El Ayuntamiento de Málaga prepara otro plan de obras en los barrios de 22 millones de euros

Remodelación integral de la calle Tomás de Burgos, la más antigua del distrito Bailén. /SUR
Remodelación integral de la calle Tomás de Burgos, la más antigua del distrito Bailén. / SUR

El Área de Economía tiene sobre la mesa 300 propuestas de los distritos para su inclusión en el programa de inversiones financieramente sostenibles

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Basta con dar un paseo por cualquiera de los once distritos de la ciudad para comprobar el goteo continuo de pequeñas obras que se están acometiendo a través del plan 'Más Barrios Más Málaga', que es como el Ayuntamiento ha bautizado el programa extraordinario de actuaciones que se está ejecutando desde comienzos de año con los 37,5 millones que se consignaron a través de las Inversiones Financieramente Sostenibles, un recurso contemplado en la Ley de Haciendas Locales que permite a los municipios que tienen sus cuentas moderadamente saneadas emplear parte del superávit a acometer proyectos que mejoren el bienestar de los ciudadanos pero no generen un mayor gasto corriente para la Administración. Con el citado plan aún a medio hacer, puesto que el aluvión de las 150 actuaciones programadas se espera para este segundo semestre ya que los contratos se están formalizando ahora y tienen que estar listas al cierre de 2018, en el Área de Economía ya están trabajando en la elaboración de una nueva edición con el remanente de tesorería de 2017. Las actuaciones que se llevarán a cabo en año electoral aún no están desgranadas, pero la que sí está ya definida es la partida que se destinará: 22,1 millones de euros. Y también su plazo de ejecución: no más allá del 31 de diciembre de 2019.

La premisa del equipo de gobierno del PP en la recta final del mandato es potenciar la gestión en los barrios y alejar las críticas de la oposición de que las políticas municipales sólo miran al Centro. ¿Cómo? Con actuaciones menos vistosas que los grandes proyectos de ciudad pero seguramente más agradecidas por los vecinos. Para ir allanando el camino, el alcalde ya realizó el pasado marzo una ronda de reuniones con los concejales de los distritos y sus respectivos equipos técnicos para repasar las principales actuaciones pendientes y así fijar una lista de prioridades. Éstos han hecho los deberes, hasta el punto de que en el Área de Economía tienen sobre la mesa cerca de 300 sugerencias. A esta particular carta a los Reyes Magos aún tienen que sumarse las peticiones de las diferentes áreas de gobierno, así que aún queda trabajo en los despachos antes de darle forma a este plan de inversiones y someterlo a la aprobación del Pleno.

Teniendo en cuenta que lo que queda de año va a estar copado por las obras del primer plan 'Más Barrios Más Málaga', en el Consistorio tienen claro que para agilizar los plazos y no agravar el atasco en la Gerencia Municipal de Urbanismo con un nuevo aluvión de proyectos la contratación se va a repartir entre distintos organismos (juntas de distritos, Deportes, Sostenibilidad Medioambiental, Emasa,...) y que deben tratarse de actuaciones más livianas. «No serán grandes obras, pero sí que estarán muy repartidas y tendrán una gran repercusión en los barrios», afirma el concejal de Economía, Carlos Conde, quien también avanza que «lo sensato es no incorporar inversiones que, por su importe, alarguen bastante los procedimientos administrativos entre la aprobación de los pliegos de condiciones para sacarlas a concurso, licitarlas, estudiar las ofertas y adjudicarlas».

¿Qué tipo de proyectos se pueden acometer? Se mantiene la condición de que ninguna acabe generando un mayor dispendio en el futuro ni vaya a incrementar el gasto corriente (nóminas, por ejemplo), así que se pueden incluir obras de calles y mejoras de equipamientos, pero no incorporar más personal.

Con el plan de este año aún por completar, los proyectos deberán estar listos a finales de 2019

Pero sí que hay cambios este año, ya que el Ministerio de Hacienda ha suavizado sus restricciones ampliando el abanico de proyectos que se pueden acometer con estos fondos. Si hasta ahora se circunscribían prácticamente a la pequeñas obras de acerado, reurbanización de calles, la renovación de alumbrado y alcantarillado o mejoras en el transporte público, en esta nueva edición se podrán emplear en la adquisición de nuevos equipos y vehículos para la Policía Local, Bomberos, Protección Civil y el servicio de recogida y tratamiento de residuos, además de programas de asistencia social, creación y funcionamiento de guarderías y colegios, equipamientos culturales e instalaciones deportivas.

Con estas novedades, el Ministerio de Hacienda ha reaccionado a la presión ejercida por los alcaldes a través de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que reclamaban una mayor flexibilidad para hacer uso de sus ahorros, toda vez que debido a las limitaciones impuestas por el Ejecutivo para controlar el gasto los ayuntamientos españoles sólo empleaban una cuarta parte del dinero que podrían haber invertido.

Este control parental se viene aplicando desde 2012 a través de la denominada Ley Montoro, una forma abreviada de llamar a la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera aprobada en 2012 para cerrar el grifo del gasto a todas las administraciones y obligarlas a destinar cualquier euro de más que ahorraran a reducir su nivel de endeudamiento. Las primeras en hacer los deberes fueron las corporaciones locales, a las que ya en 2014 el Ministerio de Hacienda empezó a abrirles la mano, siempre que cumplan a rajatabla tres condicionantes: presentar superávit, tener un nivel de deuda pública moderado y pagar en tiempo y forma a sus proveedores.

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