La barriada de Mangas Verdes se muestra a Europa con una jornada para Erasmus

Los participantes antes de iniciar la jornada. :: c. j. m./
Los participantes antes de iniciar la jornada. :: c. j. m.

CARLOS J. MARTÍNEZ MÁLAGA.

Ayer fue un día que no olvidarán treinta alumnos Erasmus que cursan sus estudios en la Universidad de Málaga, puesto que vivieron una experiencia de inmersión en el barrio malagueño de Mangas Verdes. Esta iniciativa, creada por la Asociación de Vecinos de la barriada y la oficina 'Welcome to UMA', y que cuenta con el apoyo del Instituto Andaluz de la Juventud; pretende mostrar a los alumnos extranjeros como es la vida en la ciudad, sus costumbres, gastronomía y cultura. Alumnos que vienen desde Francia, Italia, Polonia, Alemania, Egipto, Chile, Brasil o Estados Unidos y que tienen como cicerones a familias que comenzaron la jornada ofreciéndoles un desayuno en sus casas.

Nora es francesa, de una localidad situada a treinta minutos en coche de París, y ha decidido apuntarse a esta iniciativa para conocer más sobre Málaga. «Siendo una estudiante Erasmus me gusta conocer más sobre la ciudad en la que ahora vivo y esta iniciativa me pareció una buena idea», confiesa una de las participantes en el proyecto 'Mangas Verdes, puente con Europa'. Una de las coordinadoras de 'Welcome to UMA', Isabel Rocha, explica que siempre andan en la búsqueda constante de actividades «a los alumnos y su respuesta siempre es muy satisfactoria, puesto que muchas veces tenemos que hacer selecciones de todas las demandas de participantes que nos llegan». «El año pasado fue el primero que hicimos esta actividad y los alumnos quedaron tan contentos, que por eso decidimos repetir. Nos preguntaban que cuando íbamos a volver a hacerlo y la idea es hacerla cada vez que venga un grupo de estudiantes nuevos, para que conozcan la cultura malagueña».

La jornada tuvo un calendario cargado de actividades, que comenzaron por un desayuno con sus 'familias de acogida'. Tras ello, una visita a la cofradía de la barriada La Paloma y conocer la Semana Santa malagueña. Posteriormente, hubo tiempo de baile a cargo de la academia Anamar, ludoteca Cocolín y asociación Cultural de Mujeres Jazmín; en la que los participantes aprenden los bailes malagueños. Después de esta intensa jornada, se puso fin con un almuerzo en el que cada familia aportó un plato típico y una degustación de paella para estos treinta alumnos que cuando vuelvan a sus países llevarán con ellos parte de Málaga.

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