Para bailar son uno más

Imagen de la interpretación de ‘Ida’ ayer en el Museo Picasso. /Álvaro Cabrera
Imagen de la interpretación de ‘Ida’ ayer en el Museo Picasso. / Álvaro Cabrera

Danza Mobile utiliza el arte para el desarrollo personal de personas con discapacidad

PATRICIA PINEDA

Un escenario y dos espectáculos. Encima de él, personas que tienen mucho que aportar a un público, y que se nutren de todo lo que pueden, y más, de la danza. Personas con discapacidad que disfrutan aprendiendo, y sobre todo mostrando qué es lo que aprenden. Danza Mobile es el proyecto que permite que todo esto sea una realidad, y que engloba un abanico de posibilidades: escuela de danza, centro de creación, compañía de danza o festivales.

La compañía ofrecedos espectáculos en el auditorio del Museo Picasso con motivo de la Semana de la Accesibilidad

Helliot Baeza y José Manuel Muñoz tienen síndrome de Down y han viajado desde Sevilla para hacernos mostrar su arte en el auditorio del Museo Picasso Málaga. Caras de concentración y nervios que obtienen su correspondiente recompensa: un largo aplauso del público. ‘Ida’ es la escena de José Manuel, la cual está trabajada junto a la coreógrafa Patricia Ruz. ‘Ida’ habla sobre aquellas personas que tienen que dejar su lugar, buscando otro mejor. En busca del sol. Pero esta ida no tiene vuelta. Los protagonistas no tienen suerte, reflejo de lo que pasan muchas personas en su día a día.

José Manuel la interpreta con sentimiento y pasión. Es el mayor de la compañía, con 43 años. «Yo empecé en Danza Mobile con 20 años. Los ensayos me dan fuerza en mi día a día. Y además de fuerza, me aportan alegría y amor», titubea entre una sonrisa a medio hacer.

Helliot muestra desgarro en cada movimiento. Él interpreta ‘El Espejo’, en compañía de Vanesa Aibar, su coreógrafa. Esta escena refleja la búsqueda de un camino. Un camino de liberación, creación y destrucción. Patricia cuenta que la idea surgió al descubrir a Margarita Porete, gran mujer mística del siglo XII, que acabó en la hoguera por defender sus ideales. «Yo empecé en 2004 a ir a los ensayos, y me gusta muchísimo. Me siento súper contento, feliz, y sobre todo con paz», relata Helliot de manera efusiva. «Mi trabajo con Helliot se basa en la improvisación. Él aporta mucho, porque es un artista muy creativo, y sobre todo generoso», cuenta Vanesa Aibar. Patricia también confiesa lo fácil que fue su trabajo junto a José Manuel: «No he podido pasar el rato que me gustaría con él, pero hemos conectado mucho, y hemos dialogado muchísimo para hacer la pieza»

Danza Mobile lleva más de 20 años en acción, en el que han producido 16 espectáculos, y más de 600 funciones, además de montajes internacionales en Francia, Alemania o Italia. Lo vivido ayer en el auditorio del Picasso es una muestra de piezas cortas que se crearon para un festival de hace dos años, con el objetivo de ampliar la posibilidad de que más coreógrafos pudiesen trabajar con los alumnos y bailarines, tal y como lo cuenta Javier Osorio, encargado de producción de la compañía.

Y es que Málaga ha conocido Danza Mobile gracias a las líneas de trabajo del Museo Picasso, que busca acercar el arte a todos los colectivos, y en particular, a aquellos que se encuentran en situación de vulnerabilidad social, y a personas con discapacidad funcional. Por eso, desde hace varios años, celebra la Semana de la Accesibilidad, en el que se ofrece visitas y talleres, entre otras actividades. Ahora, con la misma ilusión, comienzan nuevas etapas: «Vamos a hacer cosas nuevas», advierte José Manuel.

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