El Ayuntamiento de Málaga invita a los dueños de perros a combatir el pipí con agua y lejía

La propuesta de 'Málaga como te quiero' / SUR

Una campaña de 'Málaga como te quiero' pide «Al pipí de tu perrito, ¡échale un chorrito» desde redes sociales y marquesinas de autobús

Ángel de los Ríos
ÁNGEL DE LOS RÍOSMálaga

Primero fue la guerra contra las cacas de perro en la calle y ahora contra contra el pipí. El pasado mayo entró en vigor la Ordenanza de Bienestar Animal de Málaga, que obliga a registrar el perfil genético a los perros que se tengan como mascotas. El Ayuntamiento ha dado de plazo seis meses, que acaban este 31 de octubre. Y, sin finalizar esta batalla, comienza una contra la orina. 'Málaga como te quiero', un programa del Área de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento, ha iniciado una campaña bautizada como 'Al pipí de tu perrito, ¡échale un chorrito!'. Desde las redes sociales y diversas marquesinas de la ciudad, se invita a los propietarios a que lleven una botella de agua con un poco de lejía «para desinfectar el suelo, igual que harías en casa».

Con el perfil genético se podrá saber quién es el dueño real de la mascota que hizo sus necesidades en la calle. Lo del pipí, de momento, llega en forma de consejo a la capital. Así se ha hecho en localidades como Estepona, donde el consistorio está distribuyendo 3.000 botellines en los que los usuarios deben hacer una mezcla, a partes iguales, de agua y vinagre. Esta campaña está apoyada en 5.000 folletos informativos con el eslogan 'Ellos no tienen la culpa' y la información sobre las principales sanciones.

Fuentes veterinarias consultadas por SUR, confirman que el uso de la lejía es positivo porque disuelve toda materia orgánica y desinfecta, pero no elimina el olor. «El problema es que la presencia de esos agentes sigue incitando a que otros perros orinen ahí», explican los profesionales. El vinagre sí sería más efectivo en este sentido, ya que los perros son repelidos por el ácido acético y evita que vuelvan a intentar marcar el territorio en ese lugar. Otras opciones caseras son el bicarbonato de sodio e incluso el limón.

Una práctica habitual en Málaga es el uso de polvos de azufre para impedir que los perros orinen junto a un portal o en la fachada de un comercio. Algo que la nueva ordenanza de animales ha prohibido expresamente en la capital. Se recoge explícitamente en su apartado de prohibiciones «la colocación de azufre u otras sustancias tóxicas en la vía pública usadas como método repelente de los animales». Esta conducta tendrá la consideración de infracción leve, pudiendo ser penalizada con una multa de entre 75 y 500 euros. Algunos propietarios de perros ya han cuestionado si la lejía podría resultar igualmente agresiva.

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