Las buenas temperaturas llenan las playas de Málaga el primer día del año

Los chiringuitos recibieron una gran afluencia de clientes el día de ayer. /Fernando González
Los chiringuitos recibieron una gran afluencia de clientes el día de ayer. / Fernando González

Los malagueños disfrutaron de los paseos marítimos y de los chiringuitos en una jornada con hasta más de 20 grados

SANTIAGO MOLINAMálaga

En la orilla de la playa de la Malagueta el mar y el horizonte parecían tener fin; el azul celeste y puro del cielo se cortaba con el zafiro que es el Mediterráneo. 2017 se acostó en frío y 2018 se levantó en primavera, y con olor a salitre.

Mientras los niños esperaban el día de Reyes se divertían jugando en la arena, con alguna pelota hinchable, metiendo los pies en el agua o correteando para que ésta no los tocase. Las personas más valientes tomaban el sol en bañador o en bikini. La crema protectora tampoco estaba ausente este 1 de enero malagueño marcado por las sonrisas y muchos ‘feliz año’ entre los conocidos que se encontraban en el paseo marítimo.

Los abrigos y bufandas pendían de los brazos de los transeúntes que no esperaban una entradas de año tan plácida y soleada. Las mangas cortas y las gafas de sol eran la imagen más repetida, junto a todos los turistas asombrados que se dedicaban tomar fotografías de La Farola, que resaltaba su blancura a causa de la luz.

«Es un lujo tener este clima y, aún más, en esta época. No hay mejor forma de empezar el nuevo año», señalaba Jesús Vega, que al ver el día decidió salir a pasear con su familia.

Algunos de los que acudían a la playa se decidían a alquilar alguna hamaca para disfrutar de los 18 grados que marcaba el mercurio a la una de la tarde, aunque en el pico del mediodía el mercurio superara los 20.

Para tener más intimidad, muchas parejas optaban por deambular cogidos de la mano y descalzos por la orilla. Mientras, al filo de las dos de la tarde, a muchos les entraba ganas de tomar algún aperitivo, y la parte exterior de varios chiringuitos y bares desde la playa de la Malagueta hasta la de Pedregalejo estaban repletas. Los clientes deleitaban el momento a base de sol de primavera en pleno invierno, cerveza y sangría.

Primer baño

Unos metros más cerca del mar se encontraban Gunter y Friedrich Weber, dos hermanos alemanes residentes en Málaga que decidieron lanzarse al agua, clara casi transparente, en calzoncillos. «Me parece increíble que sea posible que nos bañemos hoy en la playa», afirmaba el primero.

Saliendo de los Baños del Carmen estaba Manuela Zayas, que paseaba con su nieto. «No creo que en ningún sitio haya una temperatura tan agradable un día como éste», celebraba esta abuela de 67 años. El Balneario también rebosaba de clientes que gozaban de la cercanía del mar en la terraza.

En el paseo marítimo de Pedregalejo, en una terraza de un bar, Elena Martínez tomaba un tinto de verano y apostillaba: «Si no lo supiera no creería que estuviésemos en invierno. Me encanta pasar así el día 1 de enero».

Y tras el aperitivo, muchos de los que se habían sentado en los taburetes de las terrazas de los chiringuitos pasaban al interior de los establecimientos para disfrutar del almuerzo, aunque muchos de ellos prefirieron disfrutar de la hora de la comida en el exterior.

Hasta las seis de la tarde la temperatura máxima fue de 21,1 grados y la mínima de 12,4 . Desde Aemet (Agencia Estatal de Meteorología), se prevé que las temperaturas hasta el viernes lleguen hasta los 23 grados, y con unas mínimas de 15.

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