Carlos Haya sigue enviando enfermos a Córdoba por las tardes y en fin de semana

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

El Hospital Regional Carlos Haya sigue mandando al Hospital Reina Sofía de Córdoba a enfermos que sufren un ictus isquémico severo en fin de semana o por las tardes. Son pacientes que necesitan de modo urgente una prueba para eliminar el trombo o coágulo que les obstruye la arteria (trombectomía mecánica). Aunque el centro hospitalario ha contratado a dos neuororradiólogos que se unen a los dos que había, ese servicio solo funciona en horario de mañana, de lunes a viernes.

Fuentes oficiales del hospital afirmaron a este periódico que la dirección trabaja para que, a partir de la segunda quincena de enero, todos los pacientes se atiendan en Carlos Haya y no sea necesario derivar a ninguno a Córdoba. En 2016 se envió a 14 enfermos al Reina Sofía. En lo que va de año se ha traslado a nueve.

Cuando un enfermo con un ictus grave cuenta con la indicación médica de que necesita con urgencia que se le haga la trombectomía mecánica, y que no puede esperar al día siguiente, es conducido al Reina Sofía cordobés. «Un ictus severo es una patología muy grave, por lo que hay que actuar de inmediato para reducir las secuelas invalidantes», explicaron fuentes médicas. La evidencia científica dice que la trombectomía es la mejor alternativa para eliminar un trombo en casos de ictus severos, dijeron expertos consultados por SUR. La técnica consiste en la extracción o fragmentación mecánica del trombo mediante la utilización de dispositivos y catéteres endovasculares. Las fuentes añadieron que, en caso producirse un ictus, lo que más cuenta es el tiempo para, en primer lugar, salvar la vida del paciente y, en segundo, reducir las secuelas invalidantes. Por tanto, es fundamental desobstruir la arteria y eliminar el coágulo.

El ictus isquémico, trombosis cerebral o accidente cerebrovascular (ACV) isquémico –en contraposición al ictus hemorrágico– es un trastorno brusco de la irrigación del cerebro. Se produce por una reducción súbita en el aporte de sangre debido a la presencia de un coágulo o trombo, favorecida por la presencia de ateromas (grasa en las arterias).

Las fuentes oficiales de Carlos Haya destacaron que no todos los pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular requieren de una trombectomía. Añadieron que en el hospital se hacen otras técnicas para tratar el ictus. Asimismo, precisaron que la asistencia está garantizada todos los días del año y que un grupo de investigadores trabaja en un estudio europeo que se centra en la evaluación clínica de la terapia celular regenerativa para mejorar la recuperación del accidente cerebrovascular y la calidad de vida de los enfermos.

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