¿Burbuja? ¿Qué burbuja?

Análisis

Promotores y expertos inmobiliarios contestan con rotundidad a los «agoreros» que hablan de riesgo de recalentamiento del mercado. A la vez, celebran que Málaga es un caramelo para los inversores

¿Burbuja? ¿Qué burbuja?
Nuria Triguero
NURIA TRIGUERO

La lección está grabada a fuego en el cerebro de todos los que sobrevivieron a la debacle: la euforia no trae nada bueno. Por eso los promotores y constructores se cuidan mucho, en este nuevo ciclo expansivo del mercado de la vivienda, de ser excesivamente optimistas. Es un momento dulce y así lo reconocen, pero niegan cualquier similitud con la época del boom. Y, por supuesto, escuchar la palabra 'burbuja' les provoca alergia.

Ayer, en el encuentro inmobiliario anual que organiza la Asociación de Constructores y Promotores (ACP) de Málaga, tanto la secretaria general de la patronal, Violeta Aragón, como los expertos que participaron como ponentes –directivos de CaixaBank, la sociedad de tasación Tinsa, la consultora Savills Aguirre Newman y la promotora Neinor Homes–, negaron con rotundidad que haya riesgo de recalentamiento en el mercado inmobiliario. «No vemos la burbuja por ningún lado», recalcó la ya mencionada Aragón, explicando que hay que situar «en su justa medida» los porcentajes de crecimiento que experimentan las compraventas, los precios o los visados de vivienda.

Y es que aunque esos crecimientos sean llamativos, están basados en volúmenes muy bajos. «Todavía estamos a años luz de las cifras de hace diez años», incidía la representante de la ACP con datos en la mano: «Estamos en 3.800 viviendas visadas, muy lejos de las 40.000 de 2008, y también de las 12.000 que el Banco de España considera una cifra adecuada para una provincia como Málaga», aseveró. Lo mismo ocurre con el precio medio por metro cuadrado: se incrementó un 5% en 2017, situándose en 1.479 euros por metro cuadrado, cuando en 2008 alcanzaba los 2.415.

Nada tiene que ver, por tanto, el mercado inmobiliario precrisis con el postcrisis. El director de CaixaBank en Andalucía también criticó a los «agoreros» que ya empiezan a hablar de burbuja. «No empecemos a intentar pinchar algo que no está hinchado», apuntó, recordando que las cifras de viviendas visadas «son las que son» y no permiten hablar de exceso de producción. «Ahora la industria se centra en vender y no en producir; por eso es una industria sana», opinó.

Y es que las reglas han cambiado: ahora los bancos exigen un currículum impoluto, un alto nivel de preventa y fondos propios a los promotores que se aventuran a pedirles financiación. Pese a estos duros requisitos, el crédito promotor va en ascenso de nuevo, según aseveró el directivo de CaixaBank.

Violeta Aragón y Juan Ignacio Zafra, en el foro de la ACP.
Violeta Aragón y Juan Ignacio Zafra, en el foro de la ACP. / Fran Acevedo

Lo que ocurre es que los empresarios locales lo tienen bastante crudo en este nuevo ciclo, pues compiten con unos gigantes que cuentan con un importante as en la manga: están financiadas por fondos internacionales y, en muchos casos, cotizan en Bolsa. Es el caso de Neinor Homes, una de las nuevas 'big four' –como se conoce en el mundillo a las cuatro mayores promotoras del país; las otras son Aedas Homes, Vía Célere y Aelca–, que cuenta con la mayor reserva de suelo de la provincia, donde podrá construir más de 2.300 viviendas. Su consejero delegado, Juan Velayos, se declaró «enamorado» de Málaga, y no precisamente por motivos sentimentales.

Uno de los 'encantos' que encuentra este gigante inmobiliario en la ciudad es «lo bien que funciona a nivel de trámites urbanísticos». Quizá más de un promotor local quiera discutirle esta afirmación, pero lo cierto es que Neinor opera en todo el territorio nacional y, por tanto, puede comparar. «Lo de las licencias es un drama en otras regiones y aquí funciona bastante mejor. Por eso y por otros muchos motivos, a los grandes del sector nos encanta Málaga», aseguraba ayer Velayos ante la sonrisa satisfecha del concejal de Urbanismo, Francisco Pomares.

La capital, en el foco

El mensaje que lanzaron los promotores ayer fue, pues, de claro optimismo, aunque sin olvidar las carencias que aún arrastra el sector. «El crecimiento viene exclusivamente de la rama de edificación, ya que la inversión en obras públicas sigue estando en niveles mínimos y no parece que vaya a repuntar; además, se reparte irregularmente por el territorio», afirmó Violeta Aragón. Y es que el interior de la provincia sigue sin 'oler' la recuperación y la costa axárquica, tres cuartos de lo mismo. El dinamismo se centra en la costa occidental y capital.

Los expertos que protagonizaron el encuentro anual de la ACP destacaron el momento dulce que vive la capital malagueña, hasta hace poco eclipsada por el brillo de la costa occidental. Ahora la ciudad está en el punto de mira de los inversores: por ejemplo, Neinor concentra en ella el 40% de sus viviendas previstas para los próximos años. Y su atractivo no se limita al segmento residencial: Pablo Méndez, experto en el mercado de oficinas de Savills Aguirre Newman, aseguró ayer que Málaga, si hace bien sus deberes, puede posicionarse tras Madrid y Barcelona como foco de inversión en suelo terciario. Esos deberes incluyen, según el experto, que el Ayuntamiento reserve suelo para desarrollar edificios exclusivamente destinados a oficinas en zonas atractivas.

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