El chanquete chino lleva más de una década supliendo al oriundo en los chiringuitos de Málaga

La cocina de El Tintero, en Playa de El Dedo, donde preparan estos días raciones de chanquetes para vocearlas. /Francis Silva
La cocina de El Tintero, en Playa de El Dedo, donde preparan estos días raciones de chanquetes para vocearlas. / Francis Silva

El pez platino, de agua dulce, cuya ración cuesta de 6 a 12 euros, ha acabado conquistando a los consumidores, que saben que el ‘Aphia minuta’ está prohibido

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Dicen que a falta de pan, buenas son tortas. Y esto pasó hace más de una década con conocido vulgarmente por chanquete chino, (‘Neosalanx tangkahkeii), que vino a suplir la demanda del auténtico ‘Aphia minuta’ malagueño cuando la demanda por éste último era altísima y la Inspección Pesquera batallaba contra su comercio ilegal a base de multas astronómicas de 60.000 euros. Varios escarmientos a hosteleros a principios del milenio hicieron recapacitar a los restauradores, y a mediados de 2005 el chanquete chino se presentaba, con más o menos éxito, en buena parte las mesas de los restaurantes que sirven pescado en la provincia.

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Desde entonces, su venta ha crecido de forma exponencial y apenas queda un chiringuito que no lo contemple en su carta. Los precios son variados, dependiendo de si se trata la capital o la Costa, y si se sirven solos, con huevo frito o con ensaladilla de pimientos asados, pero en general la ración oscila entre los seis y los doce euros, según los chiringuitos consultados por este periódico. Habla con honestidad la propietaria del chiringuito Oasis, en el paseo marítimo Antonio Machado, Ana Martínez, «yo personalmente no los como, pero se venden muy bien;la gente sabe que no son chanquetes de los buenos, obviamente, pero los siguen pidiendo igual», explica. Los propietarios del chiringuito La Marina, en la Torre de Benagalbón, Bernardo y Francisco Palma, puntualizan:«La gente cada día está más concienciada y sabe que no se pueden comer inmaduros».

Pero, ¿de dónde viene este pescado que no es del mar sino de río? Son orientales. De cuatro a diez centímetros, casi cadavéricos en crudo, y todos cortados por el mismo patrón. Los mal llamados chanquetes chinos no son otra cosa que peces platino orientales (’Neosalanx tangkahkeii’) venidos desde la ciudad de Changzhuo para intentar suplir el puesto del auténtico chanquete malagueño ‘Aphia minuta’. Y aunque al principio, allá por el año 2004, que es cuando se empezaron a introducir, parecía que no iban a calar entre la población malagueña y los turistas, lo cierto es que a día de hoy son muchos los chiringuitos y restaurantes que los tienen como un peso pesado.

Para que se hagan una idea, en temporada alta un buen chiringuito, es decir con alto nivel de ocupación de mesas durante toda la semana, consume de 60 a 80 kilos de chanquetes chinos al mes, mientras que en invierno, dependiendo mucho de si el tiempo acompaña, las cifras suelen bajar a los 30 o 40 kilos. La ración suele rondar los 200 o 250 gramos. Es decir, en verano saldrían unos 400 platos de chanquetes chinos al mes y en invierno se quedaría la cosa en 160 raciones por chiringuito, tal y como comentaban a vuela pluma propietarios de los mismos.

Las diferencias

Especie.
Aphia minuta’.
Nombre común.
Chanquete, aunque los pescadores siempre le han llamado ‘colorao’ porque una vena roja le recorre todo el lomo.
Tamaño.
De seis a ocho centímetros los machos, y de seis y cinco, las hembras.
Procedencia.
Del mar de Alborán, que baña Málaga, y del Mediterráneo.
¿Cómo se diferencia?
Por la vena roja y por su carne, que es consistente pero delicada. Aunque realmente no hay que saber cómo es, porque su pesca está prohibida desde 1988 para evitar esquilmar el caladero.
Nombre.
‘Neolasanx tangkahkeii’.
Nombre común.
Pez platino oriental, aunque también se le conoce como chanquete chino.
Tamaño.
De cuatro a diez centímetros
Procedencia.
Son de agua dulce, de río y piscifactoría. Proceden de la ciudad china de Changzhou
¿Cómo se diferencia?
Son blancos, casi cadavéricos, con el ojo negro muy marcado y su carne está más dura que la del auténtico.

Eduardo Fernández, de Congelados Ecomsa, explica que las presentaciones para la venta, que tienen una gran aceptación, son de 5 kilos, 250 gramos (una ración aproximadamente) y 1 kilogramo, y que éste último con IVA asciende a 5,90 euros. «El chanquete chino se vende como otros muchos pescados congelados;y lo cierto es que tiene mucha salida», añade.

Que nadie se lleve a engaños cuando lo pida y lo consuma en algún restaurante de Málaga: lo que ve en el plato es un pez de agua dulce, y en su mayoría, de criadero, aunque también se pesca. Pese a que su fisonomía es parecida al del malagueño, hay una forma de conocerlos justo antes de que se frían. Los auténticos ‘Aphia minuta’ tienen una vena colorada que recorre todo el lomo, de ahí que los pescadores tradicionalmente le bautizaran como ‘el colorao’. En las cartas de chiringuitos y restaurantes nadie pone pez plata o pez platino, su auténtica denominación. El epígrafe, sin pudor, es chanquete, sin chino ni ningún otro apellido o adorno.

Lo cierto es que del auténtico apenas queda en los esquilmados caladeros malagueños. Dejó de ser legal por la resolución del 20 de junio de 1988 de la Dirección General de Pesca de Andalucía, que estableció una parada indefinida para la pesca de chanquetes y similares. No era una decisión sin fundamento. La pesca del chanquete, cerca del rebalaje, donde los peces van a desovar, producía una matanza de hasta 30 especies diferentes. Allí, justo donde están las llamadas guarderías de alevines, es donde los pescadores calaban la birorta o el boliche, ambas artes prohibidas. Así que el chanquete chino ha venido a suplir un espacio gastronómico muy demandado y a evitar que se sigan arrasando los caladeros. Lo que viene siendo un buen suplente. O un mal menor.

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