El Ayuntamiento de Málaga estudia implantar la zona azul en el barrio de La Trinidad

Calle Sevilla está incluida en la propuesta que se está estudiando. /Ñito Salas
Calle Sevilla está incluida en la propuesta que se está estudiando. / Ñito Salas

La propuesta, que surge de los vecinos y comerciantes, abarca todo el eje formado por la calle Trinidad y las avenidas de Barcelona, Gálvez Ginachero y Fátima

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El Ayuntamiento de Málaga está elaborando un estudio de viabilidad para implantar la zona azul en el barrio de La Trinidad. Un paso que ha dado en respuesta a la demanda de vecinos y comerciantes que, a través de una recogida de firmas, han solicitado la implantación del SARE como mal menor para reducir unos problemas de aparcamiento que, si bien han existido siempre al encontrarse en el área de influencia del Centro y los hospitales Civil y Materno, se han ido agravando en los últimos años a medida que han aumentado las restricciones al tráfico en el casco histórico y, sobre todo, a raíz de que a finales de 2015 se activaran los parquímetros en el entorno de Mármoles y Armengual, que ha acabado desplazando a este barrio la demanda de estacionamientos gratuitos.

La propuesta que está sobre la mesa contempla el aparcamiento regulado en todo el entramado de calles incluidas en el perímetro formado por la calle Trinidad y las avenidas de Barcelona, Gálvez Ginachero y Fátima, destacando vías principales como Sevilla y Juan de Austria. Del mismo modo, el dibujo planteado por vecinos y comerciantes también contempla teñir de azul la calle Pelayo y el tramo de Martínez Maldonado hasta Eugenio Gross.

«Aparcar es imposible»

Aunque los colectivos vecinales dan por hecha la implantación del SARE, en el Área de Movilidad se muestran más cautos a la espera del citado estudio de viabilidad. En cualquier caso, la propuesta ya fue abordada hace meses en el consejo del Distrito cumple el principal requisito que exige el Ayuntamiento antes de darle luz verde: el consenso vecinal. «Hay mucha gente que trabaja por aquí y también existen varios negocios con flota de vehículos, por lo que aparcar aquí es prácticamente imposible. Hace falta que los aparcamientos se regulen», advierte el presidente de la asociación de vecinos Trinidad-Centro, Juan Romero, quien espera que su entrada en servicio no se demore demasiado. «Hace un mes nos dijeron en Movilidad que todo iba bien y que podría estar en unos meses», apunta.

La petición de los comerciantes no es nueva, toda vez que a mayor rotación de vehículos más posibilidades de captar clientela. En este sentido, tampoco ayuda la estrechez de la mayoría de calles, ya que impide incluso parar unos minutos en doble fila para hacer alguna gestión. Los vecinos sí se mostraban más reacios, pero esos recelos se desvanecen para la mayoría cuando se les explica que tienen la opción de acreditarse como residentes para que el tique de 24 horas les cueste sólo 0,2 euros y el semanal, 1 euro. En cada domicilio se pueden conceder tantas tarjetas como miembros de la unidad familiar tengan permiso de conducir, y desde hace varios años ya no es motivo de exclusión tener una plaza de garaje en el entorno.

Estos descuentos sobre la tarifa habitual del SARE no son aplicables a los titulares de los negocios ni a los empleados que desempeñan sus actividades profesionales en nuevas zonas SARE. A lo más que pueden aspirar es a la rebaja que la Sociedad Municipal de Aparcamientos (Smassa) les ofrece en el abono de los ‘parkings’ públicos más cercanos.

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