Los «celos enfermizos» del profesor detenido por abusar de una alumna en Málaga

Los agentes, en el momento de la detención del sospechoso. / Sur

La relación entre el docente y la alumna empezó siendo consentida. El rechazo de la menor desató el acoso constante con hasta 3.000 llamadas y las amenazas. Se le acusa de abusos sexuales continuados, entre otros delitos

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

La Guardia Civil ha detenido en la provincia de Málaga a un profesor acusado de haber abusado de una alumna del mismo centro. Desde la propia Benemérita explicaron que la víctima, que tenía 12 años de edad cuando comenzaron los hechos, sufrió presuntamente abusos sexuales de manera continuada por parte del arrestado durante más de tres años.

La investigación se inició tras la denuncia de la madre. Los investigadores se entrevistaron con la menor y, desde el primer momento, dieron credibilidad a su relato, «gracias a la riqueza y amplitud de datos descriptivos que aportó sobre las circunstancias en las que se cometieron los abusos».

Arrancaban así unas pesquisas que apuntaron al profesor detenido, que es interino y ya no se encuentra en el centro en el que habrían ocurrido los hechos, situado en la comarca del Guadalhorce. La investigación, siempre según informaron desde la Guardia Civil, confirmó la veracidad de los hechos denunciados y puso de manifiesto cómo el profesor habría abusado de la confianza de la menor y de su superioridad –en el marco de la relación docente-alumna– para conseguir su propósito criminal durante más de tres años consecutivos.

Las fuentes consultadas precisaron que la relación entre el profesor y la alumna inicialmente habría sido consentida. Sin embargo, este consentimiento estaría viciado, puesto que la edad mínima legal para prestarlo es de 16 años.

Durante el tiempo que duró, desde la Guardia Civil expusieron que el tutor sometió a la alumna a un fuerte control de sus actividades. Supuestamente, le imponía una serie de obligaciones diarias para saber en todo momento qué hacía y con quién se encontraba.

Todo cambió cuando la menor decidió romper su silencio. Había tomado «verdadera conciencia de la situación en la que se hallaba y decidió enfrentarse a su agresor y cesar los abusos que estaba sufriendo».

Desde la Benemérita aseguraron que el profesor, que no aceptaba el rechazo de la menor, comenzó a acosarla constantemente con llamadas telefónicas, llegando a realizar más de 3.000 en el periodo de un año. Al parecer, los mensajes eran continuos y escribió numerosas cartas de amor para impedir el cese de esa relación, «mostrando unos celos enfermizos e incluso llegando a amenazar a todos aquellos chicos que tenían algún tipo de contacto con la víctima». Asimismo, apuntaron que el acoso y las amenazas se extendieron también a las redes sociales de las que la menor era usuaria.

Finalmente, los agentes procedieron a su detención y realizaron un registro en su domicilio. Allí se incautaron de numerosos dispositivos de almacenamiento digital, discos duros y ordenadores, entre otros efectos.

Al profesor se le acusa de los delitos de abusos sexuales continuados, acoso sexual y corrupción de menores. Tras ser puesto a disposición judicial, se decretó su ingreso en prisión incondicional por tales hechos. Pese a ello, la investigación continúa abierta ante la posibilidad de la existencia de más víctimas, según apuntaron desde la Guardia Civil.

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