La Catedral deberá pasar la inspección técnica de edificios a lo largo del año que viene

Grietas que se observan en el recubrimiento de las cúpulas que se hizo hace una década. / Fernando González

El Ayuntamiento ha ordenado al Obispado que haga un chequeo de las fachadas tras el desprendimiento de una piedra el pasado junio

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El estado de conservación de la Catedral será objeto de estudio no solo en las reuniones técnicas que mantendrán el Obispado y los técnicos de la Consejería de Cultura en las próximas semanas con el objetivo de desbloquear la aprobación del plan director para el monumento, sino también con motivo de la obligatoria Inspección Técnica de Edificios (ITE) por la que deberá pasar el templo antes del 31 de diciembre de 2018. Hace ya una década que el Ayuntamiento puso en marcha este mecanismo para comprobar el mantenimiento de todos los edificios de la ciudad, empezando por los de mayor antigüedad. La Catedral fue uno de los primeros en someterse a esta inspección, en el año 2008, cuando se estaban realizando los trabajos de revestimiento de sus cúpulas para paliar el problema de filtraciones que aún sigue padeciendo.

Aquella inspección arrojó un resultado favorable. No obstante, la normativa de la ITE obliga a que se repita cada diez años, por lo que tendrá que volver a realizarse antes de que expire el año que viene. En estos diez años, el revestimiento que se realizó a las cubiertas de las bóvedas, tras un concurso de ideas promovido por la Junta de Andalucía, se ha resquebrajado en su parte externa de rasillas, lo que preocupa al Obispado porque ello podría implicar un debilitamiento de este sistema de impermeabilización, dotado también de una capa inferior a base de láminas de plomo. La inspección que se realice antes de que 2018 toque a su fin tendrá que determinar si el templo reúne o no las condiciones óptimas de conservación en cuanto a estabilidad, seguridad, estanqueidad, consolidación y uso efectivo o habitabilidad. En el caso de que se determinen que no son favorables, tendrán que proponerse y efectuarse reparaciones para revertir esta situación, si así lo determinan los informes técnicos.

Medida cautelar

Al margen de este procedimiento periódico, el servicio de Conservación y Arqueología del departamento de Licencias y Protección Urbanística de la Gerencia Municipal de Urbanismo ha dado curso a una medida cautelar para verificar el estado en el que se encuentran los muros de la Catedral tras el desprendimiento de una piedra que se registró el pasado mes de junio en la zona inacabada de la sacristía sur, que da a la calle Postigo de los Abades. La medida consiste en realizar un diagnóstico de las fachadas para, a partir de las conclusiones de ese análisis, determinar las posibles medidas a adoptar para procurar su correcta conservación y mantenimiento.

Según ha podido conocer este periódico, para poder iniciar esta tarea, el Cabildo Catedralicio tiene que recabar los permisos municipales necesarios para la ocupación de la vía pública con estructuras que permitan ascender por las fachadas del templo para revisar su estado. Esta labor será supervisada por el arquitecto responsable del templo, Juan Manuel Sánchez La Chica, uno de los autores del plan director.

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