El Ayuntamiento de Málaga gana margen para volver a endeudarse aunque con límites

El alcalde Francisco de la Torre y el concejal de Economía y Hacienda, Carlos Conde. /SUR
El alcalde Francisco de la Torre y el concejal de Economía y Hacienda, Carlos Conde. / SUR

De la Torre condiciona la realización de grandes proyectos como el Guadalmedina a la obtención de fondos de convenios urbanísticos y de otras administraciones

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El Ayuntamiento de Málaga finalizará este año con un nivel de deuda que le permitirá contraer nuevos créditos en el presupuesto de 2019, condicionado no obstante por el clima preelectoral de los primeros meses del próximo ejercicio y por los límites impuestos desde el Gobierno central para las administraciones públicas. Cuando expire 2018, la deuda municipal será de 480 millones de euros, incluidos los préstamos para la construcción de viviendas de protección oficial, lo que supondrá un 74,79% de los ingresos corrientes liquidados municipales. Al quedar por debajo del 75%, el Consistorio podría volver a contraer créditos para financiar inversiones en el siguiente presupuesto. No obstante, tendrá que hacerlo con el límite del techo de gasto impuesto desde Madrid.

El alcalde, Francisco de la Torre, ha admitido que podrán volver a comprometerse endeudamientos «pero con moderación» para no superar ese límite. Asimismo, ha apuntado la intención del equipo de gobierno es seguir reduciendo deuda como en los últimos años para tener «más margen de acción y un mayor respiro en la disponibilidad de recursos». De la Torre ha presentado este lunes, junto con el concejal de Economía, Carlos Conde, los resultados del plan de estabilidad presupuestaria que el Ayuntamiento se marcó en 2012 y que va a permitir adelantar en dos años los resultados que se esperaban para 2020, en concreto el poder alcanzar un nivel de deuda por debajo del 75% de los ingresos corrientes liquidados. «Somos la segunda ciudad menos endeudada de las grandes capitales españolas», ha remarcado el alcalde, quien ha destacado que la deuda municipal se ha reducido en 209 millones de euros en lo que va de mandato.

No obstante, ha admitido que la posibilidad de contraer nuevos créditos para financiar inversiones en los próximos años estará condicionada por las reglas del techo de gasto, por lo que los grandes proyectos de ciudad tendrán que seguir a la espera de obtener otras fórmulas de financiación, a no ser que se cubran con una subida de impuestos que el equipo de gobierno no se plantea. En ese sentido, De la Torre ha indicado que no pierde la esperanza de que «los fondos europeos sean repartidos con justicia y equidad». El alcalde ha aludido a la posibilidad de emplear recursos de Bruselas para actuaciones como la del plan del Guadalmedina, que también ha condicionado a la obtención de ingresos por la venta de los derechos urbanísticos que el Ayuntamiento posee en operaciones como las de Repsol y La Térmica.

Respecto a este plan en el que trabaja un equipo externo de técnicos contratado por la Gerencia Municipal de Urbanismo bajo la premisa de los llamados ‘puentes-plaza’, ante la prohibición de la Junta de Andalucía de tocar el cauce del río, De la Torre ha vuelto a abogar por generar un gran espacio público embovedando el tramo entre los puentes de Armiñán y de la Aurora. Para ello, ha recordado que habría que bajar el nivel del lecho del río, de forma que se gane en pendiente para que fluya el agua. No obstante, la Consejería de Medio Ambiente se opone a tocar el cauce. El alcalde ha sido tajante y ha remarcado que “plantear proyectos en el cauce es perder el tiempo”, haciendo alusión a las últimas imágenes del Guadalmedina invadido por el agua procedente de sus arroyos durante las lluvias de este invierno.

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