El PP ya baraja aparcar hasta el próximo mandato el futuro de los terrenos de Repsol

Vista general de archivo de los antiguos terrenos de Repsol en la avenida Juan XXIII. /F. Silva
Vista general de archivo de los antiguos terrenos de Repsol en la avenida Juan XXIII. / F. Silva

La única vía que le queda al equipo de gobierno esta legislatura es un acuerdo con Ciudadanos, que exige al alcalde renunciar a una o dos torres

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Volver a abrir una vía de diálogo con Ciudadanos o aparcar el asunto hasta el próximo mandato con la esperanza de obtener la mayoría necesaria para no tener que depender de terceros. A día de hoy, ésa son las únicas salidas que tiene el equipo de gobierno del PP para tratar de salvar el proyecto residencial aprobado hace una década en unos terrenos de Repsol que, mientras tanto, siguen convertidos en una enorme escombrera. El planeamiento vigente contempla en esta finca cuatro rascacielos de hasta 34 plantas para pisos y oficinas, otros tantos edificios de 11 plantas para 400 VPO, áreas comerciales, un hotel y un parque de 70.000 metros cuadrados al que podrían arañarse más zonas verdes y uso público a costa de quitar equipamientos y ‘pintar’ de verde las plazas y el acerado.

Las tres propuestas

PP: Viviendas, oficinas, comercios y parque.
El equipo de gobierno defiende las bondades del proyecto residencial aprobado, consistente en cuatro torres de hasta 34 plantas para 932 viviendas, oficinas, comercios y un hotel; además de otros cuatro edificios para 400 VPO; un parque de 70.000 metros y arañar más zonas verdes y uso público a costa de quitar equipamientos.
PSOE, Málaga Ahora e IU-Málaga para la Gente: Un bosque urbano.
Los tres grupos de izquierdas proponen cambiar el planeamiento urbanístico vigente para eliminar todos los usos edificatorios y destinar toda la finca a zona verde. En este sentido, cabe reseñar que de los 177.548 metros cuadrados de parcela, 43.326 son para viario (bulevar y todo el perímetro). Esta propuesta también la defiende la plataforma ciudadana Bosque Urbano Málaga.
Ciudadanos: Solución intermedia.
La formación naranja propone reducir a un tercio los usos residenciales, comerciales y de equipamientos públicos para destinar todo el suelo situado al sur del bulevar a un bosque urbano de 124.000 metros.

Si primero fue la crisis la que echó por tierra el desarrollo de estos suelos, en los dos últimos años ha sido la falta de acuerdo entre las distintas fuerzas políticas con representación en el Ayuntamiento de Málaga a la hora de determinar la superficie de las zonas verdes. Una vez que el PP enterró la posibilidad de celebrar la consulta popular que se aprobó por unanimidad para dejar la decisión en manos de los malagueños, la única opción del alcalde pasa por negociar con su socio de investidura (Ciudadanos).

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Con el bloque de izquierdas (PSOE, Málaga Ahora, IU-Málaga para la Gente y el edil no adscrito Juan José Espinosa) se da por descartado, puesto que se mantiene firme en su apuesta de destinar los 177.548 metros cuadrados de la finca a la creación de un gran pulmón verde, en la misma línea que defienden la treintena de organizaciones sociales, comerciales, profesionales, sindicales y políticas que integran la Mesa por un Bosque Urbano en los antiguos terrenos de Repsol.

«Si no se ponen de acuerdo, lo mínimo que pueden hacer es limpiar esto, que está asqueroso», reclaman los vecinos de la zona

Eso sí, en la formación naranja tienen claro que si Francisco de la Torre quiere salvar el proyecto el Ayuntamiento tendrá que renunciar a una o incluso a dos de las tres torres de viviendas y oficinas (32, 30 y 28 plantas) que le corresponden en el sector. El cuarto rascacielos, de 34 plantas para pisos, oficinas y un hotel pertenece a la Sareb o ‘banco malo’.

Negociación fallida

«La única vía para desbloquearlo esta legislatura es con Ciudadanos, así que estamos abocados a un acuerdo», reconocen fuentes del equipo de gobierno. Por su parte, en el grupo municipal que lidera Juan Cassá se limitan a esperar la llamada para retomar una negociación que quedó frenada en septiembre del año pasado después de que el alcalde insistiera en mantener las torres mientras su concejal de Ordenación del Territorio, Francisco Pomares, lograba un acercamiento poniendo sobre la mesa la posibilidad de sacrificar alguna.

El Astoria y el hotel de Moneo, paralizados por la indecisión del Ayuntamiento

La indecisión del equipo de gobierno municipal mantiene paralizadas las iniciativas para acabar con dos de los principales puntos negros del Centro a nivel urbanístico: la manzana de los antiguos cines Astoria y Victoria, en la plaza de la Merced, y la zona de Hoyo de Esparteros. En el caso del Astoria, está por ver si finalmente se va a convocar un concurso para ceder la parcela a un privado de forma que construya y explote en ella un proyecto para el que el Consistorio reclama un importante componente cultural. Tras la renuncia del actor Antonio Banderas y el arquitecto José Seguí a desarrollar la actuación con la que ganaron el concurso de ideas convocado al efecto, el equipo de gobierno todavía no ha escogido el modelo en el que basará el segundo concurso público de concesión. El alcalde, Francisco de la Torre, confió ayer en que la elección se hará «con la máxima rapidez» y aseguró que el segundo concurso para dejar en manos de la iniciativa privada el desarrollo del proyecto para reemplazar el Astoria se convocará «por supuesto antes de final de año».

En cuanto al proyecto hotelero, diseñado por Rafael Moneo, para regenerar la zona de Hoyo de Esparteros, el equipo de gobierno no ha respondido aún a la oferta que le hizo la promotora de esta intervención en marzo para saldar la deuda millonaria que mantiene con las arcas municipales y que supone abonar tres millones de euros en especie, con la entrega de un edificio de oficinas a construir en esta zona delCentro. De la Torre afirmó que se trata de «una propuesta compleja» que está siendo analizada todavía «con todo rigor en el marco de la legalidad y la viabilidad, con defensa del interés general», y confió en que pronto obtenga respuesta. Respecto a la posibilidad de subastar los suelos embargados a la promotora del hotel, apuntó que «no es un escenario grato, pero si no hay más remedio se hará».

Los ‘naranjas’, de partida, apuestan por trasladar una parte de la edificabilidad a la pastilla de terreno situada al norte del bulevar y otra parte a una ubicación alternativa, de forma que los usos residenciales, comerciales y de equipamientos quedaran rebajados a un tercio dando como resultado un bosque urbano de 124.000 metros cuadrados en toda la franja comprendida entre el bulevar y la avenida de Europa.

Mientras el bloqueo institucional continúa en la Casona del Parque, los vecinos de Cruz del Humilladero y Carretera de Cádiz reclaman que, al menos, se adecente la parcela, donde no dejan de acumularse residuos y donde es continuo el goteo de ‘okupas’. «Si no son capaces de ponerse de acuerdo, lo mínimo que pueden hacer es limpiar esto, que está asqueroso», se queja Vanessa Jiménez sin entrar en el debate sobre las zonas verdes. «Estos terrenos son un buen negocio para construir, pero también hacen falta zonas verdes es estos barrios. Mientras, sí que deberían hacer algo para adecentarlo», añade Antonio Verdugo, que acude a diario a pasear con sus dos perros.

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