Las ‘Kellys’: «No hablamos sólo de sueldos, sino de salud»

Representantes de CCOO, ayer ante las dependencias de la Inspección de Trabajo.
Representantes de CCOO, ayer ante las dependencias de la Inspección de Trabajo. / Sur

CCOO espera que Trabajo sancione a los 44 hoteles que ha denunciado por externalizar el servicio de camareras de piso sin respetar el convenio provincial de hostelería

Nuria Triguero
NURIA TRIGUERO

Jornadas laborales que van más allá de lo legal, sin horas extra remuneradas y con un ritmo de trabajo y un nivel de exigencia física que acaban derivando frecuentemente en patologías osteomusculares. Todo a cambio de un sueldo que no pasa del salario mínimo. Las ‘Kellys’, que es como se autodenominan las camareras de piso (abreviatura de ‘las que limpian’), representan la ‘cara b’ del esplendor turístico que vive la Costa del Sol. «No hablamos sólo de salario; hablamos de salud; de vida», afirmaba ayer Pepi García, representante de este colectivo en Comisiones Obreras, justo antes de presentar ante la Inspección de Trabajo 44 denuncias contra otros tantos hoteles de la capital y la Costa del Sol que, según el sindicato, externalizan el servicio de limpieza de habitaciones sin respetar el convenio provincial de hostelería, y pagando a estas empleadas la mitad de lo que deberían.

Según García, «el problema es la carga de trabajo: los ritmos que se están imponiendo en los hoteles donde la limpieza está externalizada son brutales». «No se puede aguantar hacer treinta habitaciones al día: no es posible agacharse tantísimas veces, limpiar tantísimas bañeras...», ejemplificaba la portavoz sindical, que denunciaba la alta prevalencia de enfermedades profesionales entre este colectivo.

Según la representante de CC OO, en los hoteles con camareras de piso en plantilla la carga de trabajo suele ser de 15 habitaciones por día y trabajadora, mientras que las empresas multiservicio llegan a imponer a sus empleadas que limpien «20, 25 y hasta 30 habitaciones». Esta sobrecarga acaba derivando en la mayoría de los casos en jornadas prolongadas más allá del límite contractual en las que no se pagan horas extra, sino «dos o tres euros por habitación». La secretaria provincial de Servicios de CC OO, Lola Villalba, no dudó en calificar su situación de «semiesclavitud» y criticó la falta de libertad sindical en muchos de los hoteles afectados.

El sindicato, al interponer las denuncias contra los mencionados 44 hoteles, no sólo ha querido poner el acento en la injusticia que supone para las 500 trabajadoras afectadas cobrar la mitad de lo que deberían (825,53 euros brutos, incluidas las pagas extras, frente a los 1.711 euros que le corresponden según convenio de hostelería a una trabajadora de un hotel de cuatro estrellas), sino en la competencia desleal que ejercen dichos establecimientos, al ahorrarse una importante cantidad de dinero respecto a los que sí cumplen «la legalidad». De hecho, Villalba recordó ayer que un importante empresario del sector, como es Antonio Catalá, de AC Hoteles, criticó esta práctica el año pasado en unas declaraciones que levantaron una amplia polvareda en el sector hotelero.

Las trabajadoras de subcontratas cobran la mitad de lo que percibirían en plantilla

Tras interponer las denuncias, CCOO espera que la autoridad laboral sancione a dichos establecimientos y les obligue a ajustarse a derecho, abonando los retrasos exigibles legalmente (de un año) tanto a las empleadas como a la Seguridad Social (por la diferencia de cotización existente).

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