El Ayuntamiento advierte de que habrá nuevas talas contra incendios

Se va a retirar el 1% de la masa forestal, sobre todo en cortafuegos cerca de las carreteras para garantizar las vías de escape a los vecinos

IGNACIO LILLO MÁLAGA.

El plan de autoprotección contra incendios forestales de Málaga, que ha tenido una alta incidencia en el monte Gibralfaro y ha provocado las quejas de ecologistas, residentes y grupos políticos de la oposición, también supondrá nuevas talas en otras zonas forestales de la capital. Ya se está trabajando en el Morlaco y próximamente se extenderá a Cerrado de Calderón, según explicó ayer el concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez. «Los planes de autoprotección son de obligado cumplimiento, por competencia municipal, y autorizados por la Junta. La seguridad de los ciudadanos tiene que ser lo primero, y los vecinos no tenían asegurada la autoprotección». El edil reconoció que ha recibido muchas críticas, «lógicas, porque nos duelen las talas», aunque matizó: «Si para garantizar la seguridad hay que realizarlas pues desde luego vamos a hacerlas y seguiremos haciéndolo».

El plan de autoprotección estaba aprobado desde abril, y exigía tomar estas medidas en las cercanías de las carreteras. «No se podía posponer más la decisión, sabiendo que no cumplíamos con el plan y después de haber aprendido la lección de Portugal y Doñana. Hemos entendido la importancia de asegurar el perímetro de las vías de emergencia de evacuación, tras ver esos coches calcinados; y eso es lo que se ha hecho en Gibralfaro: proteger toda la zona de evacuación puesto que si hay un incendio las personas tienen que poder salir». La consecuencia son unas zanjas de seguridad de quince metros en los entornos, que aunque ha supuesto un número importante de árboles, han minimizado el riesgo, siempre según el edil.

Para evitar el efecto erosivo, se han mantenido las raíces de los eucaliptos, que siguen vivas y agarrando el suelo, y además se ha triturado el follaje de los ejemplares cortados y se ha esparcido para crear el efecto 'mulch', para amortiguar las aguas y reducir la erosión. A su juicio, desde mayo, cuando empezaron los cortes, ya se está produciendo una regeneración natural, aunque si se ve necesario se potenciará mediante una hidrosiembra.

Cortafuegos en el castillo

Aunque no se han contabilizado el número de pies cortados, ya que el catálogo se está haciendo ahora, lo previsto es clarear el 1% de la masa forestal existente. Falta todavía una segunda fase en Gibralfaro, con una serie de cortafuegos en el entorno del castillo árabe. Sin embargo, el concejal puso de relieve que en este punto estaba previsto realizar un mirador hacia La Malagueta, que se ha suspendido de momento para coordinar la obra con la mesa transversal del Plan Especial.

Por otra parte, tras las informaciones de este periódico, operarios de Parques y Jardines se afanaban ayer en retirar los numerosos restos de botellones depositados en la zona forestal, en su mayoría botellas de cristal, que suponen un grave riesgo de incendios forestales en contacto con los rayos solares.

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