De la Torre rectifica con el canon del agua y pide a la Junta que cofinancie las obras

El canon municipal representaría un coste de unos dos euros al mes en la factura. /Sur
El canon municipal representaría un coste de unos dos euros al mes en la factura. / Sur

El equipo de gobierno propone que de los 130,7 millones necesarios, el gobierno regional asuma los 72 del saneamiento y el resto entre Emasa (52) y el Ayuntamiento (6)

ANA PÉREZ-BRYAN y FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Entre el pasado 9 de agosto, cuando el alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, admitía pública (y literalmente) que «no había otro camino» que el canon del agua para hacer las obras hidráulicas pendientes en la ciudad, y hoy han pasado casi dos meses y las quejas suficientes –sobre todo por parte de la oposición– como para que el regidor haya llegado a dos conclusiones: la primera, que esa tasa del agua es tan impopular que no parece que ese camino «único» pueda emprenderse; y la segunda, que en la exploración de otras vías necesita el concurso de otras administraciones para conseguir los 130,7 millones de euros extra que requiere la capital para acometer estas obras.

En este nuevo escenario, el equipo de gobierno municipal ponía ayer sus cartas sobre la mesa con una propuesta alternativa que llevará hoy a pleno y que implica una marcha atrás con respecto al canon del agua pero no con respecto a las actuaciones que siguen pendientes en la ciudad. Es decir, sigue el ‘qué’ pero cambia el ‘cómo’. O lo que es lo mismo: el PP recula en su intento de incluir en el recibo del agua este recargo que saldría del bolsillo de los ciudadanos pero a cambio pide a la Junta de Andalucía que cofinancie esas obras necesarias y que de paso renuncie –ella también– al canon autonómico que los malagueños, y el resto de andaluces, pagamos en el recibo del agua desde el año 2011.

En esta nueva distribución de responsabilidades que plantea ahora el grupo popular, las cifras también se dan por hechas: de los 130,7 millones de euros necesarios para cumplir con las necesidades de la capital, el equipo de gobierno sugiere que las arcas autonómicas aporten 72 millones para mejorar la red de saneamiento (actuaciones en la red de bombeo para evitar la presencia de vertidos en el mar; la construcción de emisarios submarinos y colectores; y la separación de las redes de pluviales y residuales), mientras que el Ayuntamiento se haría cargo de los seis millones que costaría la red de uso terciario (para aprovechar para riego el agua reciclada en las depuradoras) y a Emasa le corresponderían los 52 millones necesarios para la renovación de la red de abastecimiento, que implicaría un conjunto de actuaciones para renovar las tuberías de la ciudad, sustituyendo las canalizaciones de fibrocemento y duplicando trazados para evitar cortes de suministro en caso de situaciones adversas.

Las plusvalías, Limasa y el CAC Málaga completan el debate

A. P. B.

Más allá del canon del agua, el pleno de hoy promete un espacio destacado (otro más) para el futuro de la limpieza en Málaga, porque Málaga para la Gente reserva su moción urgente para exigirle al alcalde, Francisco de la Torre, una solución «inmediata» sobre Limasa y en concreto para que «inicie los trámites para la municipalización del servicio». En su intervención, Eduardo Zorrilla y Remedios Sánchez mostraron su indignación por la prórroga «irresponsable» que está permitiendo el alcalde y le recordaron que en el pleno de julio se comprometió «en firme» a que la decisión llegaría no más tarde de septiembre.

Además, el portavoz de Málaga para la Gente volvió a recordar el coste que representa esta prórroga para las arcas municipales y denunció que entre abril y junio la ciudad ha pagado 30 millones de euros por el servicio de limieza de un presupuesto total de 70 millones.

Los socialistas, por su parte, han preferido dejar la discusión sobre la limpieza para el debate ordinario con una moción propia e insistirán, en su turno, en la polémica de las plusvalías municipales. El debate saltaba a la primera línea de la actualidad local tras el anuncio de que la Junta de Andalucía cedía a la presión de Ciudadanos y bonificaba casi al 100% el impuesto de sucesiones; por eso ahora los socialistas se ven legitimados para emprender la batalla contra este otro impuesto municipal. Y en eso seguirán a pesar de que ya el lunes pasado, en la Comisión de Economía, consiguieron sumar la fuerza de todos los grupos de la oposición para forzar al equipo municipal a estudiar una revisión de la tasa. Pero su portavoz, Daniel Pérez, insiste: «El tema es lo suficientemente importante y urgente como para que sigamos en esta lucha». Eso sí, la moción urgente de los socialistas incorpora ahora un matiz importante, ya que además de la mesa técnica correspondiente para abordar el asunto pide, en su segundo punto, que la regulación de este nuevo marco común se haga en el seno de la Femp, tal y como ha defendido en los últimos días el propio alcalde.

En otro orden de cosas, Ciudadanos vuelve hoy al pleno con una petición explícita sobre el CAC Málaga. En concreto, el viceportavoz de la formación, Alejandro Carballo, avanzó que pedirán una auditoría externa para que revise las cuentas del centro de arte contemporáneo antes de que finalice el contrato, ya que aunque admiten que el impulso cultural en la ciudad ha tenido en este espacio un protagonismo esencial también consideran que esta institución «es opaca».

El capítulo de las mociones urgentes lo cierra Málaga Ahora, que ha aprovechado el fin del plazo de dos años que se dieron los países de la UE para la acogida de refugiados para plantear en una petición al Ayuntamiento que se ponga en marcha una ‘tarjeta de vecindad’ para estos colectivos. En esencia, este documento iría dirigido a las personas en situación irregular «que hayan estado un mínimo de 12 meses en España y 6 meses empadronados en la ciudad», y que además de demostrar el arraigo daría acceso a los servicios sociales del Ayuntamiento.

Este plan, que el equipo de gobierno ve «completamente viable» en el caso de que se llegara a un acuerdo entre ambas administraciones, dejaría atrás la propuesta de que el recibo del agua se incrementara una media de dos euros mensuales vía canon municipal durante un plazo aproximado de 20 años, y contra cuya aplicación ya se manifestaron con rotundidad todos los grupos de la oposición (incluido Ciudadanos) cuando el pasado mes de julio se puso sobre la mesa la sugerencia de este gasto extra. De hecho, la moción del PP no será la única que se discuta hoy en el pleno en materia de agua, ya que Ciudadanos y Málaga para la Gente presentarán sendas iniciativas –éstas de carácter ordinarias– donde se posicionan claramente contra el canon del agua. En el primer caso, los tres ediles del partido naranja instan a las tres administraciones competentes –local, autonómica y nacional– a que cumplan con sus compromisos correspondientes para evitar el canon, mientras que la formación de izquierdas se dirige en exclusiva al Ayuntamiento para que «respete los acuerdos alcanzados en la mesa de trabajo sobre la tarifa del agua de Emasa» y que renuncie «a aumentar el precio del recibo del agua de los malagueños».

Fondos europeos

En la defensa de esta nueva vía alternativa para evitar el desembolso extra, tanto el alcalde de la ciudad como el edil de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez, argumentaron que la colaboración con la Junta puede enmarcarse en el Programa Operativo FSE 2014-2020 de Andalucía, que contempla la posibilidad de destinar fondos europeos a obras de saneamiento. Con esta posibilidad sobre la mesa, De la Torre manifestó que «si no es necesario el canon de Emasa tampoco es necesario el autonómico». De hecho, en el segundo punto de la moción urgente de los populares se insta a la Junta de Andalucía a que elimine su canon.

Ahora bien, ¿sería posible financiar estas obras de saneamiento que plantea Emasa a través del canon autonómico? Técnicamente sí, puesto que este recargo de unos 3 euros mensuales que la Junta viene cobrando desde mayo de 2011 a todos los andaluces está concebido, como recoge la Ley de Aguas de Andalucía, para costear infraestructuras hidráulicas de depuración, desde plantas de tratamiento a emisarios submarinos, colectores o estaciones de bombeo. Pero hay un matiz, y es que tienen que ser actuaciones declaradas de interés de la Comunidad Autónoma, que a día de hoy son medio centenar en la provincia de Málaga, tal y como acordó el Ejecutivo regional en 2010, entre las que sí figura la tercera depuradora de la capital prevista al norte del aeropuerto para dar servicio a buena parte del área metropolitana. ¿Se puede modificar este listado? Por supuesto, vía Consejo de Gobierno, aunque teniendo en cuenta el ritmo de ejecución de los proyectos financiables a través de este canon se antoja complicada la inclusión de nuevas actuaciones.

El gobierno municipal renuncia a su canon y pide a la Junta quedeje de aplicar el suyo

Al cierre de 2016, las arcas andaluzas llevaban recaudados 164 millones de euros en la provincia (casi un tercio procedente de la capital, que aporta unos 8 millones anuales), aunque hasta la fecha apenas ha empleado 13,8. Cierto es que este tributo está basado en el principio de solidaridad, de forma que lo pagan todos los usuarios por igual independientemente de dónde se invierta el dinero, pero estas cifras sitúan a Málaga como la última provincia en obras de depuración ejecutadas.

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