El Ayuntamiento de Málaga cierra el bar de La Invisible tras hallar bacterias fecales en el agua

Los grifos y los baños quedaron precintados/Ñito Salas
Los grifos y los baños quedaron precintados / Ñito Salas

La Policía Local precinta los grifos, neveras y la cafetera en cumplimiento de la orden de cese de la actividad que será válida hasta que el negocio obtenga licencia municipal

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

La Policía Local ejecutó ayer el precinto de la barra de La Casa Invisible en cumplimiento de una orden dictada por el Área de Comercio del Ayuntamiento de Málaga a raíz del hallazgo de bacterias fecales en el agua del establecimiento, ajena a la red pública de Emasa. Tal y como ha venido informando este periódico, la actuación policial llevaba pendiente desde la semana pasada, aunque se ha demorado más de lo previsto hasta que ayer al mediodía se emitió el decreto que habilitaba a los agentes a intervenir. Tras montar un dispositivo en las calles del entorno, varios agentes de paisano se personaron poco antes de las seis de la tarde en el edificio ‘okupado’ de la calle Nosquera (el acceso al bar es por Andrés Pérez) para proceder al precinto de todos los elementos del establecimiento como los grifos de la barra y de los aseos, las neveras, la cafetera e incluso los grifos de cerveza.

Los antecedentes

La presencia policial en la zona hizo saltar las alarmas en el colectivo que gestiona este centro social y cultural alternativo, que a través de las redes sociales hacía un llamamiento para que acudiera el mayor número posible de personas. En ese momento se encontraban en el patio central (además de la terraza del bar también se utiliza para acoger charlas y talleres) varias decenas de personas que asistían a una asamblea de la plataforma contra la hipoteca, una charla sobre refugiados y una mesa de trabajo sobre feminismo.

¿Cautelar o definitiva?

Aunque desde La Invisible aseguran que los agentes «venían dispuestos a desalojar el edificio» y que si no se llevó a efecto fue «gracias a la masiva respuesta” de la gente, la orden únicamente se centraba en la «suspensión de la actividad de restauración/bar/cafetería hasta la regularización de las autorizaciones necesarias para su ejercicio». Sobre esta cuestión, quedará por ver si el bar podrá volver a abrir una vez se acredite que ya no hay restos de la bacteria E. Coli o si la medida cautelar se convierte en definitiva toda vez que el establecimiento carece de autorización municipal.

«Se trata de una cuestión de salud pública, así que el Ayuntamiento tenía la obligación de intervenir», afirmó el concejal de Seguridad, Mario Cortés. Por su parte, desde La Casa Invisible remarcaron que «la actividad cultural se va a seguir desarrollando en el patio» y pidieron la «máxima presencia posible» en los próximos días para impedir cualquier posible intento de desalojo del edificio.

Temas

Emasa

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos