Carlos Haya incrementa los recursos de la unidad del sueño para reducir demoras en Málaga

La delegada de Salud, segunda por la derecha, junto al doctor De la Cruz, en la unidad del sueño./SUR
La delegada de Salud, segunda por la derecha, junto al doctor De la Cruz, en la unidad del sueño. / SUR

El hospital contará con tres polígrafos más para hacer estudios de trastornos respiratorios mientras los pacientes duermen en sus casas

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

La unidad de trastornos respiratorios del sueño del Hospital Regional Carlos Haya dispondrá de más recursos para atender a los pacientes y reducir las demoras. Así, el centro hospitalario contará, antes de que acabe el año, con tres polígrafos más, que se unirán a los dos ya existentes, para hacer estudios de trastornos respiratorios en las casas de los enfermos, según explicó ayer a este periódico el neumólogo y director de la unidad de gestión clínica médico-quirúrgica de enfermedades respiratorias de CarlosHaya, José Luis de la Cruz. Además, la unidad del sueño ha sido reformada y mejorada para ofrecer una mayor comodidad a los enfermos que pasan la noche ingresados en las cuatro habitaciones de esa zona hospitalaria, donde se les realizan las pruebas.

La apnea del sueño es una enfermedad bastante frecuente, asociada en gran parte a la obesidad y al envejecimiento. La apnea nocturna es una falta o suspensión de la respiración. Los síntomas más frecuentes son el ronquido y la hipersomnia diurna (cansancio y somnolencia). El problema es que es un padecimiento infradiagnosticado, lo que provoca que muchos pacientes estén sin diagnosticar y sin tratar, indicó el doctor De la Cruz. «Con un buen diagnóstico se logra una mejora de la calidad de vida de los enfermos y se reduce el coste sanitario», dijo el neumólogo.

La unidad del sueño de Carlos Haya hace dos tipos de pruebas. Una es la poligrafía cardiorrespiratoria domiciliaria, que detecta los posibles problemas mientras el paciente está en su casa. Este se conecta al polígrafo cuando va a dormir para que se monitorice su descanso durante siete u ocho horas. Por la mañana acude al hospital para que los profesionales vean las gráficas y comprueben si hay alguna anomalía respiratoria. En los últimos diez años ha habido un aumento del 163 por ciento de los pacientes estudiados en su domicilio, al pasar de los 2.200 que había en 2007 a los 5.837 de 2017, señaló el doctor De la Cruz.

El neumólogo añadió que lo recomendado es que haya un polígrafo por cada 100.000 habitantes y una cama para estudios del sueño por cada 200.000 enfermos. Con la adquisición de tres polígrafos más, Carlos Haya podrá aumentar considerablemente los estudios poligráficos domiciliarios y reducir de forma notable las demoras.

La otra prueba que lleva a cabo la unidad del sueño es la polisomnografía. Este estudio se hace durante una noche con el enfermo ingresado en una de las cuatro habitaciones de la unidad. La prueba, además de registrar los parámetros del polígrafo, incorpora variables neurofisiológicas como electroencefalograma del sueño y electrooculograma, que determinan variables neurofisiológicas e informan sobre las fases del sueño. Una vez se diagnostica el trastorno respiratorio, los profesionales prescriben el tratamiento. El más habitual es un dispositivo de presión positiva administrado por vía nasal que los enfermos debe llevar cuando duermen.

La delegada provincial de Salud, Ana Isabel González, visitó recientemente las reformadas instalaciones de la unidad del sueño del Hospital Regional Carlos Haya. Según dijo, un mal descanso está relacionado con la aparición de otro tipo de problemas de salud como trastornos cardiovasculares ictus o hipertensión. Asimismo, los pacientes corren el riesgo de quedarse dormidos mientras conducen por la falta de sueño y sufrir un accidente. Por eso es importante diagnosticar la enfermedad, precisó José Luis de la Cruz. Anualmente, Carlos Haya fija unos 700 tratamientos contra la apnea del sueño.

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