El Ayuntamiento amplía el estudio sobre contaminación en los terrenos de Repsol

El Ayuntamiento amplía el estudio sobre contaminación en los terrenos de Repsol

El Consistorio de la capital ha encargado a las empresas Ramboll y Smarting un nuevo informe sobre el suelo cuyos resultados llegarán en un plazo de tres meses

SUR

El Ayuntamiento de Málaga está ampliando el estudio sobre la parcela de Repsol. Se trata de la continuación de los trabajos realizados por Inerco, empresa que contrató la Sareb. Por encargo municipal, desde esta misma mañana, las firmas Ramboll y Smarting han iniciado nuevas etapas de investigación con el objetivo de determinar, de forma exacta, la necesidad y el alcance de la remediación que se efectuará sobre el terreno para precisar su coste y avanzar hacia el proyecto de urbanización, lo que permitirá la construcción del gran parque previsto en la zona.

Con esta ampliación de Ramboll –estudio hidrogeológico– y Smarting –caracterización de detalle del suelo–, cuyos resultados llegarán en un plazo de tres meses, se modelizará el comportamiento de los residuos presentes en el terreno y en las aguas. Los datos obtenidos servirán al Ayuntamiento para llevar a cabo un procedimiento de actuación voluntaria con el objetivo de proceder a la remediación del suelo, dentro de la normativa ambiental vigente, acorde con los riesgos que se detecten en función de los futuros usos de la parcela.

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El pasado 14 de diciembre, el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acompañado por los portavoces del PP y Cs –Carlos Conde y Juan Cassá, respectivamente–, anunció que se había alcanzado un acuerdo entre el equipo de Gobierno y su socio de investidura sobre Repsol con el objetivo de que se ponga a disposición de los malagueños, lo antes posible, el parque con la superficie máxima que permite la ordenación urbanística en vigor. En total, 128.459 m2 para zonas verdes, espacios libres y equipamientos –lo que supone un aumento de 48.573 m2 respecto a la previsión inicial, que ascendía a 79.886 m2–.

La recuperación ambiental es un paso incluido en el proyecto de urbanización. Tras él, el proyecto será aprobado por la Junta de Gobierno Local, se someterá a información pública y pasará por la Junta de Andalucía –a quien corresponde en este punto dar conformidad desde las consejerías de Cultura y Medio Ambiente– para luego aprobarse de forma definitiva en el Consejo de la Gerencia Municipal de Urbanismo y licitarse. El objetivo es que la licitación se produzca dentro del presente mandato.

Un convenio que surge en los noventa

En 1991, el Ayuntamiento de Málaga y Repsol firmaron un convenio para desmantelar los depósitos de la planta de almacenamiento de petróleo, construida a mediados de los años 60, para su uso residencial. El PGOU contemplaba entonces viviendas y un parque. En 2001, el Consistorio y la multinacional suscriben un nuevo acuerdo para retirar los tanques y descontaminar los terrenos, trabajos que se realizaron y obtuvieron el visto bueno del entonces delegado de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, Ignacio Trillo. En 2012, el municipio y Sareb adquieren los terrenos junto a los derechos urbanísticos que les corresponden.

Entre los años 2001 y 2002, el suelo de Repsol fue objeto de medidas correctoras realizadas por URS-Dames & Moore (D&M) que sanearon el terreno para que pudiera tener uso residencial. Las actuaciones –validadas, como se ha indicado, por la Junta de Andalucía a través de la Delegación Provincial de la Consejería de Medio Ambiente– consistieron en la extracción del producto en fase libre sobre las aguas subterráneas y en la descontaminación mediante aireación para favorecer la volatilización y la biodegradación de los hidrocarburos.

En aquel momento no existía una legislación específica para la contaminación del subsuelo, que llegó con la entrada en vigor del Decreto 9/2005, de 14 de enero, donde se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y estándares para la declaración de suelos contaminados, con la aparición de nuevos requerimientos.

Estos nuevos requerimientos son los que llevaron a Sareb a encargar el estudio de 2017 (Inerco) y al Ayuntamiento a hacer ahora lo propio (Ramboll y Smarting) con mayor nivel de detalle –nivel 3–. En el estudio de Inerco se tomaron un total de 140 muestras de las cuales sólo seis dieron como resultado, en los análisis realizados en laboratorio, indicios de contaminación.

Los trabajos de Ramboll y Smarting, en los que han empleado una retroexcavadora, han consistido principalmente en el reconocimiento del estado del suelo y de las aguas, la localización de puntos de muestreo y la realización de 16 catas con una profundidad máxima de 4 metros para extraer muestras que serán analizadas por laboratorios homologados.

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