinas y matorral mediterráneo.

El alcalde explicaba días atrás cómo el devenir del espacio no había sido fácil desde que la otrora ministra de Fomento Magdalena Álvarez decidiera que iba a ser un museo del transporte y adquiriera la parcela de Defensa hasta que finalmente el Ayuntamiento consiguió la cesión hace cinco años (a cambio de un lote de carreteras nacionales de vía urbana de 35 kilómetros para mantener).

El regidor explicó que la apertura se realizó porque querían que la gente viese la magnitud del espacio y su riqueza forestal, y para disponer de él cuanto antes, explicando que aún quedan obras que acometer, entre ellas el desvío del cauce del arroyo del Cañuelo, poner una pequeña cafetería, servicios, agua e iluminación. Así que, visto lo que se piensa hacer, se entiende que es mucho lo que queda para que sea un verdadero parque forestal. Hay materia prima, sin duda, pero falta un esfuerzo inversor.

Las vacaciones de los concejales

Es verano. Y la inmensa mayoría de los concejales se toma vacaciones. No tan seguidas como quisieran, esa es la verdad, pero ya se marcharon días atrás el portavoz de Ciudadanos, Juan Cassá, o el líder de IU-Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla. No un mes, unos días, y esta semana también se sumarán al asueto las ediles de Málaga Ahora Ysabel Torralbo y Rosa Galindo. Precisamente, ambas se veían en el pasillo con el alcalde Francisco de la Torre y le hacían saber que no estarían unos días por aquello de desconectar, relajarse y volver con fuerzas. De la Torre, que es ‘workalcoholic’, como dicen los británicos, o adicto al trabajo, como decimos los castellanos, le espetaba a Torralbo lo siguiente: «Tú, que puedes». Ella sonreía, y no entraba en profundidad, con un «hay que descansar».

Lo cierto es que Málaga con la feria en mitad de agosto y vida política vigente hasta el último pleno de julio no da muchas opciones veraniegas a un alcalde con una agenda interminable. Pero después de la fiesta mayor, una semana para hacer una higiénica desconexión es más que recomendable. ¿No hay nadie en su equipo de gobierno o adyacentes para hacerle recapacitar con la frase de que Dios descansó al séptimo día, como reza la canción? La obstinación por trabajar en verano la ha puesto ahora de moda la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, a la que le han llovido las críticas en varios medios de comunicación. Pero antes, mucho antes de que este episodio de la Villa y Corte trascendiera al país, aquí De la Torre ya lo hacía, como bien sabíamos, y parece que este año continuará por la misma vereda. Como dijera Flaubert, a cierta edad las costumbres se convierten en tiranías. Y para no morir en el intento, esta sección se va con premeditación y ‘agostía’. Buen verano.

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